Amor familiar
El etarra Usabiaga ha sido liberado por Garzón. El motivo de la pasmosa excarcelación no puede ser tomado en serio. Usabiaga quiere cuidar a su madre, a «amatxo», a mamá. Tiene dos hermanas, pero la madre, «amatxo», mamá, se siente mejor cuando es el niño el que vela por ella. Y Garzón, que está muy sensible con lo que le pasa, lo ha puesto en libertad a pesar de reconocer que hay riesgo de huida y de reincidencia delictiva. Un santito Garzón.
Estos etarras, familiarmente, son encantadores. Otegui solicitó la libertad para cuidar de su hija. Por desgracia para Otegui y la hija, no lo consiguió. Mejor suerte tuvo Joseba Permach, cuya hija, destrozada por la estancia en prisión de su padre, principió un tratamiento psicológico. Y Permach abandonó la cárcel por 50.000 euros de fianza. Lo mismo que su tocayo Álvarez Emparanza, al que abrieron las puertas de su prisión por una cantidad similar porque su padre requería de atención diaria. Los padres, las madres y los hijos del resto de la población reclusa ya saben lo que tienen que hacer. Reclamar a sus hijos y padres encarcelados para que éstos cuiden de ellos. Una hermosa lección de amor familiar y judicial.
Entretanto, hay centenares de padres y de hijos que visitan a sus seres queridos en los cementerios. Suerte para unos y desgracia para otros. A esos padres e hijos enterrados, muchos de ellos cuando eran niños, todos asesinados por la ETA, en nada afectaron a Otegui, Permach, Usabiaga y Álvarez Emparanza. Muchos de ellos fueron asesinados siguiendo instrucciones de estos cuatro hijos de la gran puta. Ellos necesitan a su familia y su familia de ellos, y a las víctimas y los suyos, que les den morcilla. ¿Será que Garzón está cumpliendo su último servicio político al Gobierno de Zapatero?
«Baltasar, libera a Usabiaga, que es dialogante, y te hago Embajador cuando los torturadores del Supremo, los dentistas que arrancan la muela que no es (¿se ha vuelto usted loco, Bono?), los que quieren resucitar a Franco, te aparten definitivamente de la carrera judicial». Se admite el temblor con la sola figuración de esta posibilidad. Pero no creo que se atrevan a tanto. ¿Tienen padre, madre o hijos los secuestradores y asesinos de Anabel Segura? ¿Tiene padre, madre o hijos el sinvergüenza de Francisco Correa? ¿Tienen padre, madre o hijos los condenados por vender copias ilegales en los «top manta» de esquinas y mercadillos? Delitos de diferentes niveles, pero cárcel compartida. ¿Por qué las madres, los padres y los hijos de los etarras tienen más derechos que los padres, las madres y los hijos del resto de la población reclusa?
Si Usabiaga quiere cuidar a su madre, si Otegui y Permach consideran urgente dar apoyo y paternal cobijo a sus hijas, si Álvarez ha llegado a la conclusión de que su padre necesita su atención diaria, ya es tarde para hacerlo. Ellos han mandado en la ETA. Ellos han aprobado y celebrado asesinatos de centenares de inocentes con padres, madres, hijos e hijas. Ellos no han movido un músculo de la cara cuando ataúdes blancos de niños asesinados se cubrían de lágrimas y tierra. Ellos tienen que cumplir hasta el último día de sus condenas sus vilezas de ayer y de hoy. Que lo hubieran pensado antes. Sus amores familiares son soeces y obscenos con tanta sangre inocente regada sobre España.
Alfonso Usia/larazon.es
El Mundial es de risa
Ya no quedan monumentos, los últimos en caer fueron el Barsa de Guardiola y el Manchester de Rooney, en su lugar, Europa levanta sus monolitos de cada 4 años. Son los gendarmes del Mundial. Italianos y alemanes, poco representados por Inter y Bayern, pero que identifican muy bien sus escuelas, garantizan que en Sudáfrica no habrá cambios en el museo. Quizá se incorpore España, la gran favorita. Pero partidos como el del Inter sobran en etapas decisivas y sabemos lo que pasa. No importa quién gane la Champions, que entró en esa melancólica jornada del “hubiera”. El territorio UEFA permite sacar conclusiones en países FIFA.
Brasil va a sufrir, sus cracks no brillan arriba, ahora las estrellas van atrás. Argentina mejora, no puede jugar peor, Messi llega intacto y le sobran delanteros decisivos. Olvidémonos de Italia, si vimos jugar al Inter es cruel favorita. Digamos lo mismo de Alemania con el Bayern. Inglaterra es la seria candidata con Capello frunciendo el seño en las tribunas de Premiere. Holanda, igual que Robben y Sneijder, vive de la inspiración. A Portugal lo mete en quinielas Cristiano. Respetemos a Francia. Nadie fuera de estos 9 equipos tiene aspiraciones de ganar el título. No es nada nuevo, pero vale la pena recordarlo ahora y asimilarlo bien antes que la Champions termine. El futbol de selecciones nacionales está muy lejos del nivel de clubes. El Mundial como espectáculo es caro y su futbol es pobre. No veo cómo un quinto partido tan discutido mejorará el nivel de México. Es de risa pensar eso. Jugar la Champions es lo único serio.
Jose Ramon Fernandez jr./cartasoceanicas
El fantasma de Francisco Franco
España que perdimos no nos pierdas. Pedro Garfias
De frente se ha topado el juez Baltasar Garzón con el poderoso fantasma del sanguinario Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo Franco Bahamonde y Salgado Pardo de Andrade quien, a 35 años de su muerte, recorre todavía España y cuya fuerza actual representa una severa amenaza para la que, hasta ahora se pensaba sólida, profunda e irreversible transición democrática en ese país.
Al parecer todo resiste la democracia española menos la investigación a fondo de un juez, tan connotado además, de la Audiencia Nacional sobre los crímenes del franquismo. La vieja España de la cruz y la espada, la fascista y las manos manchadas de sangre se yergue de nuevo como si en vano hubieran pasado tantas décadas desde el fin de la dictadura.
¿Y si esta vieja España defiende así sus fueros, qué queda entonces de la justicia, pilar de toda democracia que se precie de serlo? De ahí que lo de Garzón trascienda el escándalo político y se vuelva algo mucho más grave.
Nacida de un acuerdo que supuso, para lograr una transición ordenada, el perdón y el olvido, muchos pensaron, Garzón y sus defensores incluidos, que, después de tres décadas, la democracia española estaría ya madura para que la justicia revisara el pasado sangriento del país. Se equivocaron.
“Atado y bien atado —escribió el dictador en su testamento— dejo el futuro de España” y esto parece ser más cierto que nunca si nos atenemos a la ofensiva judicial desatada contra el juez quien, luego de perseguir tiranos a lo largo y ancho del mundo, está hoy, vaya paradoja, él mismo sentado en el banquillo de los acusados por seguir las huellas al tirano local.
Francisco Franco, el autonombrado “Caudillo de España por la gracia de Dios”, era un hombre rápido y pródigo cuando se trataba de ordenar asesinatos durante la guerra (“dar el paseo” se decía) y después de terminada ésta firmar, a granel, sentencias de muerte.
Jamás quitó a Franco el sueño mandar a un hombre al cadalso. Fácil le resultaba matar. Lo hacía en nombre de la fe y la propia curia española, cuyos obispos levantaban la mano (a la usanza fascista) para saludarle, e incluso el propio Vaticano le bendecían y lo impulsaban a seguir adelante con su tarea de “limpieza política”.
Los restos de centenares de miles de españoles yacen en fosas comunes a lo largo y ancho del territorio español. Organizaciones de derechos humanos y de familiares de desaparecidos han comenzado, hace apenas unos años, un movimiento para recuperar la memoria histórica, localizar esas fosas, abrirlas y recuperar los restos de sus seres queridos.
El juez Baltasar Garzón quiso ir más allá de la mera recuperación simbólica y el descanso final de los fusilados. Para que España no fuera, en cuestión de genocidios, farol de la calle y oscuridad de la casa, intentó llevar ante la justicia el asunto.
La lucha que logró dar en los casos de Guatemala, El Salvador, Chile y Argentina se estrelló en su propia patria contra el muro de una reacción que encontró la forma de abrirle tres procesos simultáneos.
Sintomático resulta que, además de su “intromisión en el pasado franquista”, a Garzón se le persiga también por sus investigaciones, el caso Gurtel, de la corrupción presente de la derecha española.
Aun cuando por la ley de la memoria histórica los monumentos al Caudillo, a la falange, a la cruzada española han sido retirados y borradas las numerosas huellas, pintadas por los vencedores con sangre de toro, en los muros de edificios, iglesias y palacios, lo que hoy ocurre a Garzón es un síntoma claro de que el fascismo en ese país no sólo se niega a morir, sino que tiene aun poder de veto.
Así las cosas y mientras los responsables de este crimen de lesa humanidad, que no prescribe, siguen impunes es Garzón quien puede resultar defenestrado y al mismo tiempo arrastrar hacia el descrédito con su caída a la Audiencia Española y a los altos tribunales donde se dirime el asunto.
Aunque el cine español y muy recientemente la televisión han revisitado críticamente ese pasado no se respira en las calles, ciertamente, un clima generalizado de condena a las atrocidades del fascismo. De alguna manera España vive —y seguirá viviendo en tanto no se haga una investigación judicial— dando cómodamente la espalda a su pasado.
Algo debería aprender España, tan soberbia y metropolitana, de lo que en América Latina, sus antiguas colonias (así parecen seguirlas considerando muchos de sus súbditos) donde pueblos, sistemas democráticos incipientes y gobiernos, primero ayudados por Baltasar Garzón, quien fue pieza clave en ese proceso y luego por su propio pie, han hecho y hacen para llevar ante la ley a genocidas y golpistas.
El perdón y olvido, las leyes de obediencia debida son herramientas necesarias cuando de una dictadura emerge una democracia. Si después ésta, ya consolidada, no deroga esas leyes, ese peso, el de la impunidad, el de la desmemoria, comprometen seriamente su prestigio y por tanto su viabilidad.
Epigmenio Ibarra/mileniodiario
Vídeo de la semana: “Sin embargo”, de Nouvelle Cuisine
Bajo tan afrancesado nombre se esconde un grupo coruñés de indie-pop que ya han editado dos elepés antes de este EP, La guerra del volumen. En él se incluye Sin embargo, para la que han hecho un estupendo vídeo que sigue las enseñanzas de OK Go: una producción sencilla y económica, pero con una gran complejidad a la hora de diseñar las coreografías y mucha imaginación para que en todo momento esté ocurriendo algo en escena.
El recomendable EP de Nouvelle Cuisine (atentos a la vocoderizada versión de Basta de peleas de Massiel) se puede descargar desde su myspace al estilo Radiohead (paga lo que quieras, incluso 0).
Dario Manrique
Las formas son fondo
Gran frase. Pensarla un poco. Las formas son fondo. No es mía, la he oído hoy creo que en Radio Nacional, en el (recomendable) programa Asuntos Propios. Nunca lo había visto de este modo. Todo lo contrario, llevo toda la vida con lo de “una cosa es el fondo y otra la forma”, y frases parecidas, pero estaba equivocado. Tiene razón la voz de la radio. Las formas no son accesorias, ni mucho menos intrascendentes. El tópico de “Lo importante es el fondo, no las formas” es un error, porque nuestras formas son las que son por cuestiones de fondo.
El Inter eliminó al Barcelona, y se alegraron italianos y madridistas. No, no es verdad. No todos los madridistas se alegraron. Yo lo soy y me ocurrió todo lo contrario, terminé hasta cabreado. Por varias razones. La primera porque siempre deseo lo mejor a aquellos equipos que me hacen disfrutar. Y en los últimos dos años he disfrutado mucho viendo a los chicos de Guardiola. Yo soy antes amante del deporte que seguidor de determinados colores y me siento afortunado de sentirlo así, pues me permite deleitarme con todo el mundo, lleve la camiseta que lleve. Entiendo que el gol, la canasta, la victoria, no es un fin en sí mismo, sino el resultado de algo. Ese algo es lo importante. Y ese algo, ese proceso, estará marcado por las formas, que delimitarán el camino a transitar y finalmente conformarán un estilo. Por eso me importa, y mucho, las formas (que como ya sé ahora, son fondo). Y como las considero tan importantes, cuando sale un equipo como este Barcelona, quiero que triunfen. Lo mismo me ocurrió en su momento con el Madrid de la Quinta del Buitre o la Holanda de Cruyff y me pasa ahora con la actual selección española. Por eso sufro cuando Grecia gana la Eurocopa o Italia el Mundial.
Los campeones suelen dejar legado. Para lo bueno y para lo malo. Cuando un equipo se proclama campeón, aparece inevitablemente una corriente de seguidores que abrazan el modelo una vez que ha sido testado con éxito. Pero claro, no siempre alcanza el triunfo el que mejor juega. De vez en cuando triunfan apuestas rácanas, infumables, despectivas con todo lo que no sea el resultado. Siempre recuerdo el nefasto efecto que tuvo en el baloncesto europeo el triunfo del Limoges en el 93 con un juego desesperantemente especulativo, jugando a 60 puntos (cuando llegaban). Maljkovic, entrenador de esta pesadilla, siempre decía que sólo podían jugar de esa forma para ganar. Lo respeto, cada uno juega como quiere o puede. Ahora bien, no quieras que me suba a tu barco. El revés, esperaré a que se hunda, pues me producen escalofríos que (como ocurrió) esa forma de jugar se convierta en moda.
No sólo no me gustó que el Barcelona fuese eliminado, por mal partido que hiciese, sino que a esto se sumó que fuese el Inter el clasificado. Mourinho, un personaje al que su desagradable personalidad me hace olvidar sus méritos deportivos, dijo, como dijo Maljkovic, que su ruín e infame forma de jugar era la única para poder llegar a Madrid. ¡Y una mierda! y perdonen la expresión. Un equipo como el Inter, con los jugadores que tiene, potentes, contrastados y capaces de hacer lo que hicieron durante los 75 primeros minutos del partido de Milán, SÍ puede jugar a otra cosa. No sólo puede, sino que debe a poco sentido de la grandeza que tengan y aunque sean 10 contra 11. No lo hacen porque su entrenador lo decide así, porque desprecia totalmente las formas, las considera algo prescindible. Desprecia también un escaparate como la semifinal de la Champions y tanto desprecio le lleva a obligar a sus jugadores a poner el autobús, a no salir de su terreno de juego, a sonrojar a cualquiera que no piense que el fin siempre justifica los medios. Se habla de este portugués como posible entrenador del Real Madrid. Y yo lanzo esta pregunta. ¿No se nos caería la cara de vergüenza a los madridistas si un día hace lo que hizo el Inter ayer? Porque este hombre es capaz, y le da igual tener a Ronaldo, Kaka y María santísima. Si él decide que (frase textual) “Nunca quise la pelota”, pues hala, se acabó.
En el deporte, hay o debería de haber más cosas que el simple resultado. En España, afortunadamente, tenemos la buena costumbre de exigir no sólo victorias, sino atractivas maneras de conseguirlas. El Madrid tiene en la liga unos números de escándalo, pero su afición no ha llegado ni mucho menos a sentirse satisfecha hasta que el equipo ha empezado a jugar con cierto sentido. Aceptando que nos gusta algo más que nuestro equipo gane, apariciones como la del Barcelona vienen muy bien. Cada vez que surge un colectivo como este, elevamos la exigencia de nuestro paladar y nos alejamos de los resultadistas puros y duros. Dicho de otra manera, cada equipo como el Barcelona (y en el reverso negativo el Inter) nos empuja a creernos de verdad que las formas, lejos de resultar accesorias, son fondo.
Juanma Iturriaga
La casa de Ana Frank renderizada en 3D
Con motivo de su 50 aniversario el museo de Anna Frank en Amsterdam ha editado esta renderización en tres dimensiones de la casa en la que la joven estuvo escondida durante dos años durante la Segunda Guerra Mundial.
visto en: sorprendible
El verdadero asesino de Kennedy está harto de no poder presumir
El autor del asesinato de John Fitzgerald Kennedy empieza a estar cansado de tanto secretismo y, aunque no ha revelado aún su identidad, deja entrever que su paciencia se está colmando. Lo hace en su blog personal, titulado “Maté a Kennedy pero tengo prohibido hablar del tema, así que hablemos de plantas”, en el que firma sus artículos con un pseudónimo. En su último texto, el criminal sostiene que “alguien como yo debería figurar en los libros de texto y, francamente, ahora que los pijos han vuelto a la Casa Blanca no entiendo por qué no se puede divulgar la verdad sobre el caso JFK. He tenido que aguantar que Harvey Oswald se lleve todo el mérito y lo único que me han permitido a cambio es tener un blog verificado por la CIA. Se lo agradezco, y me encanta hablar de plantas, pero es que no tengo ni grupo de fans en Facebook”. El delincuente anónimo se sintió menospreciado “cuando me prohibieron acudir a la cena de asesinos de famosos que organizó Manson aprovechando un permiso. Todos se ríen de mí, el que mató a Lennon me llama El jardinero fiel”.
La web del asesino no se encuentra disponible desde hace unas horas y, aunque la versión oficial de Blogger apunta a una “avería temporal del servidor”, en algunos foros sobre botánica empiezan a circular teorías conspirativas. “En sus últimos artículos el jardinero fiel empezó a utilizar la simbología de las flores para revelar información sobre el caso Kennedy. No quisiera abonar falsos rumores, pero estoy casi seguro de que cuando el jardinero hablaba de la planta trepadora se refería en realidad a Lyndon B. Johnson. Nunca lo sabremos, porque creo que lo han matado y lo han enterrado en su propio huerto. La Historia y el reino de la botánica han perdido a una de sus figuras más emblemáticas”, aseguraba un usuario del foro “Jardineros heterosexuales de América”.
Otras fuentes sostienen que los servicios secretos no han tenido nada que ver con el repentino silencio del criminal. “El jardinero se oponía radicalmente al uso de pesticidas y, como sabemos, hay muchos intereses creados alrededor de esa industria. Muchos le querían fuera del circuito”, apunta el experto en lirios Richard Lerger.
Xavi Puig/elmundotoday.es















