Días sin precio
Tratándose de su relación sentimental con las mujeres, es difícil que a cierta edad un hombre corriente defienda con sinceridad la idea de que la literatura es más persuasiva que el dinero. El imperio categórico del lirismo es algo que pertenece a la adolescencia, ese tiempo dulce y trivial en el que la chica que nos gustaba se conformaba con una frase azucarada. Yo recuerdo haber colmado hace muchos años las aspiraciones de mi chica invitándola a compartir al anochecer la línea seis de los autobuses urbanos. La verdad fue que aquello duró sólo hasta que una amiga suya le hizo ver que el verdadero placer lo conseguían aquellas otras mujeres capitalinas que alternaban con hombres que lo que les ofrecían no era un asiento hemorroidal en el autobús urbano, sino un coche negro más limpio que la higiene y un palco en la ópera. Es cierto que vinieron luego tiempos mejores y que el ocaso de aquella adolescencia decepcionante coincidió con una etapa de relaciones menos interesadas, en contacto con mujeres autosuficientes. Viví una etapa sentimental muy productiva de la que guardo imborrables recuerdos. Fueron años de pasión y de frases, formidables días sin precio en los que fui sinceramente feliz mientras disfrutábamos ajenos a los valores materiales y a mí me parecía que, por el influjo de la literatura y las canciones, atusaba el cuerpo de las mujeres la emanación flambeada y erótica del baile. Lo malo es que un día ella tuvo un acceso de cruda realidad y se largó con un tipo del que se decía que en su bolsillo la moneda más pequeña era un billete del tamaño de un abanico.
José Luis Alvite/larazon.es
Gordos y malnutridos
No acabo de acostumbrarme a la normalidad de tanta gente gorda, inusitadamente gorda, caminando en las calles de México, comprando en las tiendas, cruzando por las escenas casuales que toma la televisión en playas, parques, pueblos.
Algo grave ha sucedido con la dieta mexicana, algo que imagino compuesto de lo peor de la dieta tradicional de México, probablemente la fritanga, y lo peor de la dieta que baja del norte, bajo todas las formas irresistibles de la comida chatarra, empezando por los refrescos terminando por las hamburguesas y las papas fritas.
Niños gordos, niñas bamboleantes, jóvenes que desbordan bajo las playeras de su equipo de futbol favorito, muchachas que apenas caben en sus uniformes de faldas tableadas, y entre más popular la facha, más frecuente la redondez precoz, informe, acaso irremontable con los años.
No hay salud en esa abundancia de grasas, azúcares y carbohidratos vuelto destino corporal. Quizás estemos frente al sinsentido mayor que puede imaginarse a propósito del peso: un pueblo de gente joven, obesa y malnutrida.
Busco en Google y descubro que voy retrasado unos 15 años en mi percepción del fenómeno. Hace 10 empezaron a advertirlo con alarma lo mismo el IMSS que la Confederación Nacional de Pediatría de México.
En enero de este año el presidente Calderón oficializó la noticia de que México ocupa el primer lugar mundial en obesidad.
En los últimos 14 años, dice Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor, ha caído 30 por ciento el consumo de frutas y verduras, y entre la población más pobre creció 60 por ciento el consumo de refrescos (www.rnw.nl/ espanol/article/mexico-primer-lugar-mundial-en-obesidad).
La desorbitada dieta nacional acabará matando más inocentes que el narco o las drogas, el automóvil o el alcohol, el tabaco o las epidemias. Más que todo eso junto, pues al simple paso del ojo puede constatarse que es una enfermedad voluntaria que ataca a millones.
El ejercicio de esta dieta inadvertida no sólo mata y matará a millones por tempranas diabetes, precoces embolias y prematuras crisis cardiovasculares. También hace y hará infeliz la vida, incómoda la relación con el propio cuerpo, baja la energía vital, frágil la curva de la salud de millones de mexicanos, inermes ante los encantos del azúcar refinada y las grasas polinsaturadas que comemos a puños, salivando, a los mejores precios, en la variedad mayor y la disponibilidad más efectiva de alimentos que hay en el mercado.
El colmo: mal vivir y mal morir de mal comer.
Héctor Aguilar Camín/mileniodiario
Paseo por la gastronomía de la Red CXIX

Regresamos para dar juntos un nuevo Paseo por la gastronomía de la Red, en el que esta vez, he seleccionado recetas con un elemento en común. El paseo lo daremos en torno a los caldos, cremas y platos de cuchara que tanto nos apetecen en estos días.
Estoy seguro de que las propuestas de esta semana, os van a gustar tanto como a mí, así que sin más dilación, vamos a ponernos en marcha, y comenzamos el paseo que ya alcanza su edición número ciento diecinueve.
María desde su blog Recetines Asgaya nos trae unas lentejas con gambones, que me parecen bien sugerentes. No sé vosotros, pero a mí ya se me está haciendo la boca agua pensando en su sabor.
Luisa, ha hecho esta crema de zanahoria manzanas y jengibre fresco, en su blog Cocinando con mi carmela. Sin duda una preparación atractiva, que con el toque de jengibre, tiene que conseguir un sabor excelente en este plato de cuchara. ¿No os parece una crema estupenda para estos días otoñales?
Juanba, desde La cuchara curiosa, nos ha preparado una sopa de cebolla “a su manera” que debe estar muy rica, pues dice que la lleva haciendo de esta manera más de 30 años. Habrá que probarla.
Desde el blog Mi recetario de cocina, María Dolores nos ha sugerido una receta llamada Ajo verde, una especie de crema de calabaza, pimiento y ajo, que tiene que ser deliciosa. En unos días lo sabré, porque me entraron muchas ganas de probar esta preparación.
Continuamos con la propuesta de Vero, que en su blog El Chef Coli, nos ha preparado unas judías blancas guisadas con codornices, que son toda una invitación a disfrutar de un plato de legumbres. Desde luego tienen un aspecto que invita a que nos animemos a prepararlas cuanto antes.
Otra sopa condimentada con jenjigre, es la que nos ha preparado Fabi en el blog Fabsfood. Con su toque especiado, me ha parecido muy buena para estos días de fríos y lluvias. Se trata de una receta de sopa de pollo con maíz, jengibre y té, que probaré en breve. Una buena sugerencia de plato caliente.
Zulima, desde su blog Fartucasedeyantar, nos sorprende con un potaje de nabos, que tiene que entonar a todo el que lo pruebe. Qué bien nos vendría tras los últimos días de lluvia, ¿no creéis?
Para terminar con el paseo de esta semana, nuestra última sugerencia viene de la mano del blog de La Cocinera de Bétulo, que nos enseña a preparar una crema de calabacín con higos salteados, que tiene que ser una delicia.
Espero que os haya gustado este paseo por la gastronomía de la Red, que como siempre, regresará renovado el próximo lunes, con nuestras nuevas propuestas y descubrimientos en la blogosfera gastronómica. Hasta dentro de siete días.
Foto | Luisa Morón
En Directo al Paladar | Paseo por la gastronomía de la Red CXVIII
En Directo al Paladar | Paseo por la gastronomía de la Red CXVII
Lo vi en: http://www.directoalpaladar.com/
La música portuguesa y los mariachis, «Patrimonio inmaterial»
Nombrados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad
Fado, la nostalgia ya es de todos
Mariza, una de las principales voces del fado - Foto: Efe
La UNESCO nombró ayer al fado, género musical portugués, y al mariachi «Patrimonio inmaterial de la Humanidad», tal como sucedió el año pasado con el flamenco. Se da por cierto que el término fado procede del latín «fatum», destino, y la contraseña tanto para su interpretación como para la escucha es «saudade», la nostalgia de lo perdido o de lo que nunca se tuvo. Se suele aceptar que el fado nace con el siglo XIX, siendo su primera estrella Maria Severa, prostituta del barrio de Mouraria. Allí y en otros lisboetas (Alfama, Barrio Alto) se desarrolló desde entonces el fado, con la única variante de Coimbra, con su impronta universitaria e intérpretes masculinos exclusivamente, al contrario que en la capital. Estudios recientes aseguran que el fado proviene de una forma musical de Brasil, la modinha. Su forma de lamento declamado, su sobrio acompañamiento (guitarra clásica y guitarras portuguesas) y hasta su severidad escénica marcan las notas de un arte mayor.
La figura capital y estrella de proyección internacional del fado en el siglo XX fue Amalia Rodrigues. Fallecida en 1999, se le tributó un funeral de Estado multitudinario. Muchos asimilaron el fado a lejanas músicas coetáneas, desde el tango argentino al rébetiko griego, pasando por el blues americano, pero la propia Amalia afirmó que el fado era «un arte ibérico». Cuando Portugal accede a la democracia en 1974 vienen unos años de oscuridad para el fado, al que se asocia a la dictadura salazarista. Pero pronto surgen toda una leva de cantantes femeninas entre la tradición y la renovación: Misía, Mariza, Katia Guerreiro, Mafalda Arnauth, Ana Moura, Cristina Branco, entre otras. El fado es presente y parece tener una larga vida asegurada.
México DF y Garibaldi
En los mariachis, el único que carga pistola es el cantante. Se entiende: es el jefe de la banda que debe imponer su voz sobre guitarras y violines, el guitarrón-bajo y las trompetas siempre en sobreagudo. No hay lugar para saber de verdad lo que es un mariachi como en la Plaza Garibaldi, México D.F. Nacieron en Jalisco, pero hoy son bibliotecas sonoras de la tradición musical del país: todo un patrimonio.
http://www.larazon.es/noticia/1649
Savater sobre el amor y la política
Hace un par de años, Fernando Savater publicó "La política y el amor."
Amor y política tienden a la obsesión monotemática, a excluir todo lo demás para imponerse, es decir -en los casos más graves e incurables-, al romanticismo. Como expuso Gregory Vlastos en su excelente estudio sobre la figura de Sócrates (Cambridge University Press, 1991): "Singularizar uno de los muchos valores de nuestra vida, elevarlo tan alto por encima del resto que debamos elegirlo a cualquier precio, es una de las muchas cosas que han sido llamadas romanticismo en la época moderna. Su típica expresión es el amor sexual". Añado por mi cuenta que la política es otra de ellas. Y por supuesto el aura romántica no disculpa ni aminora las barbaridades que en último extremo algunos posesos pueden cometer al dejarse arrastrar por su manía fatal: los celosos que asesinan a su pareja cuando decide abandonarles o los terroristas que matan sin escrúpulos a quienes se oponen al cumplimiento de su ideal son probablemente románticos en fase terminal y no por ello menos abominables.
De modo que el amor y la política son obnubilaciones arrebatadoras aunque socialmente imprescindibles, y por lo tanto las autoridades pretenden encauzarlas para minimizar riesgos. En cuestiones de amor se aconsejaba un noviazgo largo y casto (si es posible, dirigido por los padres de ambos), un matrimonio conveniente bendecido por la Iglesia ("es mejor casarse que abrasarse", San Pablo dixit), los hijos que correspondan, la resignación a un aburrimiento digno y sin encharcamientos sensuales.








