11dic/110
A cagar
Se levantó de madrugada a cagar y sentado en el wáter se dio cuenta de que se había dejado la puerta abierta.
Temió que a ella la despertaran los chof de la mierda contra el agua, pero se quedó tranquilo pensando que la chica siempre había tenido un sueño muy profundo y que, a esa distancia de la cama, aquel sonido de zurullo zambulléndose sería equivalente a, por ejemplo, acariciar suavemente su mejilla.
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