¿Clonar políticos honestos?

Por: Juan Arias

Me ha parecido genial esa idea de clonar políticos honestos. La ha propuesto en un comentario al reportaje de mi compañero, Francho Barón, sobre la intención de Brasil de clonar animales en extinción.

Aniimales ex extinción en Brasil
El comentario está firmado por Pelinor, cuya identidad desconozco, pero confieso que encontré la idea creativa y actual. En un mundo en el que desde Los Estados Unidos a China, pasando por nuestra querida Europa y por todo el continente de América Latina, la palabra más común, casi ya manida, es la de corrupción, no cabe duda que políticos honestos parecen también en extinción.

Lo difícil, creo yo, sería en el caso de que a algún científico se le ocurriese la idea de clonar a políticos que nunca se hayan manchado las manos de corrupción, activa o pasiva, donde encontrar ejemplares de esa especie en extinción.

Puede parecer una broma, pero es algo mucho más serio. Creo que en todas las encuestas mundiales, como ocurre en Brasil, entre las instituciones peor valoradas, aparecen casi siempre los políticos. Más que la Iglesia o los militares, que ya es decir.

Viñeta de El Roto
En la gran mayoría de los movimientos de indignados surgidos en todo el mundo en la primavera pasada, en el fondo, latía una misma queja: la deshonestidad de la clase política que se apega al poder como un mejillón a la piedra sin querer soltarlo por el simple hecho que es un magnífico lugar para enriquecerse él y los suyos. Y que cierra los ojos para que puedan enriquecerse los bancos, aunque ello suponga que la gente se suicide por los desahucios.

Es tan clara la conciencia de los ciudadanos de que se entra en la política para medrar y ganar dinero y privilegios y para defender a los que más tienen, que en Brasil, el novelista João Ubaldo Ribeiro, escribió una columna con gran sentido de humor en el diario O Globo, en la que sostenía que en este país, era difícil que la gente saliera a la calle para protestar contra la corrupción, porque “el sueño de todo brasileño era el tener un corrupto en familia” para que les resolviera todos los apuros económicos.

Viñeta de Forges (2)
Todo el mundo habla de la crisis de la política, de la crisis de nuestras democracias clásicas, de la crisis de la izquierda y de la derecha, de todos los socialismos del pasado.

Y en el fondo de esa insatisfacción, que lleva a tantos a alejarse de la política, late esa conciencia de que no existen políticos que entren en las salas del poder para mejorar la vida de los ciudadanos, desinteresadamente, por puro amor a esa política que lleva en su etimología el clamor de la calle, de la polis, de la ciudad.

Viñeta sobre corrupción politica
En Brasil, por ejemplo, yacen en el Parlamento 145 proyectos de ley que pretenden acabar con la corrupción política. Deberían haber sido ya aprobados, pero resulta que los que tendrían que hacerlo, son los políticos a los que les cuesta tirar piedras contra su propio tejado.

La importante Ley de Ficha Limpia, que impide a los políticos representarse a las elecciones si han sido condenados ya en alguna instancia aunque no se definitiva, consiguió ser aprobada sólo porque fue presentada al Congreso respaldada por más de un millón de firmas de gente de la calle.

No existe hoy país que no cuente en sus despilfarros de dinero público miles de millones en la cuenta de la corrupción política.

Hace sólo unos días tuvo lugar en Brasilia una Conferencia mundial contra la corrupción con la participación de 160 paíse.Participó a ella, la mandataria brasileña, Dilma Rousseff, que abogó para que la lucha contra la corrupción sea una “política de Estado” y que la lucha contra la corrupción no debe ser una lucha “antipolítica”, ya que la política es esencial para cualquier democracia.

Todo muy justo. Pero será difícil a la gente común separar la crítica a la corrupción de políticos concretos, del rechazo a la política como tal.Y ese es el gran peligro.

Por ello, quizás la idea de clonar- si aún existen- algunos políticos honestos, para que no se extingan, y con ellos no se extinga la política como tal, sea algo más que una broma.

Creo, sin embargo, que en nuestro mundo de hoy sea más fácil encontrar animales salvajes en estado de desaparición en medio de la selva, que políticos honestos a la luz del sol.

Por ello propongo en juego a los lectores:

¿Qué políticos actuales honestos importantes, ustedes clonarían en España, en América Latina y en el mundo? ¿Cabrían en una página de este blog?

A lo mejor me equivoco, y la lista acabe siendo mayor que el listín de teléfonos.

Pues ojalá, que diría nuestro genial Forges que a él y al Roto y a casi todos los humoristas políticos sí que habría que clonarles, para que por lo menos nos quede la válvula de escape de poder reírnos cada mãnana de nuestras propias penas.
Vi~eta de El Roto (3)

http://blogs.elpais.com/vientos-de-brasil

 

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