Cuidado, un elefante ha empezado a hablar

Por: Juan Arias

Un elefante ha empezado a hablar en Corea del Sur. Puede ser un peligro, ya que podría quejarse con palabras nuestras de que haya quién es capaz de pagar 70.000 mil euros para matarles por puro placer.

No es una broma. En el parque zoológico de Everland Zoo, los visitantes se han quedado sorprendidos al observar que un elefante pronuncia en coreano palabras que se entienden perfectamente.

KoshikKoshik

El elefante, que se llama Koshik, vocaliza con la trompa en la boca. Según la revista científica Current Biology el elefante pronuncia perfectamente algunas palabras, entre ellas “hola y bueno”.

Los biólogos, que según ellos lo importante no es el número de palabras sino el hecho de que sea capaz de pronunciarlas, tratan de explicarse esta anomalía.

Según el gerente de Biología de la Fundación Jardín Zoológico de Rio de Janeiro,Anderson Mendes, el elefante carece de un aparato fónico desarrollado como el papagayo. Para Mendes, la única explicación es la gran memoria del elefante, lo que podría llevarle a reproducir palabras humanas escuchadas.

En ese caso, ¿por qué sólo ahora un elefante ha empezado a hablar? Otro problema aún sin explicación es por qué Koshik, coloca la trompa en la boca para vocalizar.

Angela StoegerLa bióloga Angela Stoeger

Según ha explicado la bióloga, Angela Stoeger, de la Universidad de Viena, a la revista Current Biology, lo curioso es que el elefante coreano es capaz de equilibrar las dos características importantes del lenguaje humano: el ritmo y el timbre. “Es algo considerable si tenemos en cuenta el gran tamaño del animal, la longitud de su tracto vocal y otras diferencias anatómicas entre el elefante y el ser humano”, escribe Stoeger.

Dejemos a los científicos que investiguen este hecho de que un elefante sea capaz de pronunciar perfectamente palabras humanas cuando, según su morfología, no podría hacerlo.

Un amigo mío con gran sentido del humor, me decía mientras comentábamos

la noticia, que quizás los elefantes hayan decidido empezar a hablar con nuestras palabras para podernos decir un día lo que piensan y sienten de los que son capaces de pagar un dineral para disparales a matar por puro capricho.

Dinero que bastaría, por ejemplo, para salvar la vida a una niña con una enfermedad especial cuyos padres no pueden acarrear con esos gastos médicos. Es lo que me escribió una madre hace unos meses en este mismo blog cuando supo que el Rey pagó, o pagaron por él, 70.000 euros para matar en África a un elefante.”Es el precio de la vida de mi hija”, escribió.

Sí, puede ser peligroso que los elefantes empiecen a hablar. Y las jirafas y los primates y los osos y todos aquellos animales que figuran en la lista de precios de una agencia de viajes para poder matar a uno de esos animales y que yo publiqué en este blog como “Los precios de la muerte”.

Sí, que empiecen a hablar los animales, con nuestro lenguaje, para que podamos saber de su boca y avergonzarnos, lo que ellos piensan de nosotros.

Si lo hicieran quizás tendríamos que taparnos los oídos para no escucharles.

Koshik (2)Koshik

¡Habla, Koshik!, y cuéntanos tu pena y la de tus semejantes. Dinos a nosotros los sabios e inteligentes humanos, todo el dolor acumulado de vuestra especie, al saber que lo único que nos interesa de vosotros son los colmillos de marfil para adornar nuestras salas de estar.

¡Ah, si un día empezasen también a hablar esos colmillos arrancados a veces de los elefantes aún vivos! De los elefantes y de los rinocerontes de los que nos hablaba el otro día mi querido compañero, Javier Valenzuela en su magnífico blog de este diario.

La metáfora del elefante que ha empezado a hablar, es la misma de todos los humanos que siguen sin voz, en las cunetas de la vida, de los abandonados sin destino, en el silencio de los hospitales y de las cárceles, en los casarones de niños abandonados, en los hospicios forzosos, en la pobreza impuesta, en la soledad que angustia, en todos los guetos de la esclavitud y en todos los holocaustos del Planeta.

Sólo el día en que ellos, los humillados de la Historia, descubran la voz, como el elefante Koshik, podremos conocer mejor el dolor y la crueldad que encierra nuestro mundo. Un mundo falso que nos suelen contar casi siempre,  los que se han adueñado de él con la fuerza de la mentira.

http://blogs.elpais.com/vientos-de-brasi

zp8497586rq