Eurovegas

No sé si todo será verdad, algunas sí, que ya se han filtrado a los medios, éstas son las condiciones de Sheldon Adelson para la instalación de Eurovegas en España; ¿Se puede ser más canalla?:

El magnate de los casinos, Sheldon Adelson, propietario del grupo Las Vegas Sands, ha impuesto una serie de condiciones para instalar el macroproyecto Eurovegas en España.  Sheldon, exige condiciones que convertirían esas instalaciones en un paraíso fiscal y laboral y que pueden resumirse en lo siguiente:

  • Exención del pago de las cuotas a la Seguridad Social de los  empleados por dos años.

  • Exención de impuestos municipales, regionales y estatales durante  2 años y del IBI durante, al menos, 10 años.

  • Un aval del Estado de 25 millones de Euros, que solicitara al Banco Europeo de Inversiones y que, si el negocio no prospera tendrá que pagar la administración española, es decir, todos nosotros.

  • Cesión gratuita del suelo público que necesite, además de las  expropiaciones que procedan (que tendrá que pagar la administración española, es decir, todos nosotros).

  • Exclusividad en el negocio durante 10 años, o sea, que no puede  instalarse ninguna otra actividad similar que pueda suponer una competencia.

  • Modificación del Estatuto de los Trabajadores con el fin de terminar  con la regulación de convenios colectivos con el personal empleado.

  • Modificación de la ley de extranjería a fin de poder contratar personal extranjero, que estaría sujeto a la legislación y condiciones laborales de su país de origen (por ejemplo, si es pakistaní, podría trabajar sin contrato de trabajo y en las condiciones salariales que rijan en Pakistán).

  • Cambio de legislación sobre la prevención del blanqueo de  capitales, con flexibilización de los controles. En definitiva, que el dinero con el que juegan o que ganen en las instalaciones, pueda salir de España sin ningún tipo de control administrativo. Podría entrar al país dinero del narcotráfico y salir dinero español en dirección a los paraísos fiscales, sin el control de Hacienda.

  • Autorización para entrar en las instalaciones ludópatas y menores  de edad, circunstancias que actualmente prohíbe la ley del juego en España.

  • Modificación de la ley antitabaco, de tal forma que se pudiera fumar en todas sus instalaciones, en contra de lo establecido en el resto de España.

  • Construcción de las instalaciones e infraestructuras que se  soliciten (ha pedido una estación del AVE, una de cercanías y el enlace con la red de metro o metro-ligero, así como modificación del Aeropuerto de Barajas para llegada y salida de jet privados). En definitiva, todo esto supondrá un coste para la Administración, es decir, para todos nosotros, de 2.600 millones de Euros.

  • Plena disponibilidad de agua potable para todas las instalaciones, incluidos  los tres campos de golf que se pretenden construir, lo que supone una clara amenaza a los recursos hídricos de la zona.

  • Si el lugar elegido fuera el ensanche de Vallecas, el traslado  del vertedero de Valdemingomez, supondría un gasto para la administración, es decir, para todos nosotros, de unos 200 millones de Euros, además de buscar una localización idónea.

 A cambio de todo esto, ¿que ofrece?

El proyecto final, podría suponer la construcción de 12 hoteles, seis  casinos con más de mil mesas de juego y 15.000 máquinas recreativas, tres campos de golf y nueve teatros.

Todo esto se construiría si el negocio funcionara tal y como pretende. El proyecto se inicia con 1/3 de lo prometido, a la espera de que funcione, pero la reserva del suelo, las infraestructuras, la modificación legislativa, las exenciones fiscales, el aval del préstamo y demás apartados que se han citado, deben de estar listos desde el inicio del proyecto. En el caso de que el proyecto no funcione, lo abandonarían y nos dejarían con las infraestructura en desuso, tal y como ha quedado la estación de cercanías de la Warner.

Y ahora me pregunto yo… ¿Estamos tontos en este país o qué…? ¿Van a ceder ante este gánster las autoridades españolas? Pues parece que sí, ¡oye!

 

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