Europa sufre una depresión de caballo

Mario Dragui tiene cara de tortuga perezosa después de haber comido. Al presidente del Banco Central Europeo se le agudiza su mirada con esas lentes que trae puestas, cada vez que miente o que dice la verdad a medias. También cuando dice muchas veces la misma falsedad que se convierte en verdad.

Para Dragui, a pesar de que Europa continúa en crisis, ya está saliendo con las recetas mágicas que propone. Es más. Ha llegado a decir que el “drama español” ya había pasado. Sí, ya ha pasado. Pues eso que se lo cuenten a las decenas de miles de personas desalojadas de sus casas pero con sus hipotecas a medio pagar y que tendrán que hacerlo de por vida, cargándolas como el caparazón de la tortuga Dragui para aguantar los insultos y las críticas.

Que se lo cuenten a los millones de niños españoles que sólo comen una vez al día porque en sus casas no hay qué comer porque no hay trabajo. Que se lo digan a los dos millones de hogares donde ninguno de sus miembros ingresa un solo euro. Que se lo digan a esa letanía de seis millones y medio de desempleados. Que se lo digan a aquellos que ya no pueden tener una sanidad pública. ¡Hombre! Yo no sé a que le llama Dragui un “drama” pero todo lo que he dicho no es un drama; comienza a convertirse en tragedia.

Europa vivió, vive y cree que va a seguir viviendo de sus réditos; de lo que fue y de lo que ya no es. Europa sigue mirándose el ombligo mientras se hace mayor y le sale joroba porque, en lugar de crecer, comienza a menguar. En realidad, este proceso comenzó hace años, solo que ahora se ha acelerado.

Pero atrás están los jóvenes. África, el continente perdido de mano de las deidades, está creciendo a niveles superiores a Europa. El PIB africano aumentó del 2000 al 2009 más que el de Europa. Países como Sudáfrica, Kenia, Tanzania o Marruecos tienen crecimientos macroeconómicos de más del cuatro por ciento.

En Asia el crecimiento es aún más ostensible. China, Rusia, India, Corea son países convertidos en motores del mundo globalizado. Son potencias económicas que tiran del resto como caballos desbocados. Tienen recursos y mucho capital humano.

América Latina y el Caribe es la otra gran potencia. Tan solo durante este 2013 el continente crecerá un 3.5 por ciento. Brasil, Perú, México o República Dominicana son algunos de los países que tiran de los demás. Sin embargo, todos lo hacen al unísono.

Y mientras vemos estos aumentos en una mezcla de envidia y orgullo, aquí en esta Europa de los filósofos vivimos de la inacción, del decir que vamos a tomar medidas que impulsen la recuperación de la Unión Europea. Sin embargo, hasta ahora con estas políticas de austeridad, hemos conseguido colapsar las finanzas de gran parte de los países europeos.

El ministro de Economía español, Luis de Guindos, dijo recientemente que habrá que esperar un año para que comience a fluir el empleo. ¿Otro? Nos lo llevan diciendo desde hace seis, desde que comenzó la recesión. Lo dijo el gobierno anterior de Zapatero y lo dice este de Rajoy y todo, todo sigue igual. Igual que al principio.

No me extraña que cada vez se vayan los españoles a trabajar fuera. Aquí solo van a encontrar una depresión social de caballo.

Alberto Pelaez/http://www.milenio.com

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