Si yo fuera griego

Sin dudarlo un instante y sin atender a razones, votaría a Syriza. Precisamente por ser griego. Resulta intolerable que Alemania, causante de dos guerras mundiales y de la ruina de Europa, diga que si gana la izquierda, Grecia debe salir del euro por querer acordar una quita de la deuda y porque ya no cree que pueda haber contagio a otros países. Supone un ataque frontal a la democracia y a la soberanía griega. Representa una injerencia inadmisible en la política de un país. Alemania trata de controlar con el terror el mundo político y a los ciudadanos. Por muchas trampas contables que en su momento haya hecho Grecia, que las hicieron sus políticos y no los ciudadanos, infinita más responsabilidad tienen los directivos de la Unión Europea por su negligencia en el control de las cuentas griegas antes de admitir su ingreso. Europa, esa cruda y dura realidad de la derecha, como siempre se ceba en los débiles. La situación de penuria y miseria impuesta a los griegos es consecuencia de la brutal agresión que el poder financiero les ha inferido para mantener su codicia y sin la menos contemplación. Les importa un huevo que los griegos se mueran de hambre, lo que quieren es cobrar por encima de todo.

Pero es que, además, atendiendo a razones, ¿cómo nadie puede oponerse a que se nacionalicen luz y agua, que es la otra propuesta del líder de Syriza, Alexis Tsipras? ¿Por qué se puede resistir nadie a que se rebaje la deuda, como ha ocurrido y ocurre en docenas de países y en miles de actividades mercantiles privadas? ¿Cómo se puede legitimar una deuda en base al hambre y condenar a los ciudadanos de un país a que de por vida, ellos y sus descendientes, tengan que hacer frente ya no a una deuda, sino ni siquiera a los intereses de esa deuda, ¿qué quieren, que Grecia permanezca eternamente en la miseria mientras ellos, y sus descendientes, gozan? Lo primero que debería hacer Alemania, Reino Unidos, EEUU y tantos países es devolver los tesoros artísticos que le expoliaron, robaron, a Grecia. Con ello la deuda estaría saldada.

Si yo fuera griego preferiría permanecer en la estrechez durísima, pero mantener mi dignidad y mi libertad. El mundo no se hunde fuera de la cárcel del euro ni de la Unión Europea. Antes o después lo comprobaremos. Prefiero morir de hambre que vivir en esclavitud y arrodillado para siempre ante unos implacables usureros de la economía.

Es fácil decirlo desde un artículo y no siendo griego. Pero los principios son universales. Todo ejemplo es inexacto, y es posible que Podemos no sea Syriza ni España es Grecia. Y sin embargo no es temerario sospechar que la misma amenaza empleará Europa contra Podemos si vislumbra que podría ganar las elecciones generales españolas. Razón de más para votar a Podemos llegado el momento. A ver si se atreven, aunque ya el PP y el Gobierno confían en que el fracaso de Syriza perjudique a Podemos. Olvidan que la vida y la historia no son más que la lucha de los de abajo contra los de arriba, el fermento de la rebelión, el algoritmo de la revolución. Yo aceptaría pagar la deuda si Zapatero y Rajoy fueran previamente a la cárcel por haber aprobado en comandita el artículo 135. Y si yo fuera griego le haría un griego a la Unión Europea.

Arturo González

http://blogs.publico.es/

Deja un comentario