Juego de mujer

El espejo de marco de pan de oro,
Y las lentejuelas sobre el secreter,
Reflejaban las andanzas y la mirada
De la mujer al mirar.
Pensando en su desconcierto,
Pensando en su atónita mirada,
Pensando en cuál sería su devenir,
Hacía cábalas con su mente inquieta.
Concluyó en que aquel espejo,
Y las lentejuelas,
No eran sino un juego de niños.

Jose de Benito

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