Mala racha

    Un día de repente los hijos han crecido y nadie se preocupa por el futuro de los recuerdos huérfanos que dejan: estos, abandonados a su suerte, piensan que se trata tan solo de una mala racha. Que pronto todo volverá a ser como era antes. No sé, tal vez el Ayuntamiento debería habilitar un lugar donde depositar esa infancia desechada, una casa de empeños donde al cabo del tiempo, pero antes de ser demasiado viejos, pudiéramos recuperarla a cambio de toda la nostalgia que iremos acumulando después de dar la juventud por perdida para siempre.

Publicado por XuanRata

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