NUEVAS REGLAS DE LA RAE: ÚLTIMA ENTREGA

La Real Academia Española, la institución que rige nuestro idioma, ha presentado ciertos cambios en las nuevas (y algunas no tanto) normativas que regularán la ortografía de aquí en adelante.

  Y como ya nos tiene acostumbrados desde hace varias modificaciones que llevó a cabo, la RAE vuelve a sorprendernos con sus determinaciones, que para muchos quizá no sean de su agrado.
  Muchos de estos cambios se han debido a la influencia de la tecnología, la que ha sido crucial para que estos fueran establecidos. Por ejemplo, llevando a que las tildes diacríticas (las que se emplean para distinguir significados en pares de palabras, como “aún/aun, más/mas”) de algunas palabras se omitan en nuevas actualizaciones.
  Algunas de estas renovaciones estaban vigentes desde hace un tiempo a esta parte. Pero ahora además de confirmarse aquellas, se incorporan otras. Así, las decisiones que la institución tomó buscan actualizar el idioma a los nuevos tiempos que corren y a las nuevas plataformas virtuales que inevitablemente modifican nuestra forma de comunicarnos. 
  Y en este sentido es muy importante conocer el significado semántico actualizado y vigente, además de las reglas ortográficas que aún sin haber sufrido grandes cambios, si se han visto alteradas parcialmente.

Estas son las nuevas normativas de la Real Academia Española:

 1.- La “y” griega pasará a llamarse simplemente “ye”, la “v” que se denominaba “v” corta en algunos países, pasa a llamarse “uve” y otro tanto ocurrirá con la “w”, denominada doble “v” que pasa a ser “uve doble” según sugerencia de la RAE. A partir de ahora habrá que abandonar la tradicional costumbre de llamar a la “b” como larga, grande o alta o indicando alguna palabra para distinguirla como por ejemplo “b de bueno”.
  Tampoco hará falta diferenciar a la “uve” como corta, chiquita o pequeña, ni mucho menos distinguirla con base a otra palabra como por ejemplo decir “v de vaca”. Esta denominación tiene su origen justamente a propósito de diferenciar en la oralidad a la b de la v, puesto que ambas tienen una fonética idéntica en nuestro idioma. De esta forma, cuando digamos “uve” (v), esta jamás se confundirá con la “b” (be) y ya no habrá necesidad de diferenciar a cada una con denominativos de larga, corta, grande o chica.
  En este sentido, el cambio resulta bastante práctico.
  Por otra parte, para el caso de la “y”, la razón que argumenta la institución es que resulta preferible el sonido de “ye” a la denominación de “y griega”, ya que es mucho más sencillo de expresar y que igualmente la diferencia lo suficiente de la “i” vocal, también conocida como “i latina” o “i de la iglesia”.
  2.- Desde ahora en adelante, las letras conjuntas “ch” y “ll”, oficialmente pasan a estar fuera del alfabeto español. Ahora serán dígrafos (es un grupo de dos letras que representan un solo sonido, o uno doble pero africado), tal como la “rr”. El motivo de esta modificación es reducir el alfabeto y hacerlo más compacto, y se justifica en que estás letras compuestas están conformadas por otras que ya forman parte del abecedario español.
  3.- Aunque esto hace tiempo era de uso común, oficialmente la conjunción disyuntiva “o” pasa a escribirse siempre sin tilde. Actualmente aún algunas personas insistían en usarla con tilde para diferenciarla del “0” en los casos en que podía darse a confusión con algunas tipografías, es decir, para diferenciar los casos para expresar “3 ó 4” de por ejemplo el número 304. Pero nuevamente gracias al uso de las nuevas tecnologías y ordenadores, estas diferencias entre la letra y el número son perfectamente distinguibles. De modo que siguiendo el criterio de la RAE, desde ahora lo correcto será escribir simplemente “3 o 4”.
  4.- Aquí vienen algunos cambios que para algunos hispanohablantes, como es mi caso, serán difíciles de digerir. Se suprimen las tildes en los adverbios – pronombres: este, ese y aquel. Emplearlos ya no se justificará ni siquiera cuando se presenten ambigüedades.
  Ejemplos: Siempre voy de paseo solo a la playa (“solamente”) o, Siempre voy de paseo solo a la playa (“solo, sin compañía”). Por lo tanto, se prescinde de estas tildes aun si hubiera una posible doble interpretación. Y esto está justificado por la RAE por el hecho de que siempre es posible evitar esta ambivalencia empleando sinónimos (solamente o únicamente, en el ejemplo anterior con el adverbio solo).
  Ejemplo actualizado: Siempre voy de paseo únicamente a la playa.
  También pierden su tilde las palabras “guion”, “hui”, “truhan” o “fie”, y escribirlos de otra manera desde ahora será una falta de ortografía.
  5.- Otra modificación para simplificar nuestro idioma es que los términos genéricos que se anteponen a nombres propios se escribirán siempre en minúscula: golfo de México, península de Galípoli, islas Galápagos, etc.
  6.- A partir de ahora, ya no es más correcto escribir “piercing, catering, sexy, judo o manager” si no se hace en cursiva o entre comillas, para resaltar que se trata de palabras de origen extranjero. Únicamente podrán escribirse sin cursiva si se trata de su equivalente adaptado al español. Por ejemplo: pirsin, cáterin, sexi, yudo y mánayer, esmoquin, campin, bricolaje, wiski, entre otros.
  También han cambiado las grafías de quórum será “cuórum”, Qatar se escribirá Catar, Iraq por Irak y Tchaikovski pasará a escribirse Chaikovski.
  7.- En cuanto a los prefijos “ex”, “anti” y pro”, la RAE determina que ya no irán separados de la palabra a la que remiten.
  Ejemplos: “Proaborto, expresidente, antidemocrático”.
  Anteriormente estos prefijos tenían que escribirse separados de la palabra que las precedía, pero han pasado a formar parte de la palabra y por esto deberán escribirse junto. Tal es el caso de por ejemplo “exesposa” y “provida”, que siempre se escribirán unidas. Solamente las expresiones compuestas como son “alto comisionado, capitán general”, podrán utilizar los prefijos “ex” y “pro” en forma separada, dado que ya se trata de palabras separadas.
  Por ejemplo: Ex alto comisionado, ex capitán general, pro derechos humanos, etcétera.
  8.- Ha dejado de ser correcto escribir “Papa” con letra inicial mayúscula cuando nos referimos al jefe de la Iglesia Católica, y debe escribirse “papa”, con minúscula. Únicamente puede escribirse en mayúscula, y esto tampoco es obligatorio, cuando no van seguidos del nombre propio: “La recepción a Su Santidad será en el palacio arzobispal”. En cambio sí es obligada la minúscula, en este ejemplo: “Recibiremos la visita de su santidad Francisco I”.
  9.- Desde ahora debe evitarse la mayúscula en la letra inicial de “don”, “doña”, “fray”, “santo”, “san”, “excelencia”, “señoría”, “sor”, “vuestra merced”. Sin embargo se puede aceptar (sin ser obligatoria) en los tratamientos protocolarios de las más altas autoridades (su santidad, su majestad, su excelencia).
  10.- Quienes sí han ganado con estos cambios son los personajes de ficción. Ahora sus nombres se escribirán siempre con mayúscula inicial (Aureliano Buendía, Harry Potter, Mafalda) y también lo harán aquellos formados por nombres comunes: “Caperucita Roja”, “el Gato con Botas”.
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