¿Conoces la comida tres veces buena?

Se podría llamar Triple Good Food (TGF) o Comida Tres Veces Buena (CTVB). Es un concepto que está siendo desarrollado por diversas agencias gubernamentales, grupos de investigación, asociaciones de consumidores y algún sector de la industria alimentaria. ¿En qué consiste? Pues en realizar algo que en principio parece difícil: conseguir una dieta que nos proporcione salud, que sea barata y que sea beneficiosa para nuestro medio ambiente. El más difícil todavía.

Podemos comprar alimentos ecológicos, garantizando así que no dañamos a nuestro planeta, pero nuestro bolsillo sufrirá. O podemos comprar lo más barato que veamos en el mercado, pero corremos el riesgo de adquirir alimentos atiborrados de aditivos, grasas y azúcar, y nuestra salud se resentirá. También es posible elegir sofisticados “super-alimentos” procedentes de lejanos países, pero resultan muy caros y el transporte desde tan lejos resulta muy contaminante. Y así sucesivamente. ¿Es que no existen los alimentos tres veces buenos?

La verdad es que sí existen, muy saludables, muy baratos y muy buenos para nuestro planeta y al alcance de cualquiera. Nos referimos a los garbanzos. Un kilo de garbanzos de calidad sale por dos o tres euros, y cunde mucho. Si los compras secos no tendrás más que remojarlos 24 horas y luego guisarlos en cualquier receta que incluya verduras y un poco de carne o pescado. Quien dice garbanzos dice lentejas, alubias, guisantes o habas. Si no te acuerdas de remojar las legumbres, puedes comprarlas ya cocidas en bote, casi igual de buenas y baratas. En España, tenemos la ventaja de contar con muchas variedades locales de gran calidad. Pero también son buenos los garbanzos procedentes de Turquía o de México, procedentes de paisajes rurales parecidos a los de Castilla.

Las legumbres cumplen la triple condición. No solamente no esquilman la tierra ni la contaminan, sino que le devuelven fertilidad, ya que son capaces de captar directamente el nitrógeno de la atmósfera. Como alimento, son lo más saludable que se pueda imaginar, tienen casi todo lo que necesitamos para estar bien alimentados. Desde antiguo se sabe que la combinación de legumbres con cereales proporciona un alimento completo. No es cierto que sean indigestas ni flatulentas, simplemente ponen a funcionar a toda máquina a nuestro sistema digestivo con óptimos resultados finales. Por desgracia, el consumo de legumbres ha disminuido en las últimas décadas, junto con el de cereales. Así que estamos a tiempo de revitalizarlo.

Hay otros alimentos “triplemente buenos”, que conocemos de toda la vida pero que están algo arrumbados por el auge de la comida rápida supuestamente barata. Por ejemplo: pan y pasta a base de harina integral, pescados pequeños (como sardinas y bacaladillas), las frutas de temporada, los verduras de producción local.

Lo único que necesitamos es un recetario de cocina y un buen mercado cerca. Se trata de  disfrutar de la compra de alimentos, sustituyendo el paseo rutinario por las estanterías y la selección mecánica de lo más barato por la charla con fruteras, panaderos, verduleras, pescaderos, carniceras, etc., en busca de la comida “Triple Good”. Cerezas en sazón, borraja (solo en Aragón y Soria), carne de cordero procedente de un ganadero al que conozco personalmente, una estupenda oferta de boquerones del Cantábrico, garbanzos pedrosillanos, lentejas de La Moraña, pastas de mantequilla (40%) y harina de fuerza, etc. En resumen, comida de verdad.

Jesús Alonso Millán

http://blogs.publico.es/ciudadano-autosuficiente

Deja un comentario