Excéntricos

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Tengo la impresión de que pocas personas se toman su vida en serio (¿merece la pena tomarse la vida en serio?). Se limitan a cumplir lo ordenado, a seguir las convenciones sociales. “¿Qué quieres que hagamos? ¿y qué haces tú, listillo?” replicarán usando el “nosotros”Tienen razón. Lo entiendo: es obligatorio seguir la corriente, de lo contrario la vida se hace imposible. No tenemos tiempo que dedicar a nuestra soledad, andamos atropellados, enajenados. Chapoteamos en un mar inmenso de botellas de plástico. Mientras, pasan los años y la muerte (que nunca falta a la cita) nos destruye. Nacemos originales, morimos copias, decía no sé quién. Lo terrible no es que lo mío tenga que ser de los demás, sino que lo de los demás tenga que ser mío, dijo Ortega y Gasset. Hemos de gritar, temblar, reír, bailar o trabajar con los demás (deporte, terrorismo, empresa, espectáculos). ¿Dónde terminan los demás y empieza la masa? Qué uniformes, qué parecidos somos (al menos en el exterior). Echar de menos personas excéntricas.

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