¡La leyenda era cierta! Encontré la mítica torta de helado

Por Pável Gaona

Foto por Pável Gaona

En Xonacatlán, Estado de México, venden este peculiar postre que se ha viralizado en redes sociales.

 

“¡Pinches chilangos mamones, todo lo quieren poner en bolillo o telera!”, leí en un comentario de un video que se volvió viral hace unos días. ¿Qué se veía en él? A un señor en un carrito, preparando un alimento que para algunos podría parecer insólito: una torta de helado. “¡Estás pendejo carnal, eso no es un invento chilango, esto es tradicional de mi pueblo, Xonacatlán!”, fue una de las respuestas a ese comentario. Dice la sabiduría popular que cuando el río suena, es que agua lleva. Esta fama que tenemos los habitantes de la Ciudad de México como creadores de platillos absurdos no es gratuita: de aquí es la famosa guajolota (torta de tamal), la tecolota (torta de chilaquiles) e incluso hay lugares como la prepa 5 de la UNAM donde ya se venden tortas de enchiladas. Pero, ¿sería verdad que este invento de la torta de helado realmente nació en Xonacatlán? Sólo había una manera de averiguarlo: emprender el viaje y acabar con el mito de una vez por todas.

La verdadera Ciudad Peluche

Lo primero era saber dónde estaba el famoso pueblo. Bastó un googlazo para saber que es un municipio del Estado de México cercano al Aeropuerto Internacional de Toluca. Así supe también que ‘Xonacatlán’ es un nombre náhuatl que significa “lugar entre cebollas”, que según los más recientes conteos del INEGI cuenta con casi 50.000 habitantes y se encuentra a unos 40 kilómetros de la Ciudad de México.

¿Sería prudente lanzarme a verificar lo dicho por un comentario de internet? ¿Y si llegaba y me encontraba con que había hecho un viaje de 80 kilómetros (40 de ida y 40 de regreso) solo para volver frustrado por no haber encontrado el mítico postre? ¡Qué demonios! Como la curiosidad mató al gato, puse Waze y ¡tarán!, bendita tecnología, la ruta hacia Xonacatlán estaba trazada.

Contrario a lo que pensaba, llegar a Xonacatlán no fue, ni por asomo, una odisea o una legendaria expedición en la búsqueda de ‘El Dorado’. Un bajopuente encharcado por las lluvias y tres casetas de cobro bastan para resumir el camino de hora y media que recorrí desde el centro de la ciudad hasta la tierra prometida, vía la carretera México-Toluca. Apenas llegar al pueblo, mi bato (mi novio) me dijo: “¿Ya viste? Venden un montón de peluches”. Y pues sí: Xonacatlán, además de ser la tierra de las tortas de helado, es también la meca de la industria peluchera del país. Osos barrigones, perritos con la lengua de fuera, ranas con letreros de “te amo” fueron los embajadores que nos dieron la bienvenida a “Xona”, como cariñosamente lo llaman los lugareños.

Paletería y nevería Sánchez, donde según internet venden la torta de helado. Todas las fotos son del autor.

Paletería y nevería Sánchez, donde según internet venden la torta de helado. Todas las fotos son del autor.

Lo siguiente era saber dónde estaba la o las heladerías donde se vendía la famosa torta. El video viral en el que vi la preparación, mostraba a un triciclo, que podría andar por todo el pueblo que además por el número de habitantes, ya le tira a ser ciudad. Revisé más comentarios y por suerte alguien comentó que esas tortas se vendían en la Paletería Sánchez. Y como millennial que se respeta volví a acudir a internet, donde busqué “Paletería Sánchez Xonacatlán” y fue así como el punto apareció ante mí en Google Maps, como un tache en el mapa del tesoro.

Un postre de más de 60 años de tradición

“Helado de vainilla, para que todo te salga de maravilla, uno de fresa, para que no sientas pereza, uno de coco, para que te animes poco a poco, uno de melocotón, para que sonrías un montón, uno de limón para animar tu corazón, y uno de maní, para que sepas lo especial que eres para mí”. Estos versos, impresos sobre una hoja rosa fluorescente, se encuentran pegados sobre uno de los espejos que decoran la famosa nevería Sánchez.

Poesía pura.

Poesía pura.

Lorenzo Sánchez, quien en el apellido lleva la herencia heladera, nos recibe con una amplia sonrisa. Cuando le decimos que venimos a saber si es cierto que aquí se inventó la famosa torta de helado, nos contesta que sí, pero que es su papá el que conoce la verdadera historia y que él se encuentra vendiendo en el tianguis. Unos minutos después, ya estamos frente a frente con Don Simón y su carrito de paletas y helados.

El carrito de Don Simón.

El carrito de Don Simón.

“Fue mi papá, que en paz descanse, el que creó la torta de helado. Mi papá le tenía mucho cariño a su oficio de heladero y por eso nos lo heredó a nosotros y se volvió una cuestión familiar. Al principio la gente pedía la torta de helado por curiosidad, sobre todo los chamacos que iban saliendo de la escuela. Yo mismo cuando era chico le pedía a mi papá que me hiciera una en los tiempos de calor”, me cuenta Don Simón, con una mirada nostálgica que se da un chapuzón en las aguas del tiempo.

Sobre si este postre se ha vuelto famoso en la región, Don Simón nos dice que sí. “Ya hay muchos heladeros que las venden en sus carritos, pero nosotros somos los originales. No por nada mi papá fue el creador de esto”. “Además a Don Simón lo queremos mucho y es muy conocido aquí en Xona”, interviene una señora, que llega a media entrevista para llevarse su propia torta de helado. El proceso de creación es sencillo: se parte la telera en dos y se escogen los sabores de las cuatro bolas de helado o de nieve, que pueden ser cremosas o de agua. A mí se me antoja una muy cremosa —sin albur— y la pido de chocolate, vainilla, fresa y mango.

Don Simón toma su cuchara para helado y las sirve en la telera. Pone la tapa, le añade una cucharita de plástico, y listo, una mítica torta de helado ha sido creada. Ni tardo ni perezoso, le hinco el diente y constato que valió la pena viajar 40 kilómetros por el peculiar postre.

Don Simón nos muestra cómo prepara una torta de helado.

Don Simón nos muestra cómo prepara una torta de helado.

¿Antojo de chorizo? Siéntate a comerte un taco

El hijo de Don Simón deja la paletería en la que lo encontramos y se le une al papá, aquí en el tianguis. Cuando les preguntamos qué otras cosas podrían encontrar los visitantes que tal vez no sean tan osados —u ociosos— como yo, como para lanzarse hasta acá sólo por una torta de helado, nos comentan: “la verdad es que no es por echarme flores yo solo, pero lo principal es que vengan a conocer estos helados. Cuando los prueben van a ver que no hay comparación. Somos una familia que se dedica desde hace mucho tiempo a esto, nuestro prestigio en el pueblo se debe a la experiencia que tenemos preparándolos”.

“Además no te creas, así como tú, cada vez viene más gente de lejos sólo para probar las tortas de helado”. “Oye, pero vi que hay muchas pelucherías acá también, ¿no?” Intervengo. “Así es, acá ya le decimos Ciudad Peluche, porque de aquí es donde se exportan los peluches. La gente que revende allá en la Ciudad de México viene acá a surtirse. Y no sólo tenemos eso. También vale la pena que conozcan la Iglesia de San Francisco de Asís, sobre todo el 4 de octubre, que es la fiesta patronal. Métete a Youtube y vas a ver que se ponen bien buenos los toritos de fuegos artificiales”, me dice Lorenzo. Y si las tortas de helado, los peluches monumentales o las tradiciones de Xonacatlán no te han convencido de hacer la excursión, déjame decirte que también se come muy buen chorizo —otra vez sin albur—. Por su cercanía con Toluca, no puedes perdonar unos tacos de chorizo verde o rojo, de obispo o de carne adobada, mismos que encuentras en el tianguis.

La mítica.

La mítica.

Hoy puedo decir que la misión estuvo más que cumplida: supe que la leyenda era cierta, descubrí a los creadores de esta mítica torta y, por si fuera poco, me eché unos muy buenos tacos. Si también eres de espíritu aventurero, lánzate a la Nevería Sánchez, ubicada en la calle 16 de septiembre #38, Xonacatlán, Centro. Abren los 365 días del año, de 10:00 a 19:00 horas. Y si quieres conocer a Don Simón y verlo en acción en su carrito, lo encuentras los miércoles y domingos de tianguis, muy cerca del quiosco, de las 10:00 a las 17:00 horas. ¡Provecho!

La nota original la puedes leer en Munchies.

http://www.animalgourmet.com

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