Steven Wilson – To The Bone

Los peligros de los gigantes tecnológicos

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SAN FRANCISCO — Al inicio de esta década, la Primavera Árabe prosperó con la ayuda de las redes sociales. Ese es el tipo de historia que le encanta a la industria de la tecnología: les gusta demostrar que contribuyen a que exista más libertad, progreso y un mejor futuro para toda la humanidad.

Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook, proclamó que esa era precisamente la razón por la que existía su red social. En un manifiesto para inversionistas de 2012, dijo que Facebook era una herramienta para crear “un diálogo más honesto y transparente en torno al gobierno”. El resultado, dijo, serían “mejores soluciones para algunos de los problemas más grandes de nuestra época”.

Ahora, las empresas de la tecnología son criticadas por crear problemas en vez de solucionarlos. El problema número uno en la lista es la interferencia rusa en la elección presidencial de Estados Unidos el año pasado. Las redes sociales quizá prometieron libertad al principio, pero resultaron ser unas herramientas muy útiles para avivar el enojo. La manipulación fue tan eficiente y tan carente de transparencia que las empresas apenas se dieron cuenta de que eso estaba ocurriendo.

La elección no es la única preocupación. Las empresas de tecnología han acumulado una cantidad tremenda de poder e influencia. Amazon determina cómo la gente compra; Google, cómo adquiere conocimiento; Facebook, cómo se comunica. Todos están tomando decisiones acerca de quién tiene acceso al megáfono digital y quién debe desconectarse de la red.

Su gran concentración de autoridad se parece al derecho divino de los reyes, y despierta un rechazo que está en pleno desarrollo.

“Durante diez años, los argumentos en la tecnología tenían que ver con cuál director ejecutivo se parecía más a Jesucristo. Cuál se postularía a la presidencia. Quién convencía mejor a los trabajadores para que lo apoyen”, dijo Scott Galloway, un profesor de la Escuela Stern de Negocios de la Universidad de Nueva York. “Ahora los sentimientos están cambiando. La víctima se rebela”.

En Facebook, Twitter y ahora Google, se está divulgando la noticia de cómo los rusos se aprovecharon de sus sistemas de publicidad y publicaciones. El 1 de noviembre, el Comité de Inteligencia del Senado realizará una audiencia al respecto. No es probable que eso mejore la reputación de las empresas.

Con el aumento de la presión, las empresas están lidiando con un ataque de relaciones públicas. Sheryl Sandberg, la directora de operaciones de Facebook, estuvo en Washington esta semana reuniéndose con legisladores y reconociendo públicamente los errores sobre lo que pasó durante la elección y dijo que “no debieron suceder”. Sundar Pichai, el director ejecutivo de Google, estuvo en Pittsburgh el jueves hablando acerca de “las grandes brechas de oportunidades en todo Estados Unidos” y anunciando un programa de subsidios de 1000 millones de dólares para promover empleos.

En el trasfondo de estas reuniones se encuentra la realidad de que internet se convirtió desde hace mucho tiempo en un negocio, lo cual implica que la prioridad de las empresas es complacer a sus accionistas.

Ross Baird, presidente de la firma de capital de riesgo Village Capital, señaló que cuando ProPublica intentó comprar anuncios publicitarios dirigidos a antisemitas el mes pasado en Facebook, la plataforma no cuestionó si esa era una mala idea: les preguntó a los compradores cómo les gustaría pagar.

“A pesar de toda la habladuría de Silicon Valley en torno a cambiar el mundo, su principal enfoque ha estado en lo que puede monetizar”, dijo Baird.

Desde luego, las críticas a la tecnología no son nada nuevo. En una exagerada lamentación publicada en Newsweek en 1995, “Why the Web Won’t Be Nirvana” (¿Por qué la web no será el Nirvana?), el astrónomo Clifford Stoll señaló que “cada voz puede escucharse sin costo e instantáneamente” en los tableros de boletines de Usenet, el Twitter y Facebook de esa época.

“¿El resultado?”, escribió. “Cada voz es escuchada. La cacofonía se parece más a la onda de radio civil, con todo y nombres clave, acoso y amenazas anónimas. Cuando casi todos gritan, pocos escuchan”.

 
Justin Rosenstein, un exingeniero de Facebook, dijo recientemente que él había programado su teléfono para evitar usar la red social en el dispositivo. CreditStephen McCarthy/Sportsfile para Web Summit

Si las redes sociales están a la defensiva, Zuckerberg es quien está en el centro de todo: un suceso extraño en una carrera impecable que lo ha convertido, a los 33 años, en una de las personas más ricas e influyentes del mundo.

“Tenemos un dicho: ‘Muévete rápidamente y rompe cosas’”, escribió en su manifiesto de 2012. “La idea es que, si nunca rompes nada, quizá no te estás moviendo con la velocidad necesaria”.

Facebook abandonó ese lema dos años después, pero los críticos dicen que ha conservado mucho de esa arrogancia. Galloway, cuyo nuevo libro, The Four, analiza el poder de Facebook, Amazon, Google y Apple, dijo que la red social aún estaba preparando su respuesta.

“Zuckerberg y Facebook están violando la regla número uno de la gestión de crisis: la hipercorrección del problema”, dijo. “Su actitud es que les resulta imposible hacer cualquier cosa que afecte sus ganancias”.

Joel Kaplan, el vicepresidente de políticas públicas globales de Facebook, dijo que la red estaba haciendo su mejor esfuerzo.

“Facebook es una parte importante de la vida de muchas personas”, dijo. “Esa es una responsabilidad enorme, una que nos tomamos muy en serio”.

Algunos emprendedores de las redes sociales reconocen que están enfrentando problemas que jamás imaginaron como empleados de empresas emergentes que luchaban por sobrevivir.

“No había tiempo para pensar en la repercusiones de todo lo que hacíamos”, dijo en una entrevista Biz Stone, un cofundador de Twitter, poco antes de volver a la empresa la primavera pasada.

Sostuvo que Twitter estaba adquiriendo una reputación injusta: “Por cada cosa mala, hay miles buenas”. Sin embargo, reconoció que a veces “las cosas se complican”.

A pesar de las crecientes críticas, la gran mayoría de los inversionistas, consumidores y reguladores parecen no haber cambiado su comportamiento. La gente aún espera con ansias el nuevo iPhone. Facebook tiene más de 2000 millones de usuarios. Al presidente Donald Trump le gusta criticar a Amazon en Twitter, pero su administración ignoró las peticiones de una revisión rigurosa de la compra de Whole Foods por parte de Amazon.

Sin embargo, en Europa, el terreno está cambiando. La participación de Google en el mercado de los motores de búsqueda del continente es del 92 por ciento, de acuerdo con StatCounter. Pero eso no evitó que la Unión Europea lo multara con 2700 millones de dólares en junio por darles prioridad a sus propios productos por encima de los de sus rivales.

Una nueva ley alemana que multa con grandes sumas a las redes sociales por no eliminar el discurso de odio entró en vigor este mes. El martes, un portavoz de Theresa May, la primera ministra de Reino Unido, dijo que el gobierno estaba revisando “con cuidado los papeles, la responsabilidad y el estatus legal”, de Google y Facebook, con miras a regularlos como editores de noticias en vez de plataformas.

“Esta guerra, como muchas otras, comenzará en Europa”, dijo Galloway, el profesor de la Universidad de Nueva York.

https://www.nytimes.com/es/

LAS FOTOGRAFÍAS DE REYLIA SLABY QUE INDAGAN EN LA EVOLUCIÓN DE NUESTRA PROPIA IDENTIDAD

La fotógrafa japonesa Reylia Slaby concibe el arte de la fotografía como una expresión artística que va más allá de la técnica.

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Esta nueva serie de Reylia Slaby, considerada caucásica pero nacida en Japón, denominada ‘And Now’ está íntimamente relacionada con la anterior, ‘Tales from Japan’, una serie de retratos publicados en 2014 en los que la artista trataba de encontrar su identidad. Este proyecto reflejaba algunas de las emociones angustiantes que experimentó entonces y que ha ayudado a la artista a enternderse con el paso de los años a descubrir quién es hoy en día. 

Las fotografías que reflejan “el ahora” de la japonesa, pretenden reflejar una actitud diferente con respecto a su trabajo anterior. Un complicado proceso dotado de emoción y sentimiento que nos descubre a una Slaby diferente.

 

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Para la artista, esta nueva forma de entederse plasmada en sus fotografías significa que todavía hay grietas en el camino y que, quizás, no existan una respuesta posible capaz de arreglar las cosas, que existe más de una respuesta correcta a una pregunta y que acepta el hecho de que tal vez nunca la acepten como una auténtica japonesa. 

Su inquietud comenzó cuando un extraño en el metro en 2014 la increpó gritando que, dada su apariencia nunca pertenecería a Japón, hecho que junto con otras circunstancias, angustiarían a la artista. Sin embargo, hoy en día, lucha y se reivindica como simplemente una persona que ha acumulado historias, culturas y pensamientos de todo el mundo, como mucha otra gente.

 

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REILYA SLABY: Web | Facebook | Instagram

h/t: My Modern Met

http://culturainquieta.com/es/foto/item/12718

NADA DENTRO, un poema de José de Benito

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Que no se me abran las puertas sesgadas,
Que me permitan nadar en las nubes,
Que la miseria no vista de seda
Y los talones, color grafito,
Pisen en las losas de un buen porvenir.

Cuando me vea fuera del refugio sin muros,
Cuando pueda sentir el diluvio,
De los perversos que cogen el agua
De mis alforjas vacías y robadas.

En la sentina del barco de aquellos
Que nos comían las migas de pan,
Se encontrarán las tortas de aceite
Mojadas sin quedar manjar.

Si es necesario correr por la vida,
Si es un deber huir del tamal
Y buscar una estera de lino,
Que se me deje buscar en la nada,
Que no tenga que creer
Las canciones de los perdidos,
De los míseros sobrecargos ciegos.

José De Benito (octubre 2017)

Desvelado el misterio del origen del oro en el Universo

La colisión de dos estrellas de neutrones lanzó grandes cantidades de los elementos más pesados, como el oro, el platino y el uranio. El choque produjo tanto oro como la masa de la Tierra

Recreación artística de la fusión de dos estrellas de neutrones

Quizás no lo sepa, pero es posible que lleve en el dedo o en la muñeca el resultado de uno de los eventos cósmicos más violentos y espectaculares que existen. Un impresionante plantel de científicos anunciaba este lunes que, por primera vez, se ha logrado observar con telescopios y escuchar con ondas gravitacionales el mismo fenómeno cósmico, la fusión de dos estrellas de neutrones en una galaxia a 130 millones de años luz. La detección inaugura una nueva era en la Astronomía (Así te lo contamos en directo), pero además viene acompañada de una serie de descubrimientos científicos. Y uno de ellos es el misterioso origen del oro.

La colisión de esas dos estrellas de neutrones, que formó una kilonova, ha resultado ser la fuente de grandes cantidades de los elementos más pesados del Universo, como el oro, el platino y el uranio. El choque produjo tanto oro como la masa de la Tierra y desvelando por fin el misterio de su formación.

Estas dos estrellas de neutrones eran muy densas, tan pesadas como nuestro Sol pero con solo 10 kilómetros de diámetro, y chocaron entre sí hace 130 millones de años, cuando los dinosaurios deambulaban por la Tierra, en una galaxia relativamente antigua que ya no formaba muchas estrellas. Los dos astros se fueron acercando el uno al otro a lo largo de millones de años luz, y giraron alrededor cada vez más rápido a medida que se acercaban, incluso hasta quinientas veces por segundo.

Esta fusión envió unas ondas a través de la trama del espacio y el tiempo, las llamadas ondas gravitacionales, que el observatorio LIGO detectó el pasado 17 de agosto, junto con una ráfaga de rayos gamma de corta duración detectada dos segundos después por el satélite Fermi. La noche siguiente, telescopios de todo el mundo apuntaban al lugar del espacio de donde provenían las señales y uno de ellos, el maravilloso Hubble, fue el primero en observar la kilonova en una galaxia llamada NGC 4993, a 130 millones de años luz de distancia.

Cenizas de una estrella

«Las exquisitas observaciones obtenidas en pocos días mostraron que estábamos observando un kilonova, un objeto cuya luz es alimentada por reacciones nucleares extremas. Esto nos dice que los elementos pesados, como el oro o el platino utilizados en joyería, son las cenizas forjadas a mil millones de grados en una estrella de neutrones que se fusiona», explica Joe Lyman, del Observatorio Europeo Austral (ESO), quien fue el primero el alertar a la comunidad científica de que tenía la imagen de algo increíble.

Como explica Samantha Oates, de la británica Universidad de Warwick, que también participó en el hallazgo, «este descubrimiento ha respondido a tres preguntas que han desconcertado a los astrónomos durante décadas: ¿qué sucede cuando se fusionan las estrellas de neutrones? ¿Qué causa los estallidos de rayos gamma de corta duración? ¿Dónde se forman los elementos pesados como el oro? En el plazo de una semana, los tres misterios fueron resueltos».

http://www.abc.es/ciencia

Obras de Roberto Orallo

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Roberto Orallo

Pirómanos

Incendios en Galicia, Asturias y Portugal: Noticias de última hora

Los incendios que azotan estos días Galicia, Asturias, Castilla-León y el norte de Portugal han dado una trágica tregua ante el monotema agotador de la deriva secesionista de Cataluña.

Como ocurrió con los últimos atentados de Barcelona, el fuego, que ha segado vidas –cuatro en Galicia y 36 en Portugal- y ha devastado montes y bosques –miles de hectáreas-, ha sido un chorro de cruda realidad, una nueva inyección de lo que en verdad importa ante esa tertulia interminable de los últimos meses sobre el problema catalán.

En mi caso, por mi militancia medioambiental cada vez más comprometida, la destrucción de nuestros montes y bosques es una tragedia en sí misma.

Además, la pérdida de vidas humanas y de animales, la destrucción de propiedades y de negocios aumentan mi desolación.

En el caso de los incendios en Galicia, que llegó a contar con 132 fuegos incontrolados en una noche, no me cabe ninguna duda de que la mano del hombre está detrás de la mayoría de ellos.

No creo sinceramente que a estas alturas tengan nada que ver con la recalificación de terrenos –la legislación no deja mucho margen-, y mucho menos con la industria maderera –en Galicia centra gran parte de su actividad en el norte y allí curiosamente escasean los incendios-.

En la zona sur de Andalucía, principalmente en las provincias de Huelva, Cádiz y Málaga, los incendios provocados se relacionan principalmente con el narcotráfico.

Le meto fuego por una punta, obligo a guardias civiles y policías locales a concentrar sus efectivos en el incendio y meto la droga por la otra punta.

No sé sinceramente si los narcos gallegos aprovechan estos días de 30 grados o más, de 30% de humedad y de vientos de 30% kilómetros para meter fuego como maniobra de distracción.

Teniendo en cuenta que el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, y el alcalde de Vigo, Abel Caballero, están convencidos de que los incendios han sido originados por pirónamos, a quienes tachan directamente de “terroristas” y “asesinos”, y que la policía corrobora que la mano del hombre está detrás de los fuegos, no descartaría la hipótesis del narco.

Si a esto unimos una cierta fascinación en la Galicia rural por el fuego –algunos expertos hablan de un capitán cerilla en cada aldea-, pues blanco y en botella: los pirómanos habeylos, haylos.

Pero en el caso gallego hay que destacar también la falta absoluta de medios, suplida de mala manera por la solidaridad y el instinto de supervivencia de los vecinos –recordó aquellos días del chapapote-, ante un problema que las autoridades deberían haber considerado como estructural.

Además está la pifia política de prescindir de los retenes antiincendios el 1 de octubre, cuando el riesgo era aún entre alto y muy alto al no haber llovido prácticamente nada en septiembre.

Por cierto, es una gran falacia vincular los incendios a los miembros despedidos de estos retenes. Quien se juega profesionalmente la vida entre llamas, no suele jugar con fuego.

Y después está el deficiente mantenimiento de nuestros montes y bosques, incluidos los gallegos.

Antes de la llegada de la bombona de butano a los hogares españoles en los años sesenta, los carboneros y piconeros hacían una tarea de limpieza impagable a lo largo y ancho de la geografía forestal española.

El progreso se llevó por delante estos oficios y despobló esos espacios naturales intervenidos desde siempre por el hombre.

El Gobierno central y los gobiernos autonómicos no han sido capaces de introducir elementos correctores para mantener lo suficientemente limpios nuestros montes y bosques.

De hecho, el mundo forestal ha sucumbido ante la agricultura y la ganadería.

En fin, ya puestos, si queremos evitar estos incendios que están consumiendo la Tierra deberíamos elegir mejor a nuestros gobernantes, que, cuando defienden ideas negacionistas sobre el cambio climático y las legislan, resultan ser los pirómanos más peligrosos.

Jorge Bezares

http://blogs.publico.es/jorge-bezares/

Fotografía: VIVIAN MAIER

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¿Existe todavía la España de Zuloaga?

Un público compuesto en su mayoría por personas de edad consolidada y de diseño antiguo admiran la obra del pintor vasco

Exposición de Ignacio Zuloaga en la Fundación Mapfre, en Madrid.
Exposición de Ignacio Zuloaga en la Fundación Mapfre, en Madrid. B.P.

 

Cuando un artista es muy poderoso, acaba siempre por crear un público a su propia imagen y semejanza. En la muestra del pintor Ignacio Zuloaga, que se celebra en la sala Mapfre de Madrid, se puede comprobar una vez más esta relación mágica. Consiste en que la mayoría de espectadores de la obra de un gran artista suele tener un diseño físico muy parecido a las figuras de los cuadros. Esta misteriosa atracción mutua se da a menudo en los grandes eventos artísticos en galerías y museos. El arte joven produce espectadores jóvenes, la pintura abstracta atrae a espectadores desinhibidos, la estética pop se ve rodeada de espectadores alegres y desenfadados, el realismo social engendra espectadores serios y comprometidos, el informalismo genera estetas informales, las instalaciones, performances y happenings disparatados acumulan siempre gente loca alrededor, que juega a convertirse ella misma en obras de arte. En este caso al mundo recio y oscuro de Ignacio Zuloaga, compuesto de damas de negro, caballeros severos, toreros y manolas, retratos adustos con galgos puntiagudos, castillos y paisajes bajo nubarrones morados, que se corresponde con un público compuesto en su mayoría por personas de edad consolidada, hombres y mujeres de diseño antiguo, que contemplan los cuadros como quien se mira en un espejo de luna del armario con una actitud reverente y educada. Parecen ser españoles muy españoles los que deambulan en silencio por el aire denso y penumbroso de la sala, admirados por la maestría del pintor que, en su momento, pese a ser vasco, encarnó el espíritu nacional castellano.

Esta mutua atracción como fenómeno estético se manifestó públicamente por primera vez en la exposición que en 1964 Andy Warhol realizó en Filadelfia. Por un percance del transporte los cuadros no llegaron a tiempo a la galería; no obstante, la inauguración se celebró con las paredes vacías. Warhol desde un altillo descubrió que la sala se parecía a una pecera llena de crustáceos que se movían, excitados unos por otros, como única fuente de energía. A nadie le importaba que no hubiera cuadros. Estaban allí solo para mirarse en el espejo del artista como única forma de existir. En ese momento, Warhol tuvo la revelación de que aquellas criaturas que llenaban la sala eran su obra de arte. Si un bote de sopa Campbell es un icono americano, ¿por qué no podemos serlo yo ─se dijo el artista─ y cada uno de los espectadores? Su verdadera creación eran aquellos extraños seres que había conseguido reunir entre cuatro paredes blancas y que no se parecían en nada al resto de los habitantes de Nueva York, sino solo a sí mismos como tribu, el rostro blanco con polvos de arroz, adornada la cresta roja con plumas de marabú y el cuerpo anoréxico alicatado con cristales de colores.

Esta relación mágica no solo se produce en las galerías y en los museos; se expresa también en la historia de un país y conforma la imagen de una sociedad. Ignacio Zuloaga, nacido en Eibar en 1870, es el pintor coetáneo de la Generación del 98 y asume plásticamente la estética de la España Negra, con el derrotismo de una literatura amarga, que trata de revivir el espíritu castellano como símbolo de lo español. Pese a que se formó en París en 1890, donde pudo absorber todo el aire de la modernidad y las alegres vivencias del arte como una fiesta feliz, de regreso al país, adherido a un clasicismo pictórico, frente a la España luminosa de Sorolla adoptó el aire conservador, tradicionalista e incluso reaccionario. Su talento y poder como artista está fuera de discusión, pero Zuloaga tiene una dimensión política, puesto que puso su arte al servicio de una opción ideológica franquista hasta el punto de pintar al propio dictador como figura histórica y al general manco Millán Astray como modelo de heroísmo. Si Pablo Picasso con el Guernica produjo un grito mundial contra la violencia fascista, Zuloaga trató de plasmar como réplica el asedio del Alcázar de Toledo en 1936 por las fuerzas republicanas. El contenido nacionalista de su obra está aliado a la celebración de tradiciones populares, escenas de labriegos segovianos a la sombra de su boina, de señoras con mantilla negra, de poblachos con campanarios envueltos en nubes atormentadas. Más allá de esta plástica potente, pero estéticamente rancia y tenebrosa, la pregunta que uno se formula ante la exposición de Zuloaga es si la España de este pintor existe todavía, si esos espectadores de aspecto grave que deambulan por la sala son figuras escapadas de los cuadros en busca del autor. Junto a la muestra de Zuloaga, en la sala contigua se exhiben unas pinturas de Joan Miró. La sala estaba deshabitada y llena de luz. Solo una joven, abanicándose con un catálogo, contemplaba un óleo surrealista lleno de estrellas. Esta única espectadora, de belleza transparente, era también una criatura de Miró.

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El Roto

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