El arte macabro de Takato Yamamoto

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Mira el tráiler del documental David Bowie: the last five years

Mira el tráiler del documental David Bowie: the last five years

El documental de HBO será estrenado en el natalicio del cantante británico.

David Bowie -destacado músico y compositor británico- falleció el 14 de enero de 2016 producto de un cáncer que mantuvo oculto de público.

David Bowie: The Last Five Years es un documental que da cuenta de los últimos años de vida del artista, quien en esos años creó sus álbumes The Next Day y Blackstar (2017) y la obra Lazarus.

Distintos amigos y colaboradores cercanos dieron sus testimonio en esta producción que exhibe la explosión de creatividad y cómo funcionaba su mente compositora, aún tras ser diagnosticado de cáncer. Material de archivo y videos de entrevistas estructuran el documental que refleja su último legado.

 “Siempre anda un poco más lejos en el agua de lo que crees que eres capaz. Y cuando sientas que tus pies ya no tocan el fondo, estás justo en el lugar indicado para hacer algo emocionantes”, dice Bowie en una de sus frases rescatadas en la cinta.

Según informa Rolling Stone, el filme será estrenado el 8 de enero -coincidente con lo que hubiese sido el cumpleaños número 71 de Bowie- por HBO.

 


http://culto.latercera.com

Ballet triádico

OBJETOS QUE EL ASESINO DE MASACRE EN TEXAS HIZO CON LA PIEL DE SUS VÍCTIMAS…

Como si no fuera suficiente, además de gozar al asesinar, descuartizar y desmembrar personas, se esforzaba por crear macabros objetos con partes de los cuerpos de sus víctimas. Entre las cosas que fueron encontradas en su domicilio se encontraban 10 cabezas de mujeres sin la parte superior del cráneo como si fueran tazas, además de lámparas hechas de piel y sillones también cubiertos de piel humana, entre otras cosas.

Ed Gein marcó toda una época de terror en Estados Unidos, vivió del año 1906 hasta 1984 en Wisconsin y durante un interrogatorio que le hizo la policía admitió que también abría tumbas de mujeres recientemente fallecidas para robar sus cuerpos y utilizarlos como material para crear sus macabras obras. Además de eso, se tenía la sospecha de que sostenía intimidad con los cadáveres, sin embargo, eso nunca pudo ser comprobado.

 
Fue declarado como un enfermo mental y nunca pisó la cárcel, al contrario, vivió el resto de su vida en una institución psiquiátrica donde tuvo un excelente comportamiento y a la edad de 77 años falleció por insuficiencia renal. Incluso sus demoníacas creaciones han sido mostradas al público y a continuación te enseñaremos algunas de sus obras:

 Chamarra de rostros humanos.

Cartera con pedazos de piel humana.

 

Veladoras de cráneos femeninos.

Silla con piel y caras humanas

 

Zapatos de mujer cubiertos de piel humana.

Bolso hecho de piel.

Lámpara de espina dorsal y piel.

Guantes.

 cinturón de pezones.

Máscaras y cubiertos de hueso

Delantal (mandil) hecho de rostros y pechos humanos.

La Otra Dimensión

 

Boligán: Compras de temporada

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Boligán

Poesía por otros medios

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La prosa es la continuación de la poesía por otros medios. Lo decía Joseph Brodsky pensando en los ensayos de Marina Tsvietáieva pero no se quedaba en su ejemplo. La prosa es, históricamente, derivación del canto poético. En el principio fue la poesía. La maestra, la fuente de todas las literaturas. Habría que advertir que, en asuntos de arte, el disidente ruso no era un demócrata. Miraba los otros géneros por debajo del hombro. En el trono de las letras se sentaba, sin competencia alguna, el poeta. Debajo de él, los novelistas, los dramaturgos, los cuentistas. La poesía no es un entretenimiento, dijo alguna vez. No es siquiera un arte. “La poesía es nuestra finalidad como especie. Si lo que nos distingue del resto del reino animal es el habla, entonces la poesía como la forma superior del habla es nuestra diferencia genética”. No había forma de equiparar el genio de la poesía con los prosaicos oficios de la novela. Y, sin embargo, bien sabía Brodsky que cuando el poeta incursionaba en la prosa podía elevarla hasta sus alturas.

¿Qué le enseña la poesía al ensayo?, preguntaba Brodsky. El poeta tiene una báscula que nadie más tiene. Sólo él sabe que cada palabra tiene un peso único, que cada sílaba tiene una voz irrepetible. El poeta le ordena también al prosista omitir lo obvio y cuidarse de los peligros de la grandilocuencia. Lo invita siempre a rendir tributo a la música. El oído es el órgano de la escritura. Brodsky tenía claro que el trato no era recíproco. La prosa muy poco tiene que enseñarle a los poetas. Tal vez un buen novelista puede invitarnos a prestar atención al lenguaje común, a registrar las palabras de la calle. Pero en realidad la lección auténtica está en otro lado. Un poeta puede sacar más provecho escuchando un cuarteto de Haydn que leyendo Dostoievski.

El artículo completo en nexos de diciembre

http://www.andaryver.mx/

Teoría de la evolución

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Nightmare

La Revolución Industrial dejó una huella de depresión y ansiedad en la gente

Las duras condiciones de vida en regiones dependientes del carbón en Inglaterra y Gales en el siglo XIX, hoy favorecen que algunas poblaciones sean más propensas a ciertas emociones negativas

El neuroticismo y la menor consciencia, detectados en algunas regiones, parecen estar vinculados con la dureza de la Revolución Industrial

El neuroticismo y la menor consciencia, detectados en algunas regiones, parecen estar vinculados con la dureza de la Revolución Industrial – Dominio público

Un estudio publicado en Journal of Personality and Social Psychology, y que se ha basado en casi 400.000 exámenes de personalidad, ha concluido que, muchas generaciones después del momento más candente de la Revolución Industrial y de que la minería del carbón declinara, los habitantes de Inglaterra y Gales son más propensos a padecer emociones negativas, como ansiedad, depresión, impulsividad, y que tienen más dificultades para encontrar motivación u organizarse. Los autores han obtenido resultados similares al investigar datos demográficos de Estados Unidos.

Según los autores, las sociedades donde el carbón tuvo un papel central en la economía y el desarrollo retienen una huella, una especie de «adversidad psicológica». Consideran que esto es fruto de la migración y las duras condiciones de trabajo y vida de estas sociedades.

Además, y también en opinión de los autores, este legado del carbón es «reforzado y amplificado» por las consecuencias económicas del desempleo que sigue azotando estas regiones.

Bajo la sombra del carbón

«Los patrones regionales de personalidad y bienestar podrían tener raíces en grandes cambios sociales ocurridos décadas o siglos antes, y, sin duda, la Revolución Industrial es probablemente una de las épocas más influyentes de la historia moderna», ha dicho en un comunicado Jason Rentfrow, coautor del estudio e investigador en la Universidad de Cambridge.

«Aquellos que viven en una zona post-industrial aún lo hacen bajo la sombra del carbón, tanto interna como externamente. Este estudio es uno de los primeros en mostrar que la Revolución Industrial ha dejado un legado psicológico oculto, que está sellado en la psicología de varias regiones de Inglaterra y Gales».

Científicos de las Universidades de Queensland, Texas, Cambridge y Waden-Wuerttemberg analizaron datos recogidos por el «Big Personality Test», promovido por la BBC. Allí, analizaron las puntuaciones de cinco rasgos de personalidad: extroversión, amabilidad, consciencia, neuroticismo y apertura. A partir de ellos, construyeron perfiles sobre el grado de altruismo, auto-disciplina y ansiedad de los participantes.

Después, los datos fueron descompuestos región a región y comparados con censos de trabajadores del siglo XIX, factores económicos, nivel de educación, riqueza o incluso clima. Y así, encontraron diferencias significativas en la personalidad de los habitantes de regiones basadas en el carbón entre los años 1813 y 1820, cuando la Revolución Industrial estaba en pleno apogeo.

Mayor neuroticismo y menor consciencia

El neuroticismo fue un 33 por ciento mayor allí que en el resto de Gran Bretaña, lo que se traduce en una mayor tendencia a la ira, a la preocupación, a la depresión o a las adicciones. Por otra parte, el grado de consciencia fue inferior, lo que se relaciona con comportamientos más desordenados y menos orientados a objetivos, como lo son la planificación o ahorrar dinero.

Los autores han sugerido que detrás de esta relación entre psicología e industrialización hay varios factores. En primer lugar, la gente que dejó el campo lo hizo por necesidad y sufriendo en origen altos niveles de adversidad. Después, el trabajo esclavizador en las fábricas, y que comenzaba en la infancia, junto a las malas condiciones de vida, cronificaron ciertas emociones negativas. Los más optimistas y resilientes probablemente tuvieron más facilidad para abandonar esa vida, según los autores.

Por todo esto, los autores creen que la historia de excesos de la industrialización aún sigue determinando el bienestar, la salud y la economía de esas regiones. Y que esto debe ser tenido en cuenta por los políticos. Más adelante, estos investigadores esperan estudiar la aparición de rasgos positivos en estas regiones tan deprimidas, como la solidaridad y el compromiso social. Allí fue, precisamente, donde surgió el movimiento laborista.

http://www.abc.es/ciencia

El Roto

El Roto

La nada

Einstein pretendió cargarse el éter en 1905, su ‘annus mirabilis’, pero reconoció en 1920 que se había equivocado

Frank Wilczek, del MIT, ganador del Premio Nobel de Física, el 5 de octubre en Massachusetts. Frank Wilczek, del MIT, ganador del Premio Nobel de Física, el 5 de octubre en Massachusetts. DAVID L RYAN / GETTY IMAGES

La mayor parte de la gente compra el hielo en el chino, pero seguro que queda alguno que prefiere hacerlos metiendo bandejas de agua en el congelador de casa. Estos últimos sabrán que no conviene llenar demasiado de agua las bandejas, porque luego el hielo crece, se desborda, no hay manera de separar los cubitos y la fiesta se convierte en el típico infierno navideño. Es lo que tienen los cambios de fase. El agua puede adoptar tres fases —hielo, agua líquida y vapor de agua— y el cambio de una fase a otra, como el del agua líquida al hielo, supone una expansión del material.

Uno de los descubrimientos más asombrosos de la física es que el espacio vacío es una cosa, un material que pesa, se deforma, se contrae o se expande como cualquier otro material. La nada no existe. No es más que un mito urbano. La historia de esta idea es desconcertante, tal vez conmovedora. El espacio vacío era para Newton un mero escenario sin actores, la nada en sentido estricto. Su fuerza de la gravedad se transmitía por ese vacío de manera instantánea, como un (buen) truco de magia. Una teoría de enorme éxito, que todavía usamos para enviar sondas a Marte, pero sustentada en unos cimientos muy porosos.

Fue Maxwell, el gran sucesor de Newton en la saga de los creadores de mundos, quien mostró que ese espacio vacío newtoniano, esa encarnación de la nada, no es más que un producto de nuestra imaginación. Hay un experimento increíble que se suele hacer en la escuela. Pones virutas de hierro sobre un papel, luego colocas un imán debajo del papel y ves la fuerza electromagnética delante de tus ojos. Las virutas se organizan como las arrugas de un melón entre los dos polos del imán. La brillante explicación matemática de esos hechos descubierta por Maxwell poco después implicaba que el espacio era una cosa, el “éter”, por donde la luz y las demás ondas electromagnéticas viajaban como olas en el agua tras tirar una piedra al lago.

 Einstein pretendió cargarse el éter en 1905, su annus mirabilis, pero reconoció en 1920 que se había equivocado. De hecho, su teoría de la relatividad general implicaba que el espacio vacío era una cosa capaz de curvarse, contraerse o expandirse como cualquier material. En fin, lo que Maxwell llamaba el éter.

Si el espacio es una cosa, entonces, podrá sufrir los mismos cambios de fase que el agua. Y algunos cambios de fase, como vimos, suponen una expansión del espacio. Como el Big Bang. Así piensa el premio Nobel Frank Wilczek.

Ya sé que ésta es la columna de los robots, pero hoy quería hacerte un regalo de Navidad. Que te sea leve.

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