Clases de pecados

¿NO TIENE bastante la Iglesia en general, y la española en particular, con barrer sus propias marranadas de paidofilia, efebofilia y otros cachondeos como para meterse en lo que sucede cuando la gente folla sin condones que ella prohibe? ¿Cree que basta con echar la culpa a sus miembros (en todos los sentidos) de Irlanda, USA, Alemania y Holanda (qué diría don Bosco), invitándolos a darse golpes de pecho o lo que sea? ¿Necesita que la mercancía de menores no se agote? Que se meta en su propia cama, que lea su propia historia enrojecida de vergüenzas y de sangre, que procure que sus curas gordos no se ofrezcan por internet para sesiones sexuales de todo tipo -«menos sado»- y alardeen de sus 15 centímetros -que ya son ganas- después de gastarse en porno el dinero de las cofradías de su parroquia. Que deje en paz a los Gobiernos que aspiran a olvidarla. Que distinga el pecado del delito, y pague las indemnizaciones… En una palabra, que se vaya con Dios. Y nos deje tranquilos, viviendo a nuestro pobre aire. Porque su misión ha concluido, con el escándalo del gentiluomo vaticano Balducci, salvo que quieran seguir vendiendo el arte que acapararon en sus capillas y conventos. Sin servir para nada a los demás.

Antonio Gala/elmundo.es

Riñas fútiles

NOSOTROS podemos vivir sin los toros bravos. Los toros bravos no pueden vivir sin nosotros. Ni nada de su mundo: dehesas, cultivos, humedales, campos anchos, tradición, forma de entender el valor y la vida y el color y las fiestas… Es decir, nosotros quizá podemos vivir, pero peor, con menos arte y valor y estremecimiento. No son un espectáculo, como no lo es la tragedia griega, sino un rito y un ceremonial (así me lo dijo Irene Papas)… Y tampoco, al parecer, podemos vivir sin pieles más o menos sedosas, sin asesinatos de focas indefensas o recién paridas, sin cacerías cinegéticas y alimenticias, sin granjas escalofriantes, sin mataderos más o menos crueles, sin traslados en carros de concentración y tortura, sin los padecimientos que preceden a facturas anunciadas, sin pescas crueles y agotadoras de tiburones rojos, sin disfrutar poniendo cebos y trampas, sin herir, sin matar… Quizá la vida sea mortal y a la vez asesina. ¿Tiene esto algún arreglo, fácil y estúpido, porque nos dé una medida mayor de la que nos corresponde? Que lo crea quien pueda. Yo he hecho todo lo posible y no lo he conseguido. Desde que, con mi padre y Machaquito, iba a Los Tejares en Córdoba a los seis años. Y eso que amo a los animales quizá más que a los humanos. Sean de donde sean… ¿De veras no hay nada previo que nos avergüence más?.

Antonio Gala

Del mal, el menos

NO ME es grato ningún escáner corporal, pero lo prefiero a la inseguridad de un vuelo en avión. En el penúltimo, atravesados la barrera y el marco final, se me acercó un joven uniformado. «Una última inspección, que es aleatoria». «¿Y me ha tocado a mí?» Me dispuse, en cruz, a sufrirla. Ante cierta sonrisa, dije: «¿Y no será que usted quiere alardear de haberle tocado los huevos a Antonio Gala?» Respondió, descubierto, con una carcajada. Eso sí era pasarse. Sin embargo, al Papa le perturban los nuevos sistemas no táctiles. Cree que la dignidad, «el respeto a la persona y la atención a sus necesidades deben ser lo primero»: ¿Para qué coño creerá el Pontífice que se instalan tales horcas caudinas? No creo que su fin sea perturbar la intimidad de la entrepierna e ignoro si su tecnología es nociva para la salud. Sin embargo, recuerdo a Benedicto que nuestros primeros padres, sin tanta malicia, nudos erant et non erubescebant. Yo lo grabé en la cabecera de una antigua cama: «Estaban desnudos y no se avergonzaban». Lo que no consiga una manzana….

Antonio Gala

Los “rafitas”

ES CADA día más evidente que los centros de internamiento, a los que la Ley del Menor se refiere, no funcionan. Habrá que pensar de una puñetera vez en una diferente. Cada día son más los rafitas que, después de haberse cargado a alguien y pasado algún año en uno de esos reformatorios, van por la calle, protegidos más que vigilados, robando coches y haciendo de las suyas, pero más creciditos. Para los padres heridos y zaheridos ha de ser una cruz insoportable… A Sandra Palo, el Rafita y sus compinches la violaron, la atropellaron varias veces con un coche y la quemaron luego. Nuestra especie de civilización educa o deforma a los niños y los diversifica. Ser Defensor del Menor no es fácil. Y cada vez más se corre el riesgo de pasarse o de no llegar. Han de ser individualizados y estudiados al límite. Basta de los rafitas que roban coches, sonríen a las cámaras, se exhiben buscando su publicidad… La Ley del Menor ha de ser modificada. Sembrar la alarma y echar la culpa a bandas de inmigrantes es fácil pero falso. Para algo estará el Legislador. A los rafitas ya los conocemos.

Antonio Gala/elmundo.es

Arco 2010

ESTAMOS en un momento -¿o es sólo otro momento?- en que la idea del arte no es ya poliédrica sino nebulosa o quizá inexistente. O menos aún, una antigualla innecesaria. Quizá es arte sólo lo que se paga como tal: lo mismo un mal Picasso que otro bueno, un Giacometti mínimo que otro desmesurado en sí mismo y en su precio, una performance que un Matisse, un retrete que un Veermer, un meticuloso gargajo que La Virgen de las rocas. Tiempo atrás creímos que arte es lo que emociona o envuelve o define a través de una idea de la belleza. Eso ya es Altamira. Arte es todo lo que alguien llama así porque alguien lo paga como tal. No se necesita otra objetividad que la de un ser, más o menos humano, que llama arte a algo. Y como tal se expone. Y como tal se compra; si no se compra, hay que dudar. Ser creador es fácil: alguien se abandona, sugiere, aporrea con brocha gorda o fina en una superficie o un teclado, de cualquier máquina o instrumento, y lo que surja de ahí, a los oídos o a los ojos, será una forma de arte. Todo ser humano, y hasta homínido, puede ser creador. Es creador. Y, si no, cualquier producto es válido. Pasen, señoras y señores. Aquí verán la prueba. Aquí hay gente pa to.

Antonio Gala

Pobre Transicion

Juan Genoves

ME JODE que aún se estén dando gracias por el milagro de la Transición. No lo hubo. Se hizo llena de miedo. Yo escribí cada semana su cobardía -por todos lados- en Sábado Gráfico. No me extraña que me procesaran de continuo. La gente fue convencida de que el Sagrado Corazón y Santiago Carrillo se habían perdonado las ofensas. Y se ha tardado en ver que no fue así, y que la gente aquella no estaba preparada ni tenía por qué. ¿Qué se hizo con los exiliados? Dejarlos en la sombra: se rompió el cordón umbilical de sus obras y de sus nombres y de sus ideas. En las elecciones del 78 el PC se redujo al 9% de votos. Qué duro. ¿Y por qué no se hizo lo que ahora se critica que hace Garzón? No dudo que él sea muy divo; con toda la razón: los crímenes de lesa humanidad no prescriben, la Historia no se somete a caducidades y las familias quieren a sus muertos: hasta la Iglesia que cree en la vida eterna. Se llegó a transacciones miserables porque nadie estaba donde tenía que estar. El que quiera enterarse, con perdón, que lea mi Texto y pretexto íntegro, editado por Mapfre. La dichosa Transición me costó sangre.

¿Pero que es esto?

SUPONGO que ser Papa es muy difícil. Lo ha sido para unas cuantas personas en la Historia; pero el descansar en Dios alivia el peso. Y serlo como Benedicto XVI no es cosa del otro mundo ni de éste. Ahora viene con un ataque a las leyes británicas sobre la paridad -no de sexos sino de hetero y homosexuales- y con la invitación a los obispos a combatirlas. Dice que, al ir contra el privilegio eclesiástico de discriminar a los homosexuales, «violan la naturaleza». ¿No es para mear y no echar gota? ¿Quién se cree este señorito que es? ¿Qué idea tiene de Dios, de la Iglesia, del Pontificado y de su santa madre? ¿Por qué, si le molesta el tema, no pone en orden su corral en lugar de echar espesos velos para no indemnizar a los perjudicados, y dice «lasciate ogni speranza» a los que, según él, su Dios hizo de forma no sé si distinta de la suya o no? Me parece tanta hipocresía, tanta soberbia, tanto pecado capital esa actitud de cogérsela con papel de fumar, que si existiese Dios y fuese yo -Dios no lo quiera- terminaba con esa Iglesia en este mismo instante. Ya está bien de monsergas y de tocar al mundo las pelotas.

Antonio Gala

Tabaco y lo demas

DESDE que me enteré, hace siglos, de que existían y qué eran, soy partidario de la legalización y regulación de las drogas. Quizá una de ellas es el tabaco, y los no fumadores -o casi todos- se quejan de ser perjudicados. Se quejan mucho más que los peatones de la contaminación y atropellos por culpa de los coches (cuya venta se enloquece para aumentar) o del alcohol bebido por sus conductores. Más que los sufridos ciudadanos dañados por empresas sin escrúpulos y por vertidos en ríos y mares. Más que los alimentados con animales indebidamente cebados, o frutas y verduras mal abonadas, o productos maltratados por conservantes perjudiciales y nocivos… Pero la Ley Seca, a pesar de sus sangrientas enseñanzas, fue olvidada. Y ahí está México, con una guerra interior, encabezada por su presidente, y llamada al fracaso, contra las poderosas mafias invencibles, asesinas, desalmadas y enriquecidas por la prohibición de las drogas… Seamos prudentes: aconsejemos y eduquemos sin desaliento en vez de prohibir. Y empleemos extractores de humos. ¿O es que, por el tabaco, siente el Estado aquí remordimientos ya que es el único que de él se beneficia?.

Antonio Gala/elmundo.es

Otro dictador

CHÁVEZ ACABARÁ actuando a solas en la televisión, si es que deja alguna abierta. De momento el control de los precios, la purga de los medios de comunicación y de comercio, las expropiaciones en serie y exprés, y la estúpida presunción del personajillo dan miedo. Hasta el vicepresidente y su esposa, ministra, han dimitido ya «por causas personales». No porque el país esté en recesión, desabastecido de energía eléctrica, devaluado el bolívar a la mitad y con una inflación del 40%: la demagogia contra el pueblo lleva al abismo. ¿Qué sucederá en las elecciones de septiembre? La experiencia de Cuba no es alentadora. Ni los discursos musicalizados que dan alipori. Un régimen sin disidencia y sin libertad de expresión no es un régimen político, sino dietético: para vomitar. Salir de unos dictadores y tropezar con otros disfrazados le va a ir muy mal a Hispanoamérica. Si los gobernantes temen el ejercicio de la libertad será por algo. Los malos no son siempre de derechas; pero ególatras, sí. Y tontos, por supuesto. Como para decir que USA posee «armas de terremotos», mirando a Haití.

Antonio Gala

Economia y dinero

¿ALGUIEN PUEDE decirme, si no hay economía sumergida, dónde está aquí la economía? Yo personalmente no la veo: ni la sostenible ni ésa a que teme la gente, la insostenible. Vamos en este tema como los cangrejos: para atrás y distanciándonos más de la realidad. ¿Nadie tiene dinero? ¿Desde cuándo sucede? Y en otro caso, ¿cómo es que no lo vemos? ¿Todo es oscuro ahora? Y, si esto es un túnel, ¿tardaremos mucho en salir de él? Porque hay quien tiene ya un pie en la tumba fría: yo, por ejemplo. Y si la economía que anda es la sumergida, ¿cuándo volverá a hacerse visible, táctil, olorosa? ¿Discernirá a quién debe proteger esta vez, después de tanto tiempo? Me temo que no: alguien le silbará, y ella irá, meneando la cola, hacia el dueño de siempre. No nos engañemos más. La economía verdadera es la sumergida, y el verdadero dinero es, como Obama, negro y esta vez contra los bancos. Ninguno de los dos está bien educado. Lo demás son ganas de marear perdices. Como mis perrillos, que me obedecen antes que a nadie: soy su amo, de quien más dependen y con quien más están.

Antonio Gala