17may/120
Marca de País.
Marca de País.
Hace bastantes años las marcas con sello de calidad de pais se vendían bastante bien. Supongo que un tiempo antes de descubrir que nuestro planeta es pequeño. "Es un producto americano"-y eso se decía abriendo los ojos como si tanta modernidad no pudiera entenderla el españolito de a pie. "Es un invento japonés"-y sabíamos que tendría botones y alguna pantallita. "Es un coche alemán" y no hacía falta que fuera más austero que la vida de postguerra de mi abuela.
Luego lo convertimos en un "Es un producto chino"-con lo que sabíamos que era un horror muy barato e incluso "un producto italiano" resultaba ser de diseño pero mal acabado. Desconozco, porque supongo que no me va a gustar, lo que "un producto español" podría llegar a significar en el resto del mundo (si es que no era una figura de sevillana o un toro con torero para poner encima de la tele de tubo)
Después los productos fueron continentales: "producto europeo", "producto asiático", "producto americano" (eliminando en "americano" la parte de América del Sur)
Con el baloncesto y con el cine se puede ejemplificar.
El cine europeo es lento, sesudo, gris.
El baloncesto europeo es inteligente, con cambios de ritmo y hasta complejo.
En EEUU las estrellas saltan mucho, hacen ruido y estoy convencido que terminarán poniendo fuegos artificiales en los marcos de las canastas para que se activen con algún mate desde la línea de tiros libres que, aunque vale lo mismo que meterla con una sosa bandeja, parece que cuenta como siete porque 5 son de espectáculo.
El cine americano tiene que tener unos cuantos tiros, un par de coches rotos, una venganza ciega, un retorno de la justicia y hasta un equilibrio moral mientras ondea la banderita al fondo como si fuera el colofón adecuado a dos horas de entretenimiento que mañana habremos olvidado.
Según van pasando los años todos esos conceptos, desconozco si es por mi propia madurez o porque empieza a aburrir tanta tontería, se han ido difuminando. Algunos van a espectáculos profundamente americanos a dejarse llevar por los gritos y el "we will rock you" que suena por megafonía sabiendo positivamente que están siendo sometidos al embriagador y falso prostíbulo de la publicidad. Otros llegan a creer que ese es el destino de la modernidad. Existen aquellos que se han pasado el té de hierbas, se sientan en el suelo, escuchan mientras cierran los ojos el sonido de un gong, meditan y tienen erecciones con hentai. Un porcentaje de la población admira el enraizado culto a la historia, el arte y las costumbres de la europa más ancestral mientras se castigan por no haber hecho un viaje con mochila y en interrail para terminar borracho , después haber hablado sobre las bases de la democracia, en la cama de una checoslovaca. En definitiva, ya no hay un concepto, un arquetipo o incluso una manera de hacer las cosas que esté moralmente por encima de las demás sólo por el hecho de venir acompañada de una marca de país.
Es como si se hubiera diluido en el ácido del tiempo todo aquello a lo que queríamos parecernos.
Y creo que es bueno, pero desconcertante.
Pd: con tipos de mujeres también se podría explicar (porque la voluptuosa americana neumática ya no está de moda, la asiática casi pueril parece un delito de viajero vicioso, la europea moderna de pelo corto y cigarro entre los labios asusta, la sudamericana con demasiados accesorios que salió de una teleserie parece excesivamente servil y la árabe siempre pienso que tiene bigote), pero últimamente eso me excita demasiado.
Fuente: http://maldiaparadejardefumar.blogspot.mx
16may/120
El castigo
¿Cómo sobrevive
España con ese porcentaje escalofriante de parados? ¿Cómo no está a diario la gente en la calle? ¿Cómo no se disparan las cifras de hurtos, de robos, de asaltos? Hay algo que no cuadra, te dicen desde fuera. La contención misteriosa del pueblo español encuentra su explicación en la economía sumergida, que existe, obvio, pero conociendo a los míos me decanto más por la idea de que es la familia, esa institución que tanta aversión intelectual provocaba en mi generación, la que está salvando el país del desastre. Una solidaridad muda y eficaz que está paliando el déficit de guarderías, de ayudas relacionadas con la célebre ley de dependencia, que afectan al cuidado de enfermos crónicos, ancianos o discapacitados. Nadie está ya libre, o casi nadie, de tener que tender su mano a algún familiar en paro o de tener que subvencionar las vidas de unos hijos que no vislumbran el momento de ser plenamente independientes. ¿Estábamos malcriados? Puede, puede que nos mereciéramos una reprimenda, puede que no hubiéramos sabido transmitir a nuestros hijos que la generación de nuestros padres fue la del hambre, puede que con tanto empeño en la recuperación de la memoria histórica se nos hubiera olvidado lo esencial, que España era, en esencia, un país humilde en el que la gente no gastaba más allá de lo que tenía. Puede que necesitáramos con urgencia un cambio de mentalidad, de acuerdo, pero eso no significa que fuéramos merecedores de este castigo. Un castigo que sufren con más virulencia, como si el hilo de esta historia los manejara un ser perverso, aquellos que carecen de responsabilidad en este caos económico.
España se va manteniendo gracias a la unión de muchos esfuerzos anónimos e individuales. Eso es lo que de momento contiene el cabreo que produce el ver que los responsables de esta pesadilla nunca serán castigados.
Elvira Lindo/elpais.es
16may/120
Gracias, Carlos Fuentes, por enseñarnos a querer la literatura

"Yo despierto... Me despierta el contacto de ese objeto frío con el miembro. No sabía que a veces se puede orinar involuntariamente. Permanezco con los ojos cerrados. Las voces más cercanas no se escuchan. Si abro los ojos, ¿podré escucharlas?...pero los párpados me pesan: dos plomos, cobres en la lengua, martillos en el oído, una... una plata oxidada en la respiración". Así empezaba el escritor mexicano Carlos Fuentes La muerte de Artemio Cruz, una de las novelas emblemáticas del boomlatinoamericano y más importantes de la literatura en español.
Ahora, este creador mexicano, nacido en Ciudad de Panamá el 11 de noviembre de 1928, nos ha dejado. Pero se queda para siempre con nosotros gracias a libros como La región más transparente, Aura, La muerte de Artemio Cruz, Terra Nostra, Cambio de piel, La Silla del Águila o Los años con Laura Díaz.
Un escritor con el que aprendimos a enamorarnos de la literatura y a ver el compromiso con la realidad social, política y cultural. Una deuda impagable. Por eso he querido empezar su recuerdo con el comienzo de uno de sus libros. Escuchando su voz literaria: ""Yo despierto... Me despierta el contacto de ese objeto frío con el miembro...".
¡Gracias, Carlos Fuentes, por enseñarnos a querer la literatura!
http://blogs.elpais.com/papeles-perdidos
15may/120
Quadri: Pequeño prostituto de la política
Por: Alejandro Páez Varela
No me hago tonto, y tampoco estoy para andarme con rodeos: si veo a Gabriel Quadri, veo al hombre que ya está negociando –y que aceptará– un cargo con Enrique Peña Nieto, si es que el candidato del PRI gana.
Veo a un porro, a un golpeador emulando ser ciudadano; veo a un arribista. Y veo, por sobre todas las cosas, a Elba Esther Gordillo, en donde la neblina de la corrupción que agobia a México se condensa en un cristal negro.
¿Para qué se las disfrazo? Si veo a Quadri, veo a un pequeño prostituto de la política. ¿Está mal que lo diga así, con esas palabras?
¿Está mal llamar a las cosas por su nombre? Porque eso veo. Y lamento si ofendo a alguien –y no he terminado–, aunque no lo lamento por él: este “ex asesor” del gobierno de Felipe Calderón habrá imaginado que si daba un paso a esta candidatura se enfrentaría a este o a juicios más severos.
–Peor: Quadri es esa serpiente llamada Elba Esther Gordillo, pero con lentes de pasta –me dijo un amigo.
Qué hipster ni qué hipster (si insisten las redes sociales en llamarlo así, claro que lo volverán). Qué ciudadano ni qué ciudadano; los ciudadanos no cobramos tres millones de pesos a Los Pinos por un proyecto que sepa Dios cuál es y qué produjo. O por lo menos yo no, ni otro 99.99% de los mexicanos.
Qué alternativa “inteligente” ni qué ocho cuartos: inteligente él, sí, en los cánones de la política –que tanto menosprecia y de la que tanto echa mano–: “inteligente” lanzarse por la presidencia de México como un culto a él mismo, “inteligente” porque dará 3, 4 o 5 puntos (en las últimas encuestas ronda por esos porcentajes) con los que él y Elba Esther Gordillo negociarán con Peña Nieto. “Inteligente”, sí, entre comillas. Pero no es una opción “inteligente”, como se ha querido vender.
Alternativa verde, quizás; o debo reconocer. Verde sí, pero verde billetes. Y yo me pregunto, una vez y otra también: ¿Pues qué tiene en la cabeza ese 3, 4 o 5 por ciento que piensa votar por él? Con todo respeto lo escribo. No quiero ofender a nadie. Pero cada voto que le den a Quadri, uno sobre el otro, será utilizado para darle más poder y más dinero a “la maestra”. ¿Y nos preguntamos por qué estamos tan mal los mexicanos?
¿Y todavía queremos quejarnos o echarle la culpa al otro? Caray: ¡El Partido Nueva Alianza es de Elba Esther! ¿Qué no lo sabe la gente? ¿Qué no sabe que su hija es la presidenta de ese partido que sirvió en 2006 para consolidad el cochinero que llevó a Felipe Calderón a la presidencia de la República? ¿Qué no tiene claro la gente, a estas alturas, quién es esa mujer y en qué se convierte todo lo que toca? Si creemos que este país es insalvable; si creemos que es mejor tocar fondo porque nos gusta tocar fondo –no creo que vayamos a rebotar desde el fondo–, votemos por Quadri. Tiremos los votos al foso maloliente y en donde no se pierden: le dan más poder a Elba Esther Gordillo, ese monstruo de letrinas. ¿Votar por Quadri? Pues órale: abrámosle la cartera, nuestra casa; démosle todo a Elba Esther. Porque con ese 5 por ciento o con menos, esa mujer y ese hombre poco éticos tienen suficiente para colgarse del dinero de la gente y ganar impunidad otros seis años más. O una eternidad. ¿Está mal que lo diga así, con esas palabras? ¿Está mal que lo crea un pequeño –la inmoralidad no dará nunca altura– prostituto de la política?
Este contenido ha sido publicado originalmente por SINEMBARGO.MX en la siguiente dirección: http://www.sinembargo.mx/opinion/14-05-2012/6832. Si está pensando en usarlo, debe considerar que está protegido por la Ley. Si lo cita, diga la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. SINEMBARGO.MX
15may/120
Las ventosidades de los dinosaurios y el cambio climático
Por: Miguel Vicente
Un cálculo teórico basado en la estimación de la masa de dinosaurios que habitaba el planeta permite proponer que fuesen artífices de un cambio en la composición de la atmósfera similar al que ha podido ocurrir en la época industrial. En la raíz de ello se encuentra la producción de metano por la compleja población de microbios que habita el aparato digestivo de los animales hervíboros y que les permite digerir y asimilar la celulosa de una dieta vegetal.
Si bien las películas de dinosaurios llegan a su punto más espectacular cuando intervienen los individuos de especies depredadoras, como el Tyranosaurus rex, la mayoría de los dinosaurios, como no podía ser de otra forma, comían hierba y follaje. Para asimilarlos habrían de recurrir, lo mismo que hacen las vacas, a microbios que ayudan a digerir la celulosa. Muchos son arqueas que pueden realizar una buena parte de la digestión en ausencia de oxígeno, en sus últimas etapas algunas acaban por convertir el ácido acético en metano.
La cadena alimentaria de los dinosaurios. La flecha color malva la alimentación de los insectos; verde, la comida del lagarto; amarilla, la de los omnívoros; naranja la de los ornithomimidos; azul los dromaeosaurios; y rosa, la del Tyranosaurio. Los tres últimos eran dinosaurios carnívoros. Fuente: Dorling Kindersley reproducido en Fact Monster.
Los saurópodos, grandes dinosaurios hervíboros, tenían por su tamaño acceso no solo a las hierbas y arbustos, sino que con su largo cuello alcanzaban también las copas de los árboles, que durante el Jurásico eran en su mayoría coníferas. A ellas se iban uniendo un número cada vez mayor de plantas con flores que llegaron a su esplendor en el Cretácico, la última época geológica en la que vivieron los dinosaurios. Así los dinosaurios hervíboros consumían una gran masa nutritiva para alimentarse, y en ese proceso se formaba metano como producto residual, 520 millones de toneladas cada año.
Reconstrucción de un grupo de saurópodos en una laguna del Jurásico a la hora de la comida. Fuente: Dorling Kindersley/Thinkstock. Reproducido en Science.
Solo podemos conjeturar el efecto que la descomunal abundancia de ventosidades de dinosaurio pudo tener en el clima del Jurásico y si la desparición de ellos en el Cretácico, por razones aún por determinar, contribuyó a producir un cambio climático rebajando la temperatura del planeta. El metano es uno de los gases, que como el anhidrido carbónico (CO2) contribuye a frenar que el calor de la Tierra se disipe en el espacio, es decir, al efecto invernadero. Se produce en las ciénagas por descomposición de la materia orgánica y los animales lo expulsan en las heces. Sería por tanto posible que los dinosaurios contribuyesen, con sus gases, a mantener un clima templado. Un cambio similar al que supuso la extinción de los dinosaurios se produjo más recientemente en el Pleistoceno al extinguirse hace trece mil años la megafauna del continente americano (grandes mamíferos como el mamut, el milodón), una extinción que posiblemente ocurrió como uno de los efectos de la población del continente por los seres humanos. La megafauna tan solo producía 9,6 toneladas de metano al año, pero a su extinción, que redujo un 12,5 % el metano liberado a la atmósfera, le siguió hace 12.800 años un periodo frío.
La extinción de la megafauna y el metano global. La figura muestra las concentraciones de metano medidas en distintas capas de un sondeo del hielo de Groenlandia frente a las fechas en las que se data su formación. La franja color salmón representa la época en la que los primeros pobladores humanos llegaron al Nuevo Mundo. La azul el período llamado Dryas en el que se registró un enfriamiento del planeta que se cree debido en parte al descenso del metano en la atmósfera. Fuente: referencia 2.
Los microbios han cambiado la faz de la Tierra en numerosas ocasiones, la que para nosotros ha sido la más importante es sin duda la producción de oxígeno como residuo de la fotosíntesis bacteriana, que junto a otros procesos geológicos permitió hace dos mil millones de años la formación de una atmósfera respirable sin tener que recurrir a la inconveniencia de tener que respirar azufre u óxidos metálicos. En este antiguo caso los microbios actuaron ellos solos, en el Jurásico ya habían descubierto que podían convertir a los dinosaurios en tanques de fermentación ambulantes, una denominación con la que los autores de los cálculos evocan la memoria de la desaparecida Lynn Margulis.
REFERENCIAS
1. Wilkinson et al., 2012. Could methane produced by sauropod dinosaurs have helped drive Mesozoic climate warmth? Current Biology, 22: nº 9 R292.
2. Smith et al., 2010. Methane emissions from extinct megafauna. Nat. Geosci. 3: 374–375.
La Tierra que habitaron los dinosaurios
Por Moira Torrent*
El Triásico, que transcurrió entre los 250 y los 199 millones de años atrás, es la época en la que aparecieron los primeros dinosaurios y también algunos mamíferos primitivos. Fue uno de los periodos cálidos y secos por los que pasó la Tierra. En los polos no había hielo. Toda la tierra emergida formaba un solo continente llamado Pangea que estaba centrado en el ecuador terrestre y cuyo interior era un desierto. El nivel del mar era superior al actual. Al acabar el Triásico comenzó la disgregación de Pangea en varios bloques que con el paso del tiempo acabarian dando los continentes actuales. Se cree que cambios provocados por diversos cataclismos, como abundantes erupciones volcánicas, produjeron la extinción de la mitad de la diversidad de los seres vivos. La falta de competidores pudo, entre otras razones, facilitar la expansión de los dinosaurios.
El Jurásico fue el período, comprendido entre 199 y 145 millones de años atrás, en el que los dinosaurios alcanzaron su esplendor. Existían ya dos grandes continentes por lo que la longitud de las costas aumentó, y con ello la pluviosidad. En invierno los polos estaban cubiertos de hielo. La mayor humedad favoreció el crecimiento de los bosques de coníferas cerca de los polos y de selvas tropicales en el resto de los continentes. Aparecieron las primeras aves y los dinosaurios colonizaron todos los ambientes, desde la tierra, en donde dominaban los grandes saurópodos hervíboros como los diplodocus, hasta el agua surcada por expertos nadadores como los ictiosaurios y buceadores como los plesiosaurios y el aire en el que planeaban pterosaurios voladores.
Al principio del Cretácico, época que duró desde los 145 a los 65 millones de años atrás, se produjo un periodo más frío. Se formaron bosques templados cercanos a los polos, que se cubrían de nieve y de hielo en invierno. Hacia finales del Cretácico los continentes, ya disgregada Pangea, se parecían a los actuales y el clima aunque todavía era más cálido que ahora se hizo más suave. Los dinosaurios migraban según marcaban las estaciones. Se dió una gran expansión de las plantas con flores y desaparicieron muchas de las plantas con esporas quedando tan solo representadas por los actuales helechos. Al acabar el Cretácico se produjo una gran crisis que afectó a más de la mitad de los seres vivos y acabó con todos los grandes reptiles, entre ellos los dinosaurios. Las causas que la produjeron (impacto de un meteorito, erupciónes volcánicas...) siguen siendo un misterio.
Al conjunto del Triásico, Jurásico y Cretácico los geólogos lo denominan era Mesozoica.
*Moira es geóloga y trabaja en el Centro Nacional de Biotecnología del CSIC.
14may/120
Una mosca en la sopa
Aun admitiendo el riesgo de que se equivoquen, les derrote el cansancio o alguien les utilice en su provecho, reconozco que me ilusiona el espíritu rebelde de los jóvenes «indignados» y de cuantas personas se suman de buena fe al reclamo de su desesperación. Es evidente que nadie lo hará por ellos. Cuando las ideas envejecen y el dinero sustituye a la razón, sólo cabe esperar que cambien el mundo quienes no obedecen a las conveniencias, sino a los impulsos, igual que algún día los perros se rebelarán contra quienes les ponen ropa, porque necesiten mear contra los árboles, recuperar los instintos y ladrarle de nuevo al frío, a la lluvia y a la muerte. ¿No nos quejábamos de padecer una juventud recreativa e indolente? Bien, aquí tenemos a centenares de miles de muchachos poseídos por una mezcla de fogosidad, desesperación y ganas de cambiar el modelo de una sociedad mecanizada, vieja y corrompida, incapaz incluso de reaccionar con sensibilidad frente a los desperfectos materiales causados por los seísmos. ¿Por qué se les tiene miedo?¿Cual es la razón para desconfiar de ellos?¿Esperábamos acaso que se resignasen a la molicie de un modelo político cuya limpieza original ha sido pervertida durante años? Desde luego no seré yo quien niegue la honrosa legitimidad de su protesta, ni las razones para una insumisión que nos devuelve la fe en una juventud que creíamos malograda por la prolongada ingestión de doctrinas cuya propagación a la larga sólo ha servido para pervertir las conciencias, abaratar la dignidad y empobrecer el aire. Hay quien dice que los «indignados» son en realidad el inocente caldo de cultivo de los intereses bastardos de grupos infiltrados. Aunque así fuese, no serán más bastardos que los intereses de quienes corrompen la democracia. Porque no hay un solo hombre que, acuciado por el hambre, desista de comer sólo porque flote una mosca en la sopa.
José Luis Alvite/larazon.es
13may/120
El caballo se domesticó una sola vez
El encontronazo de dos mundos, que no el encuentro, como quiso llamar la corrección política al descubrimiento de América por Colón, comenzó con ventajas inmediatas para los europeos: balas, acero y gérmenes. Un maravilloso libro hace la descripción: Guns, Germs and Steel, de Jared Diamond. También el asombro ante el caballo, y su empleo eficaz en la guerra, fue parte esencial de la Conquista.
La creencia de que en América no hubo caballos sigue extendida a pesar de que la arqueología ha encontrado osamentas de sus variedades americanas. Los pueblos americanos, con todo y que en las artes alcanzaron altas cumbres como el diseño de Teotihuacán, murales y esculturas de maravilla, no tuvieron una “edad de bronce” que, alrededor del IV milenio antes de nuestra era, sustituyó las hachas, puntas de piedra y cuchillos, propias del neolítico, por armas de bronce —aleación de cobre y estaño más dura que esos metales— en el área mediterránea de Europa y Asia Menor. Luego siguió una “edad de hierro” por el año 1,500 a.C.
El bronce y luego el hierro permitieron no únicamente mejores armas, sino la invención del arado en Egipto. Faltaba una bestia de tracción. En el sureste asiático fue el llamado búfalo de agua. A la domesticación del caballo con fines de tracción, transporte y guerra se le han dado muy diversas fechas, algunas que se remontan 30 mil años y hablan de domesticación por los neandertales. En la cueva de Lascaux, Francia, hay representaciones pictóricas de una especie de caballo, hoy extinguida, pero no de su empleo por los humanos primitivos. Se calculan unos 20 mil años a los murales de Lascaux y por lo mismo resulta impresionante la conservación de las pinturas que incluyen rojos muy vivos.
El caballo salvaje, como los humanos y otras especies, debió salir de Asia y pasar a América por el puente de Bering que unía lo que hoy son Siberia y Alaska. El caballo americano fue exterminado por los humanos: se los comieron. Entre los misterios de los pueblos americanos hay dos: que hayan creado juguetes con ruedas, pero no la hayan empleado para hacer una carretilla, como se les ocurrió a los egipcios, y no hayan intentado domesticar al caballo para transporte, tiro y guerra.
Por algunas décadas, señala nota publicada este 7 de mayo en el journal PNAS, hubo evidencias arqueológicas contradictorias, pero todas apuntaban hacia la misma área: las estepas de Eurasia. También la fama de magníficos jinetes de los cosacos, pueblo entre los ríos Don y Volga, amos de las estepas de Ucrania a Kazajstán, va en la misma dirección.
Investigadores de la Universidad de Cambridge, Inglaterra, han reconciliado varias teorías alternativas acerca de la domesticación del caballo: se originó en las estepas de lo que hoy es Ucrania, el suroeste de Rusia y el oeste de Kazajstán, con mezcla de diversas variedades de caballo salvaje.
El Equus ferus, nombre derivado del latín que nos da en español equino, equitación —así como del griego tenemos hipódromo: “calle para caballos”— se expandió fuera del este asiático hace unos 160 mil años, dice la nueva investigación. Esto es, mucho antes de que el Homo sapienscomenzara a expandirse fuera de África. Coinciden los investigadores en que se domesticó en la estepa eurasiática y encuentran pruebas de que las manadas fueron varias veces cruzadas con caballo salvaje propio de cada región.
Vera Warmuth, del departamento de Zoología en la Universidad de Cambridge, sostiene: “Nuestra investigación muestra con claridad que la población original que funda el caballo doméstico se origina en el oeste de la estepa euroasiática, un área donde se han encontrado las primeras evidencias de caballos domesticados. La dispersión de la domesticación del caballo fue diversa a la domesticación de otros animales en que las manadas se incrementaron con caballos salvajes de la región en una escala sin precedente”.
El gran número de linajes femeninos había hecho pensar que la domesticación había ocurrido en varios lugares distintos. Los análisis de Cambridge explican esta variación de las hembras sin invocar múltiples domesticaciones, concluye Warmuth.
Sus investigaciones “proveen la primera evidencia genética para explicar la domesticación geográficamente restringida a la estepa euroasiática, y muestran que la enorme diversidad de las hembras es resultado de posteriores introducciones de manadas salvajes en las domésticas”.
El empleo del caballo para la guerra, como ocurrió durante la Conquista de América, exigió una innovación mongola: el estribo. Solo apoyando los pies en estribos el jinete puede atacar puesto en pie. El carro de guerra fue la aplicación bélica de la rueda.
Luis Gonzalez de Alba/mileniodiario
13may/120
Peña Nieto y el odio
Por un día, solo por un día, vamos a decirnos la verdad: las elecciones apestan, ninguno de los candidatos nos convence y si llegamos a votar no será por amor, será por odio.
No nos interesan las propuestas, nos interesan las reclamaciones. No queremos ver debates, queremos que los candidatos se peleen, que se digan hasta de lo que se van a morir, que se destruyan.
¿Por qué? Porque todos son iguales, porque a la hora de los trancazos nadie cumple lo que promete y porque queremos que sufran, que paguen, que fracasen.
Por lo mismo, muchas personas detestan a los punteros, a los que van ganando. Sienten que tienen que detenerlos, que no se vale que les vaya bien cuando a tanta gente le va tan mal, que es injusto.
Acuérdese de lo que pasó en el 2000. Los mexicanos no votaron por Vicente Fox, votaron para que el PRI no se saliera con la suya.
Y en 2006, igual. Millones de electores no votaron por Felipe Calderón, votaron para que Andrés Manuel López Obrador no llegara a Los Pinos.
Él iba ganando, pero había que darle una lección de humildad.
Hoy, como siempre, el enemigo a vencer es el que va arriba en las encuestas: Enrique Peña Nieto.
Hay que gritarle, pegarle, empujarlo, sacarlo de sus casillas, hacer que se equivoque, pulverizarlo. Como en la Ibero, como en las entrevistas, como en el evento del IFE.
Es algo así como un modelo electoral que se repite cada seis años. Lo mismo le pasaría a Josefina, a Andrés Manuel o a Gabriel si estuvieran ganando. Aquí, si te llevas el premio, no te puedes ir tan contento.
Si a Felipe Calderón durante años le gritaron espurio y lo trataron con la punta del pie, al próximo presidente de México no le puede ir mejor. Sea quien sea, que se prepare.
¿Por qué va ganando el PRI en las encuestas? Porque el PRI fue el único partido que se preocupó por construir un personaje presidenciable en los últimos seis años.
Los demás partidos se la pasaron o tratando de justificar la victoria de Felipe Calderón o peleándose entre ellos. Nadie vio a futuro, solo el PRI.
Además, alguien tiene que pagar por los errores del sistema y si el sistema es Felipe Calderón, hay que pegarle por donde más le duela, y ante la ausencia de nuevos personajes, la opción más cercana es el PRI.
Sí, yo, como miles de personas, oigo hablar del PRI e inmediatamente pienso en corrupción, en inflación y en un montón de cosas monstruosas, pero de ese tamaño es nuestra decepción.
¿Para qué queremos estabilidad económica si nos están matando a balazos? ¿De qué nos sirve todo lo que nos ha dado “el presidente del empleo” si vivimos en una mezcla de terror y desesperanza?
Josefina Vázquez Mota no es una mala candidata, pero ella, por ser panista, es una prolongación de Felipe Calderón.
Votar por la señora sería votar por otros seis años de miedo, por más muertos, por más sangre, por más impunidad. Josefina jamás nos ha vendido lo contrario, jamás nos ha convencido de otra cosa. Está obsesionada con Paulette.
¿Y si los votos se los llevara López Obrador? Sería lo más sensato considerando que ni el PAN ni el PRI han resuelto las necesidades de millones de hombres y mujeres en los últimos sexenios.
Pero Andrés Manuel no vive en el presente, vive en el pasado. Él sigue instalado en Carlos Salinas de Gortari, en la mafia que nos gobierna y en una larga lista de rencores añejos.
Por tanto, su cambio verdadero no es un cambio verdadero, es volver a 2006, es un retroceso.
¿A usted le interesa retroceder? A mí, no. Francamente me tienen sin cuidado tanto Salinas de Gortari como los integrantes de esa mafia tan cacareada por El Peje.
Yo, como muchas personas, quiero un López Obrador que vaya contra este sexenio, un candidato cuyo triunfo represente el peor de los castigos para Felipe Calderón, un líder que le quite el primer lugar al que va ganando.
Pero no lo veo y, para efectos prácticos, tan mafiosos unos como los otros. ¿A poco no?
Ni hablemos de Gabriel Quadri. ¿Para qué?
En esta contienda electoral todos tienen cola que les pisen. ¡Todos! Y nadie cumple sus promesas. ¡Nadie!
Por eso, las elecciones apestan, ninguno de los candidatos nos convence, y si llegamos a votar no será por amor, será por odio.
¿Quién va a ganar? El político que mejor aprenda a utilizar todo ese odio a su favor. ¿Pero quién? ¿Quién?
Alvaro Cueva/mileniodiario
13may/120
Saliva
Tal vez habría que remontarse al final del siglo XIX, cuando España terminó por perder las últimas colonias de Cuba y Puerto Rico y se estaba desangrando en la guerra de Marruecos, para hallar una caída moral, una confusión política y un desprecio por la propia patria semejante a la que atenaza a los españoles en este momento. Ganivet había escrito entonces que el problema de este país se solucionaba echando un millón de españoles a los cerdos. La Generación del 98 hizo del pesimismo nacional su estética literaria. Ortega sentenció: lo que nos pasa es que no sabemos lo que nos pasa. Parece que aquí hoy tampoco sabe nadie la forma de salir de la crisis, salvo la de ensayar una vez más la curación por la saliva, propia de un país de leguleyos rábulas, políticos burócratas y sacamuelas de tertulia, de modo que al final el problema de la economía se disuelve en un flato ensalivado de opiniones arbitrarias, juicios vanos e insultos en una algarabía de corral de gallinas. “España se hunde en la miseria, necesita otro cirujano de hierro”, exclama un contertulio. De momento él ya tiene la vida resuelta diciendo gilipolleces por varios canales y emisoras distintas en un solo día. Han vuelto los cesantes y mendigos galdosianos. ¿Adónde habrá que mirar para salvarse? ¿Al palacio de la Zarzuela? ¿A la presidencia del Tribunal Supremo? ¿A la Moncloa? ¿A los diputados? ¿A los banqueros? ¿Al Vaticano? ¿A los jóvenes del 15-M, acampados en la Puerta del Sol? En cualquier punto donde fijes la mirada no hallarás sino a un Rey que mata elefantes y a su yerno que mete mano en el erario público; al primer magistrado del Supremo envuelto en un escándalo de hortera; a un presidente del Gobierno que exhibe en público el impudor de sus dudas; a los banqueros que se premian con una masa ingente de dinero después de arruinar a los accionistas; a los obispos que bendicen este infame Cafarnaún con palabras hipócritas pronunciadas con el cuello blando. Está bien. Quedan los ciudadanos que cumplen con su deber. Quedan los jóvenes airados y su utopia. En Sodoma, Yavé estaba dispuesto a detener la lluvia de azufre si había un solo hombre bueno. Buscad a un buen panadero. A partir de un panadero honrado se puede levantar de nuevo una gran nación.
Manuel Vicent/elpais.es
12may/120







