1may/120
Buscando el sueño perfecto
Tal vez te suene el nombre de Richard Wiseman, es un psicólogo británico muy original en sus métodos y sus estudios, basado en ocasiones en el uso de las nuevas tecnologías y las muestras masivas. En Ciencia en el XXI se ha hablado más de una vez y somos fanáticos de su libro Rarología. Ya contamos cómo un grupo de alumnos escépticos reproducía el sorprendente truco de la carta cambia de color (merece la pena verlo). En este caso traemos su última idea.
Se trata de la búsqueda del sueño perfecto, un proyecto que recibe el nombre de Dream: ON. Se ha creado una aplicación para iPhone que reproduce sonidos para evocar sueños, justo en la fase REM. El teléfono se programa de tal forma que pueda detectar tu disminución de movimientos en dicha fase, momento en el que lanza los sonidos. Puede parecer algo fantasioso, pero esperemos a ver los resultados, a ver si es sólo una elucubración o una realidad. Tendremos que esperar unos meses, pues la aplicación tiene un diario donde apuntar los sueños, el equipo de Wiseman los analizará. Opina: ¿ciencia o realidad?
El proyecto Dream: ON, tiene su cuenta de twitter: @dreamONApp
Fuente: http://cienciaxxi.es/blog
28abr/120
Haz zoom sobre la tierra
Para celebrar el día de la Tierra, en lainformacion.com hemos preparado un nuevo formato que permite observar con detalle algunos de los rincones más impresionantes de nuestro planeta. La idea es sencilla, pasas el puntero del ratón por las imágenes y observa la Tierra como si tuvieras una gigantesca lupa. Disfrutadlo, porque merece la pena:
Enlace: Haz ZOOM sobre la Tierra (lainformacion.com)
Fuente: http://www.fogonazos.es
25abr/120
La soya puede reemplazar radio y quimioterapia
Un estudio realizado por científicas del IPN con ratones redujo 99 por ciento el cáncer cervicouterino en etapa terminal usando una proteína obtenida de esa planta.

Foto: Especial
México • Investigadoras del Instituto Politécnico Nacional lograron en un experimento con ratones reducir en 99 por ciento el cáncer cervicouterino en etapa terminal, con la elaboración de una proteína aislada basada en soya germinada que identifica las células blanco cancerígenas hasta reducirlas o bien desaparecerlas, sin que haya necesidad de usar radio o quimioterapia, fármacos agresivos que actualmente se utilizan como rimer tratamiento terapéutico.
María del Carmen Robles, Rosalva Mora y Eva Ramón explicaron que la investigación “Soya germinada, una alternativa para el tratamiento del cáncer cervicouterino” —que obtuvo el 35 Premio Nacional en Ciencia y Tecnología de Alimentos—, fue desarrollada en cuatro años y se espera que pronto se aplique en humanos como alternativa para tratar el cáncer cervicouterino, causante de 4 mil 600 decesos al año en México.
Robles explicó que la primera fase tuvo una inversión de 300 mil pesos y para iniciar la fase dos, donde ya se incluye a humanos, se requieren por lo menos 100 mil dólares. “Sería una alternativa para el tratamiento del cáncer sin utilizar radio y quimioterapia, sin sufrir sus efectos agresivos y secundarios, también sustituiría los fármacos caros que, de igual forma, tienen reacciones adversas”.
En caso de desarrollar el proyecto entre humanos, una vez que sea aprobado por los comités científicos, se piensa comercializar la soya germinada a través de alimentos accesibles como bebidas, botanas, sopas comestibles o presentarse como suplemento alimenticio con licuado.
El desarrollo y aislamiento de la proteína de la soya germinada, explicó Robles, puede curar otro tipo de cánceres como de colon, estómago, páncreas y mama. “Tenemos una investigación prometedora pero nos hace falta financiamiento”, señaló. El cáncer se ha convertido en la enfermedad crónica más cara y de alta morbilidad en México; cada año se registran 170 mil casos.
NUEVO PROCESO
La especialista comentó que este tipo de leguminosa ha sido desde hace años estudiado por sus propiedades nutricionales y específicamente por sus proteínas. Con este nuevo proceso de laboratorio desarrollado en el Politécnico, abundó, se comprobó que los ratones al ingerir la soya germinada y tratada lograban el doble de beneficio, es decir, se pasó de 44 por ciento de mejoría ya reportada en estudios anteriores, a 99 por ciento en la reducción de los tumores con la proteina obtenida en el IPN.
“Encontramos algo fantástico dado que la dieta y la proteína de la soya germinada disminuyeron el crecimiento del tumor en 99 por ciento. Hubo un grupo de ratones alimentados con soya germinada cuyos tumores se comenzaron a degradar, hasta quedar un anillo o simplemente desapareció”, aseguró Robles.
El proceso, en apariencia, es sencillo, se utiliza el frijol de soya cristalizada común y corriente, que no es otra cosa que los granos completos, luego se les pasa por desinfección y por agua por un periodo de dos días, que activa todos los mecanismos bioquímicos. En ese lapso de la leguminosa comienza a germinar el hipocotilo y los péptidos (fragmento de una proteína) que surgen como raíces, de un centímetro, de los largos hilos de soya y, finalmente, a los seis días esos hipocotilo y los péptidos se aislan, se hidrolizan, se deshidratan, muelen, se vuelven a separar las proteínas, se selecciona lo mejor de sus propiedades, hasta obtener una especie de harina.
Con esa harina procesada, recordó, se hicieron croquetas para los ratones, los cuales consumían a diario como parte de su dieta y por un periodo mayor de cuatro meses. Una vez que pasaron a revisión se pudo comprobar que los roedores, a los que les implantaron cáncer del más agresivo, comenzaron a tener mejoría. “Al pasar por el tracto digestivo la soya tiene efecto directo sobre las células HeLa y C-33 de cáncer cervicouterino, sin afectar las células sanas o no cancerosas”.
Una de los datos que arrojó la investigación es que el tumor a mayor expresión, la malignidad es mayor, pero con este procedimiento se induce incluso la muerte de las células de cáncer.
22abr/120
Levedad
Parece que nunca como ahora, a un tiempo tan duro le ha correspondido una cultura tan leve e inane. Lo lógico es que la convulsión social libere del inconsciente colectivo un pozo negro del que se nutren los grandes artistas. El viento fétido que anunciaba la Primera Guerra Mundial engendró el expresionismo alemán y dio nombres insignes a la historia del arte. Ese movimiento estético encabezado, entre otros, por Georg Grosz, Kirchner y Otto Dix fue la proyección de una locura que presagiaba la próxima tragedia. La belleza se hallaba entonces al mismo nivel de la destrucción. Incluso la época más frívola de entreguerras, llena de sombreros blancos, pliegues en los pantalones bombachos, martinis y sonidos de jazz tuvo a un ejemplar de la altura estética de Scott Fitzgerald para representarla. Con el inicio del siglo XX llegó Picasso al frente de la vanguardia histórica; Sigmund Freud extrajo de los pasteles de Viena la mucosa sexual del subconsciente, que Joyce en el Ulises convertiría en esos pensamientos turbios e inconexos de un ciudadano vulgar, que son los de la humanidad entera, derramados por las calles de Dublín. El escarabajo de Kafka emergió de gueto de Praga como un proyecto vital, mientras toda la nostalgia evanescente de un mundo que se iba, fue hilada como un capullo de oro por ese gusano de seda que fue Marcel Proust. Steinbeck levantó acta de la Gran Depresión; después del gas mostaza de la Primera Guerra Mundial había que escalar la Montaña Mágica, de Thomas Mann; después del gas Ziklon B de Auschwitz estaban Sartre y Camus. Se achaca a nuestra época el que haya convertido el arte en una espuma llena de ocurrencias y no será porque falten alicientes de locura, confusión, sangre y fanatismo en cada telediario. Pero esta aparente levedad es solo de un espejismo. Ya no se escriben versos sobre la luna porque se ha viajado a la luna de verdad; no está Heidegger ni Wittgenstein ni Carl Popper porque la filosofía es la materia oscura de la física cuántica; se han terminado los sueños vanos porque la biología molecular ha desvelado el misterio de la vida. La poesía está en la química y si no hay novelas ni teatro es porque la ficción es ya la propia conciencia de estar vivos formando parte de las estrellas.
Manuel Vicent/elpais.es
Imagen tomada de letercermonde.com
22abr/120
El “Séptimo continente”: un basurero flotante en el Pacífico
Una expedición francesa partirá en mayo para inspeccionar este impresionante vertedero marino, del que dicen tiene de tres a siete veces el tamaño de España y no deja de crecer
J. DE JORGE

Existen muchos ejemplos de cómo la soberbia y la indiferencia humanas convierten el planeta en algo parecido a una gran cloaca, pero uno de los más impresionantes, tristemente, es un remolino de millones de toneladas de plástico que se concentra en medio del Pacífico, a unos 1.000 kilómetros de Hawai. Conocido como el «gran parche de basura del Pacífico», la «gran isla de basura», la «gran sopa de plástico» o el «séptimo continente», este vertedero marítimo tiene unas dimensiones increíbles. Se calcula que ocupa de 1,7 millones a 3,4 millones de km cuadrados, más o menos el equivalente de tres a siete Españas, y pesa unos 3,5 millones de toneladas. Una catástrofe ecológica que, por desgracia, no deja de crecer. Ahora, una expedición científica francesaliderada por el explorador Patrick Deixonne se dirigirá a esta isla de residuos para examinar su composición y advertir al mundo de su dramática presencia.
La expedición partirá el 2 de mayo desde San Diego (EE.UU.) a bordo de L'Elan, una goleta de dos palos del año 1938. Recorrerá 4.630 kilómetros entre California y Hawai, donde el explorador Charles Moore descubrió accidentalmente esta increíble placa de plástico en 1997. Hasta el momento, solo dos expediciones americanas han estudiado la zona, en 2006 y 2009. Deixonne, miembro de la sociedad de exploradores franceses (SEF), decidió iniciar esta aventura tras observar por sí mismo los residuos durante una carrera transatlántica en solitario hace tres años.
Los desperdicios humanos se agrupan en un remolino gigante provocado por la fuerza de la corriente en vórtice del Pacífico Norte, que gira en sentido de las agujas del reloj. Esto, con la ayuda de los vientos que actúan en la zona, impide que los desechos plásticos se dispersen hacia las costas. La fuerza centrípeta lleva lentamente los escombros hacia el centro de esta espiral, que sería una de las más grandes conocidas en el planeta: 22.200 kilómetros de circunferencia y unos 3,4 millones de km cuadrados, según el Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES), que patrocina el proyecto.
La isla de basura está compuesta por todo lo que se pueda imaginar: boyas, redes de pesca, cepillos de dientes, bombillas, tapas de botellas, objetos procedentes de alcantarillas... Pero destacan sobre todo pequeñísimas piezas de plástico, millones de ellas, algunas del tamaño de un grano de arroz. El efecto es muy parecido al que ejerce el mar sobre la arena de la playa, pero en su versión más espantosa.
Otra en el Atlántico
El detritus contamina las aguas y envenena a los peces, que ingieren las partículas de plástico más diminutas. Esas toxinas pueden ser transmitidas en cadena a depredadores más grandes, incluido, por supuesto, el hombre. La placa de desperdicios está ubicada a unos 30 metros de profundidad -no se puede caminar sobre ella-, por lo que el problema puede ser no solo medioambiental, sino también afectar en el futuro al turismo o la marina mercante, especialmente si sigue creciendo sin parar.
La goleta se guiará por los dos satélites Terra y Aqua de la NASA para llegar hasta donde la concentración de residuos es mayor. Allí medirá la densidad de la basura y tomará muestras de agua, plancton y materiales. «Quiero convertirme en los ojos de los europeos sobre este fenómeno», ha confesado Deixonne. «La información es la clave para cambiar».
La del Pacífico no es la única gran isla de basura que existe en el mundo. Los investigadores creen que hay cuatro más de dimensiones apocalípticas. Una de ellas se sitúa en el Atlántico Norte occidental, entre la latitud de Cuba y el norte de EE.UU., a más de 1.000 km mar adentro, en el mar de los Sargazos. Los desechos allí están más concentrados y permanecen en la superficie durante décadas.
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21abr/120
Dinosaurios inteligentes en otros planetas
Un científico sugiere la intrigante posibilidad de que estas especies, que en la Tierra desaparecieron por un hecho fortuito, hubieran podido desarrollarse con éxito en otros mundos. En ese caso, «sería mejor que no nos encontráramos con ellos»
JOSÉ MANUEL NIEVES / MADRID
Dinosaurios inteligentes podrían haber evolucionado en otros planetas y ser, en la actualidad, las especies dominantes en sus mundos de origen. Una idea que, por peregrina que parezca, parece plausible desde el punto de vista científico. O por lo menos así lo cree el famoso investigador Ronald Breslow, que fue presidente de la American Chemical Society y que acaba de publicar en la revista oficial de ese organismo un estudio que sugiere, precisamente, esa intrigante posibilidad.
Imaginemos por un momento que los dinosaurios no hubieran desaparecido de la Tierra hace 65 millones de años. ¿Cómo serían ahora? Su extinción se debió principalmente al impacto de un meteorito de 10 km. de diámetro que acabó con ellos y, de paso, con cerca del 70% de toda la vida de nuestro planeta en tierra, mar y aire. Es decir, que los dinosaurios desaparecieron debido a un hecho fortuito.
Con los dinosaurios fuera de escena, los mamíferos pudieron salir de las madrigueras en las que estaban confinados y heredar un mundo, el nuestro, que había pertenecido por completo a los "lagartos terribles" durante 80 largos millones de años. Mucho tiempo después, algunos de esos mamíferos desarrollaron una inteligencia que les permitió prosperar y hacerse, a su vez, dueños de la Tierra.
En otros mundos en los que, hipotéticamente, la vida se hubiera desarrollado de forma similar a como lo hizo en la Tierra, la era de los dinosaurios podría no haberse truncado repentinamente debido a un acontecimiento externo. Y criaturas como el T. rex o los velociraptores habrían tenido un largo tiempo (decenas de millones de años) para seguir evolucionando.
El hombre "sólo" ha tardado tres millones de años en hacerse inteligente. Con mucho más tiempo a su disposición, ¿Les podría haber ocurrido lo mismo a estos supuestos "dinosaurios extraterrestres"? Si así fuera, "sería mucho mejor que no nos encontráramos con ellos", asegura Breslow en su estudio.
Por supuesto, el trabajo de Breslow no habla directamente de "dinosaurios inteligentes", sino de conceptos mucho más básicos y ligados estrechamente con la química de la vida. En concreto, Breslow discute un viejo misterio científico: el de por qué los aminoácidos (los ladrillos básicos que constituyen las proteínas), al igual que los azúcares y el resto del material genético del ADN y el ARN tienen, aquí en la Tierra, una única orientación.
En la Naturaleza, hay dos posibles orientaciones que estos elementos pueden tomar: la izquierda y la derecha, siendo una el espejo de la otra de la misma forma en que ocurre, por ejemplo, con nuestras dos manos. Esta capacidad de doble orientación se conoce como"quiralidad". Pero para que la vida pueda prosperar las proteínas, por ejemplo, deben de contener sólo una forma quiral de aminoácidos, bien sea la izquierda o la derecha.
Y resulta que aquí, en la Tierra, con la excepción de algunos grupos de bacterias, todos los aminoácidos están orientados a la izquierda, mientras que la mayor parte de los azúcares lo están a la derecha. ¿A qué se debe esta clara preferencia (que los investigadores llaman"homoquiralidad") por una orientación concreta en detrimento de la otra?
En su investigación, Breslow sostiene que, hace 4.000 millones de años, los aminoácidos llegados hasta una Tierra aún sin vida a caballo de meteoritos y cometas marcaron el patrón y formaron, por lo tanto, proteínas con orientación a la izquierda, hecho que llevó después a la formación de azúcares con orientación a la derecha.
"Por supuesto - explica Breslow- lo sucedido con esta orientación determinada no es lo mismo que habría sucedido con la orientación opuesta". Lo cual, para el científico, tiene implicaciones importantes: "en cualquier otro lugar del Universo podría haber formas de vida basadas en aminoácidos con orientación a la derecha (al revés que aquí) y azúcares con orientación a la izquierda. Tales formas de vida podrían muy bien ser versiones avanzadas de dinosaurios, siempre que los mamíferos no hubieran tenido la suerte de que un asteroide los eliminara. En ese caso, sería mucho mejor no encontrarse con ellos".
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20abr/120
El ser humano, capaz de vivir 130 años
La nutrición es el principal factor ambiental de riesgo que evita que el hombre pueda superar el siglo de vida
Daniel roldán
El ser humano puede vivir 130 años si solo dependiera de sus genes. El disco duro del hombre está programado para superar el siglo de vida, pero los factores ambientales hacen que raramente se supere el centenar de años. Y el principal factor es la nutrición. De la relación entre nuestros alimentos y los genes se ocupa la nutrigenómica, una ciencia que ha evolucionado en los últimos años y que se presenta como una de las grandes áreas de investigación. Cuatro profesores del Institut de Recerca Biomédica de Lérida, David de Lorenzo, Manuel Portero-Otín, José Serrano y Reinald Pamplona, han plasmado en ‘Nutrigenómica y nutrigenética: hacia la nutrición personalizada’ los primeros pasos de su especialidad que estudia si “unos nutrientes dispara la diabetes que has heredado genéticamente y cuáles no”, según ha explicado el doctor De Lorenzo.
La utopía sería que todos los humanos ingiriesen la cantidad de alimentos necesarios para lograr la mayor longevidad posible y rozar esa cifra mágica de los 130 años; pero también tiene como objetico lograr que los pacientes se alimenten bien y no hagan caso de las dietas milagro. “Para quienes trabajamos en genómica nutricional, es un hecho desafortunado: no solo por la falta en muchas ocasiones de base científica, sino también porque su presencia refleja una demanda social y a su vez una ausencia de alternativas realmente científicas”, indica De Lorenzo.
Prevenir el cáncer
Además, la búsqueda de estas dietas personalizadas pueden evitar enfermedades cardiovasculares y prevenir cánceres. “Se sabe que si se comen más verduras hay menos opciones de padecer cáncer”, ha indicado el doctor en la presentación de este libro editado por Librooks y el Instituto Tomás Pascual. Otros alimentos, como el ajo, son buenos para evitar el cáncer colorrectal; el curry para el cáncer de colon o el brócoli para evitar el cáncer de mama. Así hasta saber, como si fuera un rompecabezas qué es lo mejor para cada cuerpo humano.
17abr/120
El castellano, el idioma más rápido
Se lleva la palma junto al japonés, mientras que el mandarín y el alemán son los más lentos, según una investigación científica
JOSÉ MANUEL NIEVES

A menudo, cuando oímos hablar en otros idiomas, nos parece que las palabras corren a toda velocidad, como si se tratara de la ráfaga de una ametralladora. Desde el punto de vista científico, ese hecho fue notado por el lingüista Peter Roach en 1998. Ahora, un estudio llevado a cabo en Francia ha cuantificado esa impresión. Y con resultados ciertamente sorprendentes, ya que resulta que es el castellano, junto al japonés, el idioma más "rápido" de todos los estudiados.
François Pellegrino, de la Universidad de Lyon, analizó el habla de 59 personas mientras leían los mismos 20 textos en voz alta y en siete idiomas diferentes. Y hallaron que el castellano, y el japonés, eran los más "rápidos", ya que en ellos se sucedía el mayor número de sílabas por segundo. En el otro extremo, el idioma más "lento" de todos resultó ser el mandarín, seguido muy de cerca por el alemán.
Pero eso no es todo. Los investigadores calcularon también cuál era la densidad de información que transportan las sílabas de cada idioma. Dicho cálculo se llevó a cabo por comparación con un octavo idioma, el vietnamita, elegido como referencia. El resultado fue que una sílaba cualquiera del castellano transporta una cantidad muy pequeña de información. Mucho menor, de hecho, que en cualquiera del resto de los idiomas analizados. Es decir, que una única sílaba en nuestro idioma contribuye sólo en una mínima parte al significado general de la frase que la contiene.
Justo al contrario de lo que sucede con el mandarín. Una única sílaba de este idioma contiene una cantidad de información mucho mayor que una en castellano. De hecho, mucho mayor de la que contiene una sílaba de cualquier otro idioma, algo que los investigadores atribuyen al hecho de que las sílabas, en mandarín, también incluyen tonos. El remate del estudio es que, a pesar de esta diferencia, al final de cada sentencia tanto el castellano como el mandarín son capaces de transmitir a quien escucha exactamente la misma cantidad de información.
Gramática universal
La correlación entre la velocidad del habla y la densidad de información varía en un factor de cinco entre los siete idiomas analizados en el estudio, una de cuyas conclusiones es que, a pesar de la gran diversidad de los lenguajes que existen en el mundo, todos ellos transmiten una tasa común y constante de información, tasa que probablemente esté "sintonizada" con la capacidad de asimilación de la percepción humana.
Lo cual implica un cambio profundo en la forma que tenemos de comprender, y de interpretar, la gran cantidad de lenguajes que existen en el mundo. Ya en la década de 1950, el lingüistaNoam Chomsky propuso la idea de una gramática universal, una serie de estructuras abstractas y comunes a todos los idiomas y lenguajes del planeta, a pesar de las diferencias aparentes que existen entre ellos. La hipótesis, revolucionaria en su momento, causó sensación en el mundo de la lingüística, aunque más tarde se demostró que encontrar esas "estructuras comunes" no era, en absoluto, una tarea sencilla.
Pero la investigación de Pellegrino abre una nueva puerta para comprender la forma en que los humanos se comunican. Y demuestra que los diferentes idiomas, a pesar de sus variadas estructuras y características, suministran a quien escucha un flujo de información que es constante. Visto de ese modo, la "gramática universal" propuesta por Chomsky deja de ser una idea inalcanzable y abstracta para convertirse en un eje esencial de la comunicación humana y que asegura un flujo constante de información desde quien habla hasta quien escucha. Sin importar en qué idioma se esté hablando.
www.abc.es/ciencia
16abr/120
¿Estamos curando el cáncer?
Un buen amigo se dedica profesionalmente a buscar una cura para el cáncer, aunque él, se lo adelanto, añadiría infinitos matices a esta afirmación. Se llama Sergio Pérez Acebrón, es de Barakaldo y vive en Heidelberg, una pequeña ciudad alemana repleta de universitarios y científicos. Trabaja en el German Cancer Research Center, uno de los centros más punteros del mundo en investigaciones sobre el cáncer.
Cada vez que tiene unos días libres viene a Euskadi y yo siempre bromeo diciéndole que no pierda el tiempo de vacaciones, que su trabajo y el de sus colegas es uno de los más importantes del mundo. Él me recuerda que, además de importante, es extraordinariamente complejo. De ahí que una de las cosas que más le molestan sea la periódica dosis de optimismo que los medios de comunicación despliegan cuando hablan de su especialidad. Cada cierto tiempo, periódicos y televisiones lanzan a la opinión pública titulares donde la palabra 'cáncer' y la palabra 'cura' tontean alegremente con poco o ningún rigor. La culpa, me dice, es también de ciertos científicos que, quizá en busca de notoriedad, emborrachan sus avances, los grandes y los pequeños, con una buena dosis de futuribles.
Hace unas semanas, por ejemplo, leíamos que el Centro de Inmunología Molecular de La Habana ha desarrollado una vacuna contra el más asesino de los cánceres, el de pulmón. Meses antes llegaba una noticia parecida, esta procedente del Instituto Roswell (Estados Unidos). Ambas vagabundeaban entre la imprecisión y la mentira, dependiendo de la efusividad del periodista.
Vayamos ahora a la pregunta que da título a esta columna: ¿estamos curando el cáncer? Sergio me dice que sí basándose en un dato fácilmente comprobable: "La supervivencia aumenta cada día". Eso no quiere decir, me temo, que estemos en vísperas del ansiado titular. Quizá nunca se produzca ese titular. Quizá la victoria llegue a través de una sucesión de pequeñas victorias. El cáncer, me dice Sergio, no es una enfermedad, sino muchas. Los avances, por tanto, deben ser numerosos.
Colaborar en la cura del cáncer no solo me parece uno de los más importantes trabajos, sino también uno de los más complejos y gratificantes. Son miles de personas las que se dedican a ello a lo largo y ancho del mundo. Yo conozco a una. Y, me consta, hace horas extras.
José A. Pérez/http://ciencia.elcorreo.com/firmas
14abr/120
La cerveza, «arma secreta» para resolver mejor determinadas situaciones
Un estudio revela que después del consumo de dos pintas, se pueden resolver determinadas situaciones mejor y en menos tiempo.

La cerveza, «arma secreta» para resolver mejor determinadas situaciones - Foto: Archivo
A menudo los estudios relacionados con el consumo de alcohol están teñidos por sus consecuencias: enfermedades, accidentes, imprudencias, malos tratos, marginación… Sorprende esta vez el estudio dado a conocer por la Universidad de Illinois en Chicago.
Frente a una serie de acertijos y pruebas, los investigadores encontraron que las personas que habían consumido dos cervezas encontraban mejores soluciones que aquellos que no habían bebido nada.
Para llegar a esta sorprendente conclusión, los investigadores idearon un juego en el que se les daba a 40 hombres tres palabras, y ellos debían hallar una cuarta palabra que se ajustara al patrón de las anteriores, según informa el diario neoyorquino «Daily News».
La mitad de las personas que participaron en el test consumieron dos pintas, mientras que la otra mitad no bebió nada. ¿El resultado? El primer grupo resolvió un 40 por ciento más de los problemas planteados que sus contrincantes sobrios. Además, los bebedores despachaban los juegos en 12 segundos, mientras que los no bebedores necesitaban 15,5 segundos.
«Hemos concluido que con una tasa de alcohol en la sangre de 0,07, la gente era peor en tareas de memoria, pero era más creativa en la resolución de problemas», describe la psicóloga Jennifer Wiley en la página web de la «Federación de Asociaciones de las Ciencias Cerebrales y del Comportamiento»(FABBS).
La investigadora subrayó que los resultados del estudio van en contra de la creencia popular de que el alcohol impide el pensamiento analítico y enturbia la mente.
Importancia de la relajación
«Partimos de la premisa de que ser capaz de concentrarse sólo en una parte de un problema o tener mucha experiencia es mejor para la resolución de problemas», afirmó Wiley.
«Pero eso no es necesariamente cierto. La innovación puede ocurrir cuando la gente no está tan concentrada, a veces es bueno que se distraiga. A veces las cosas realmente creativas surgen cuando estás tomando un vaso de vino durante la cena, o cuando te estás dando una ducha», añadió.
Pero no todos los datos que ha arrojado la Universidad de Illinois están relacionados con el alcohol y el relax. Los investigadores también concluyeron que los hombres tienen más probabilidades de resolver un problema cuando se trabaja en grupos de tres en lugar de en parejas ya que se elimina la confrontación por el trabajo en grupo.
http://www.larazon.es/noticia/8244






