Ciencia y Arte

Resultado de imagen para ciencia y arte

Sin Newton se hubiera descubierto la ley de la Gravitación Universal. Pero sin Cervantes no hubiera habido un Quijote. La ciencia es un coro de voces que sigue una partitura secreta, el arte es una improvisación en la que cada voz es irrepetible.

http://selvadevariaopinion.blogspot.mx/

 

También te puede interesar...

PINTANDO JAZZ. HACIENDO MÚSICA CON PINTURA

“El jazz es ritmo y significado”.

Henri Matisse

“El jazz trata acerca de estar en el momento presente”.

Herbie Hancock

soul-jazz-leon-zernitsky

Artista León Zernitsky © 

81_jazz

Artista León Zernitsky © 

49_newlr

Artista León Zernitsky © 

cool-jazz-leon-zernitsky

Artista León Zernitsky © 

swing-leon-zernitsky

Artista León Zernitsky © 

———————————————

PINTOR LEÓN ZERNITSKY

http://www.leonzernitsky.com/

https://transformtheworldartistically.wordpress.com

También te puede interesar...

Reiner Stach: «Kafka se preguntaría por qué nos interesa su fracaso»

El autor de la biografía definitiva del escritor cuenta detalles de la vida de su prometida que ni él conocía

Franz Kafka
Franz Kafka 
SERGI DORIA 

 

El 29 de noviembre de 1922, después de un mes de fiebre pulmonar, Franz Kafka dirigió una disposición testamentaria a su amigo Max Brod. De todo lo que había escrito sólo consideraba válidos cinco títulos: «La condena», «En la colonia penitenciaria», «El médico rural» y el relato «Un artista del hambre». Todo lo demás, «sin excepción y de preferencia sin ser leído (no te prohíbo a ti que lo veas, aunque preferiría que no lo hicieras, pero no deben verlos ninguna otra persona), todo esto ha de ser quemado sin excepción alguna y te ruego que lo hagas lo más pronto posible».

Martirizado por la tuberculosis que le devoraba la laringe, Kafka formulaba sus últimas voluntades con el tono de un informe para el Instituto de Seguros de Accidentes de Trabajo de Praga. El escritor que cartografió el siglo XX, cual agrimensor ante «El castillo», vivió cuarenta años y once meses. Aparte de sus estancias en Alemania –explica Reiner Stach (Rochlitz, Sajonia, 1951) en su monumental biografía «Kafka» (Acantilado)–, solo cuarenta y cinco días de esa vida transcurrieron en el extranjero.

Lo kafkiano: «Aquella situación de la que tienes todos los detalles, pero no entiendes el sentido», apunta Stach. Por ejemplo, «El proceso»: «Se sabe cómo funciona el tribunal, quiénes son sus miembros, pero no se llega entender el sentido del proceso. La Bolsa también es kafkiana, una explosión de datos, un millón de números por segundo, pero nadie sabe qué ocurrirá en un minuto». El autor de «La transformación» no tuvo una vida plena. «Vivió la Gran Guerra del 14, perdió sus ahorros con la inflación alemana…» No todo fue malo. La contienda le vacunó contra el nacionalismo, ese entusiasmo organizado; trabajaba seis horas en una oficina en una época en que las jornadas llegaban a las doce horas; fue feliz carteándose con Milena…

Relaciones con mujeres

 

El solterón Kafka estuvo prometido con la berlinesa Felice Bauer, se relacionó con la secretaria praguense Julie Wohryzek, mantuvo correspondencia con Milena Jesesnská y se despidió del mundo acompañado de Dora Diamant: «En toda su vida apenas convivió seis meses con una mujer», subraya el biógrafo. Con Felice, a la que conoció fugazmente, intercambiaría durante varios meses centenares de cartas hasta reencontrarse en el parque de Grunewald un domingo de Pascua de 1913: «Mi verdadero miedo (no se puede decir ni oír nada peor) consiste en que jamás podré poseerte», le confiesa Kafka. Si leyera esta biografía, sugiere Stach, sabría cosas de la familia de Felice que no llegó a saber: «El hermano de ella había robado dinero a su jefe y al ser denunciado hubo de huir a América: el viaje lo pagó Felice con dinero que había ahorrado para la boda con Kafka. Otra de sus hermanas tenía un hijo extramatrimonial que mantenía Felice, otra se suicidó… Escándalos familiares que la novia ocultó al novio: Felice habría llegado a la boda sin dote, pese a haberse pasado la vida trabajando».

Reiner Stach, autor de «Kafka» (Acantilado)
Reiner Stach, autor de «Kafka» (Acantilado)– ABC

 

«Kafka era un superdotado del lenguaje», subraya Stach. Cuarenta textos en prosa –nueve de ellos relatos– fue su legado a la historia de la literatura junto a casi tres mil quinientas páginas de anotaciones de diarios, fragmentos y tres novelas incompletas. «Escribía como respiraba. No le costaba esfuerzo dar con la palabra justa, aunque fuera una postal. Por eso daba la sensación de que redactaba sus cartas con un lenguaje calculado, cosa que le reprochaba Felice», añade Stach. Más que publicar, le apasionaba la creación: escribir toda una noche y amanecer agotado pero satisfecho. «Si hubiera triunfado, ‘El Proceso’ sería un best seller de los años veinte y no una novela inacabada… Habría demostrado a su familia que la literatura no era un simple hobby».

Una familia que le hizo imaginarse Gregor Samsa. En sus cartas a Felice y Milena refiere la soledad infantil, cuando sus padres se iban a trabajar a la tienda. Doce horas al cuidado de manos ajenas: «Creció como un huérfano», señala Stach. La psicología del niño abandonado, desde la lactancia a los cinco años, define al Kafka que no descreía de las relaciones estables: «Si tardaba tres días en recibir una carta, suponía que Felice ya no le quería. Además de neurótico compulsivo, hoy lo calificaríamos de hipersensible». ¿El padre tuvo la culpa? «Las disputas comenzaron con los reproches por su rendimiento escolar. Si el burdo Hermann Kafka topa con un hijo tan sensible y talentoso el conflicto está servido. El escritor quiso reconciliarse con sus padres antes de morir, pero su hermana Ottla, que siempre fue su confidente, le dijo que sería imposible, dada la relación con su padre. Hermann Kafka nunca llegó a leer la famosa carta».

Biografía digna

Después de preguntarse por enésima vez «cómo fue ser Kafka», el biógrafo observó que un escritor en alemán de tal envergadura no contaba con ninguna biografía digna de ese nombre en Alemania. Mucho ruido y demasiados tópicos. El acceso a la correspondencia de Max Brod fue determinante. Tras una primera aproximación en 2002 –el capítulo «Los años de las decisiones»– Stach culminó en doce años las más de dos mil trescientas páginas de la que se considera la biografía definitiva del autor de «La transformación», aunque todavía quedan aspectos que el legado Brod no aclara.

Por ejemplo, el judaísmo a la generación de Franz. No eran jóvenes religiosos: Kafka socialista, Brod lector de Schopenhauer… Para hacer carrera en la Universidad convenía abandonar el judaísmo y convertirse al catolicismo: Kafka renunció a la Universidad para trabajar en una empresa. «El antisemitismo checo era violento. Como diputado de un partido judío, Brod se lo planteó al presidente Masaryk y este, que no era antisemita, le confesó que no podría garantizar la protección a los judíos. Kafka conocía bien ese asunto, que Brod no aborda en sus memorias, y a mí me gustaría haber ahondado más…»

Una biografía para recrear un mundo que ya no existe… «Sólo su lenguaje vive», concluye Stach. Y añade: «Si supiera que hoy es un escritor global se preguntaría por qué nos interesa tanto su fracaso».

http://www.abc.es/cultura/libros/

También te puede interesar...

Biografía del silencio

Resultado de imagen para biografia del silencio

ENTRECOMILLADOS PARA MEDITAR

BORJA HERMOSO

Puede que, a priori, el éxito de ventas (más de 100.000 ejemplares ya) de un libro sobre meditación como Biografía del silencio resulte insólito por no decir incomprensible. Estas frases reproducidas a continuación pueden ayudar a entender mejor los porqués de este fenómeno editorial:

“Cuando buscamos es que solemos rechazar lo que tenemos”.

“La meditación ayuda a recuperar la niñez perdida. Si todo lo que vivo y veo no me sorprende es porque, mientras emerge, o antes incluso de que lo haga, lo he sometido a un prejuicio o esquema mental”.

“Meditar no es difícil. Lo difícil es querer meditar”.

“El ser amado no está ahí para que uno no se pierda, sino para perderse juntos”.

“Nos pasamos la vida manipulando cosas y personas para que nos complazcan”.

“Me gusta o no me gusta: es así como solemos dividir el mundo, exactamente como lo haría un niño. Esta clasificación no solo resulta egocéntrica sino radicalmente empobrecedora y, en último término, injusta” (…) semejante estilo de vida hace de la vida algo agotador”.

“Mientras el hombre tenga preguntas que hacerse, todavía tiene salvación”.

“Más de un 80% de nuestra actividad mental es totalmente irrelevante y prescindible, más aún, contraproducente (…) Pensamos mucho la vida pero la vivimos poco. Ese es mi triste balance”.

“Los problemas nos gustan porque nos dan la impresión de que gracias a ellos podremos ser. El verdadero problema son nuestros falsos problemas”.

“El potencial de nuestra soberanía es sobrecogedor”.

http://cultura.elpais.com

También te puede interesar...

Frase del día

Resultado de imagen para Tzvetan Todorov

«Ser civilizado no significa haber cursado estudios superiores o haber leído muchos libros, o poseer una gran sabiduría. Ser civilizado significa ser capaz de reconocer plenamente la humanidad de los otros, aunque tengan criterios , pensamientos y hábitos distintos a los nuestros».

http://www.okfrases.com
También te puede interesar...