12abr/120

Miradas de mujer

Si habéis cenado juntos y la mujer que crees que te ama te pregunta qué ves en su mirada, se supone que no espera que le digas lo mismo que tantas veces le habrá dicho antes su oculista. Es natural que lo que espere de ti sea una declaración que resulte al menos vagamente sentimental, nunca un diagnóstico. Pero conviene asegurarse de sus sentimientos para no correr el riesgo de dar un paso en falso. Podría ocurrir que tú veas amor en esa mirada algo turbia y que ella te desengañe diciéndote que lo que hay en su mirada no es exactamente amor, sino el efecto de una acusada miopía. A veces es muy difícil descifrar las miradas de las mujeres. Sus ojos pueden resultar de una franqueza indudable, pero también suele ocurrir que su manera de mirar no guarde relación alguna con lo que está pensando. El lápiz de ojos y la sombra extendida con las yemas de los dedos sobre los párpados producen casi siempre una inquietante confusión, de modo que la dulzura cosmética disimula muchas veces la dureza emocional. Esas miradas son como flores dibujadas sobre un papel de lija, sensaciones hermosas pero falsas, igual que ver reflejada la silueta anátida de una patinadora en el córvido escaparate de la funeraria. Yo aquella noche a la chica que me gustaba le dije que su mirada me parecía mimosa, agradecida y temerosa de que aquel instante no fuese a durar. Aunque su sonrisa parecía darme la razón, preferí ser cauteloso. Sabía por experiencia que en un instante así la sonrisa de una mujer puede significar que has acertado, sí, pero no hay que descartar que se trate sólo de reflejar el alivio que siente porque en ese preciso instante se le han colocado por fin en su sitio las malditas hemorroides. Esas miradas de mujer… ¿Por qué será que a veces son como un poema escrito con lápiz de ojos en el dorso de una multa?

José Luis Alvite/larazon.es

Foto de duket, mirada

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9abr/120

Tus labios

Poema de Marta Monzón. Fotomontaje de Manuel Pérez Sanchez

Tus labios son
la cuna de mis besos.
Tus sabios labios
inventaron nuevos besos
para mí.
Labios que guardan besos
tus besos inventados
besos que nunca olvidaré.
Tus labios mensajeros del amor.
Tus labios que ofrecen
besos pecadores...
Si besar tus labios
es pecado...
Me condeno
al Infierno de tu boca.

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8abr/120

Tour virtual a La Casa Blanca

The White House virtual

Conoce la famosa casa de gobierno de los Estados Unidos, “The White House” por dentro, observa detalladamente  la arquitectura neoclásica americana y la decoración que prevalece (con algunos cambios) desde 1790 fecha en que fue edificada.

Gracias a Google Maps es  posible ahora tener vistas en 360 grados con fotografías en alta definición para que tengas una buena experiencia durante el recorrido  virtual.

Detrás de escena de Google Art Project en la Casa Blanca

Si te gusta visitar este tipo de recintos llenos de arte y arquitectura, no dudes en darle una visita a los museos virtuales con Google Art Project para que puedas complementar tu aventura que te transportaran en el tiempo y podrás conocer  desde la perspectiva que desees obras de arte de famosos pintores.

> Ir a hacer un tour virtual a La casa Blanca con Google Maps

Fuente: http://www.woratek.com

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4abr/120

Yo y mi cuerpo

El desnudo es una forma de arte que interesa y cautiva por el simple hecho de mostrar una condición por todos compartida: nuestra corporeidad. Sin embargo, no hay que precipitar analogías entre el desnudo artístico y nuestro (o cualquier otro) cuerpo, o nuestra realidad, cosa aún más lejana.

Para entender y clarificar lo anterior, considero conveniente hacer hincapié en la distinción de la lengua inglesa que señala Kenneth Clark, en su obra El desnudo: un estudio de la forma ideal: naked nos habla de una condición de despojo de la vestimenta, de un cuerpo real, “al natural”, que siente pudor, vergüenza, etc..; nude se refiere al trabajo artístico, a una representación, al cuerpo “re-formado” (usando las palabras de Clark). Son cosas y mundos diferentes.
El desnudo, en el arte, es increíblemente enriquecedor porque plantea al artista el reto de decir algo más a través de un tema o una forma familiar, por todos conocido, y donde todos tenemos un lenguaje común, una voz. Tomando en cuenta esto, el desnudo es, a su vez, una forma de arte que facilita el interés del público, porque podrá ser y significar muchas cosas y despertar en nosotros diversos sentimientos (desde erotismo hasta la más fuerte repulsión), pero nunca nos será indiferente.

Emmanuel Godínez Burgos/http://tdcc10.blogspot.mx
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4abr/120

Cuestión de morros


    La ciencia estudia la importancia de los labios en nuestra evolución, la atracción sexual, la comunicación, el trabajo y la política

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Las mujeres de la tribu surma, en el sur de Sudán, lucen platos de arcilla incrustados en los labios. Cuanto más grande sea, mayor  será su dote.

 Es una de las zonas más sensibles de tu cuerpo. Por fuera, su superficie es diferente de la del resto de nuestra piel, ya que están fabricados con la misma mucosa que recubre el interior de nuestra boca, lo que significa que no tienen la misma capa protectora externa que el resto de nuestro cuerpo. Una capa que hace las veces de barrera para la evaporación del agua y cuya inexistencia hace que se resequen y que a menudo necesiten una hidratación extra. Además, tampoco tienen las mismas glándulas sebáceas, y contienen menos melanina. Por dentro, en ellos se concentra la mayor cantidad de células receptoras y nervios sensoriales de nuestro organismo.

Y es precisamente gracias a todas estas terminaciones por las que adquieren ese color rojo que los hace, además, tan apetecibles. “Nuestros labios están llenos de terminaciones nerviosas, así que con un solo roce estaremos enviando una cascada de señales al cerebro”, afirma Sheril Kirshenbaum, de la Universidad de Texas, autora de La ciencia de besar. Lo que dicen nuestros labios. 

Acércate y bésalos

Y es que durante un beso nuestros labios recogen información sobre la temperatura y la textura de los ajenos. Esta información, junto a la del sabor y el olor que procede de la lengua y la nariz, llega al cerebro. Parte llega a la corteza somatosensorial, una franja en la superficie cerebral donde se representa un mapa del cuerpo.

Ese mapa es una gran red en la que las zonas con más terminaciones nerviosas, como los labios, acaparan más espacio. Pero ¿qué comunican nuestros labios con un beso?

Qué hay detrás

Para Kirshenbaum: “En un beso hay señales ocultas de gran utilidad. Por ejemplo, a las mujeres, que tienen un sentido del olfato y el gusto más potente, les ayuda a decidir si merece la pena profundizar en una relación. Al besar a otra persona y acercarnos tanto, recibimos su olor corporal, y los expertos han demostrado que las mujeres se sienten atraídas por el aroma de un hombre con unos genes muy diferentes de los suyos. Nosotros no somos conscientes de esto, pero una pareja con mayor diversidad genética tendrá hijos más fuertes y sanos. En este sentido, un buen beso ayuda a las mujeres a encontrar su pareja ideal, evolutivamente hablando.

Además, durante un beso, el hombre deposita feromonas en la boca de la mujer, y esta invade la suya de estrógenos. Así se informan mutuamente de su compatibilidad reproductora”.

Pero ¿por qué besarse en los labios? Según el antropólogo Desmond Morris, se lo debemos a las madres primates, que masticaban el alimento y se lo traspasaban a sus hijos a través de la boca. No en balde, nosotros mismos, en nuestro primer año, reconocemos el mundo a través de la boca, y el amamantamiento es el modo de comunicación con nuestra madre más íntimo que tenemos. Kirshenbaum nos explica: “Hay muchas teorías sobre por qué usamos los labios y no otra parte del cuerpo para besar, pero los antropólogos y nerurocientíficos reconocen que el color rojo se ha convertido en símbolo de algo atractivo y una señal, al menos, llamativa”. 

Boca de piñón

Según Vilayanur Ramachandran, neurocientífico de la Universidad de California, nuestros ancestros desarrollaron la habilidad de distinguir frutos maduros seguramente con el fin de detectarlos dentro del verdor de la selva y los bosques. Por eso, el rojo se convirtió en sinónimo de recompensa e hizo que desearan más los labios con esta tonalidad. Y por eso también, uno de los símbolos universales de la sensualidad femenina es el carmín de este color.

Así, parece que los científicos han descubierto, al menos en parte, la alquimia de los atractivos de la boca humana. Según un estudio de la Universidad de Lousville, los preferimos grandes, aunque existen diferencias según el sexo.
Los labios grandes y llenos triunfan entre los hombres, mientras que las mujeres buscan una combinación entre sensualidad y aspereza. “Los labios del hombre tienen que irradiar masculinidad, al mismo tiempo que deben parecer cálidos”, Asegura Michael Cunningham, uno de los autores de este estudio.

Lo que dicen de ti

También parece claro para la ciencia que las mujeres tienen los labios más gruesos que los hombres, y que son los portavoces de algunos mensajes eróticos. Por ejemplo, si una mujer está excitada, sus labios se hinchan. Pero hay mucho más.

“Los de la cara son los únicos músculos que no sirven para movernos a nosotros mismos, sino para mover a otros”, aseguran los psicólogos sociales Graig Smith y Heather Scott, autores de La psicología de las expresiones faciales. Y en estas, en las expresiones faciales, desempeñan un papel muy importante los labios.
Cuando nos sentimos felices levantamos su comisura, mientras que si estamos disgustados, empujamos el labio inferior, que se hincha ligeramente, y elevamos el superior. Podemos reconocer que alguien va a llorar porque tiemblan, y a menudo se curvan también ligeramente hacia abajo. Pero hay mucho más.

Pasar la lengua por los labios, según los expertos, indica que hemos visto o escuchado algo que nos resulta apetecible o nos atrae. Y es que cuando esto sucede, se produce efectivamente un aumento de la salivación que nos empuja a abrir la boca y sacar la lengua. De hecho, el sexólogo William H. Masters asegura que tenemos la misma reacción ante un plato de comida que ante la persona que deseamos sexualmente. Sin embargo, si ese mismo movimiento, lo hacemos rápidamente y en el labio superior, puede significar miedo y ansiedad.

Para José Miguel Fernández Dols, psicólogo social en la Universidad Autónoma de Madrid y experto en comunicación no verbal: “Estas interpretaciones de los gestos no tienen una base científica; la experiencia nos enseña que fuera de un laboratorio no hay un código único. En realidad, cuando interpretamos los gestos de los demás estamos proyectando nuestros propios prejuicios y expectativas, y puede que, en cierto modo, estemos moldeando su conducta”.
Pero sea como fuere, estas expresiones faciales son tan poderosas… Pensemos, por ejemplo, en la sonrisa.

Sonría, por favor

Cuenta Marianne LaFrance en su libro Lip Service: “Al principio de la Guerra de Irak, antes de la caída de Bagdad, el tercer escuadrón de la Armada tomó la ciudad de Najaf. Cuando los soldados se dirigían a la mezquita de la ciudad fueron sorprendidos por un grupo de insurgentes, que les rodearon. Entonces, el comandante ordenó a sus tropas dejar las armas y sonreír. En ese momento, la sonrisa les salvó la vida”.

Y según algunos estudios, además de salvarnos la vida, también es responsable de que se prolongue. En una investigación reciente, un grupo de científicos analizó aproximadamente 200 fotos de jugadores de béisbol que habían aparecido en números atrasados de la revista Baseball Register. Resultó que los que salían sonriendo más a menudo en las fotos habían sido más longevos que los que no sonreían o solo esbozaban una tímida sonrisa. No en vano, los bebés ensayan su sonrisa dentro del vientre materno uno o dos meses antes de salir al exterior. “Ellos sonríen involuntariamente porque necesitan tener esos músculos operativos para atraer la atención de los adultos. Cuando salgan, serán seres totalmente dependientes de sus cuidadores, así que, aunque aún no sepan lo que hacen, sus primeras sonrisas son su primera forma de manipulación. Podríamos decir que la sonrisa forma parte del proceso por el cual nuestro cuerpo y nuestro cerebro han evolucionado para ayudar a garantizar nuestra supervivencia”, asegura LaFrance.

Este gesto facial involucra a 17 músculos diferentes, y nuestro cerebro tarda apenas 0,01 segundos en comprender que una vivencia es lo suficientemente placentera como para disparar una sonrisa. Un estudio de la investigadora Paula Niedenthal de la Universidad Blaise Pascal (Francia) determinó que además, dependiendo de qué cause la sonrisa, esta se genera en una parte diferente de nuestro cerebro. Una sonrisa de felicidad activa el sistema de recompensa del cerebro (el sistema límbico) de quien la emite y también de quien la recibe. Sin embargo, las sonrisas voluntarias, las que hacemos para quedar bien, ponen en funcionamiento la corteza orbitofrontal. Pero ¿somos los únicos que poseemos un órgano tan peculiar como este?

Únicos en su especie

Aunque los primates también están dotados de labios, y otros animales –como algunas especies curiosas de peces– tienen algo parecido con funciones propias de su “actividad”, sin ninguna duda los nuestros son los únicos capaces de seducir, explorar el mundo que nos rodea y hasta “provocar” fuegos artificiales en quien tenemos enfrente. Así que, ¡disfrútalos!

Fuente: http://www.quo.es

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29mar/120

La mala leche de los insectos

 

Escrito por El Maca

 

¿Te imaginas que los insectos tuviesen nuestro tamaño??,, ¡¡Joeer,, piernas pa qué os quiero!!,, Menos mal que son chiquititos,, porque la mala leche que se gastan los colegas es pa temblar...

Ver las  imágenes aquí: http://www.malditoinsolente.com/index.php/impactante-y-curioso/fotos/1882-la-mala-leche-de-los-insectos

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24mar/120

Imagen del día

Aparecen en México montajes del Papa dándole la comunión a Hitler ‎

Hitler aparece con una esvástica roja en el brazo y una cruz sobre el uniforme

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20mar/120

Miedo a la soledad

Me sentía yo siempre muy sola. Sumida en mi desconsuelo, le daba vueltas a la cabeza. De tanto pensar, comenzó a dolerme mucho, muchísimo, la sesera. El doctor, salomónico, decidió cortármela. Luego, empezaron a dolerme los brazos, y de nuevo, el doctor mandó amputar. La congoja que me comprimía el pecho y estómago resultaba insoportable y decidieron seccionarme el tronco por las caderas, que al poco tiempo, en un tonto traspiés, me fracturé. Las dos piernas resistían malamente unidas por la pelvis, pero sufrí una lesión de ligamentos cruzados incurable, así que el doctor, ya saben. Ahora, mis pies pasean temerosos de que, por un maldito juanete, puedan quedarse el uno sin el otro.

http://loquenocuentoes.blogspot.mx

 

Raun
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14mar/120

Roberto Bernardi: Pintura “fotográfica”

Increíble la capacidad de detalle que tiene este pintor llamado Roberto Bernardi. Sus trabajos son tan detallados y tan reales que no vas a creer que son pinturas.

http://sorprendible.blogspot.com/search/label/PINTURA

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8mar/120

Besos con estufa

Sorprende la condescendiente amabilidad con la que se habla de la violencia de los artistas. Se les disculpan actitudes agresivas que en otros hombres nadie dudaría en descalificar. Hay cierta tendencia a creer que la obra del pintor genial sería menos primorosa sin su violencia personal y que el escritor pendenciero se quedaría sin talento al reprimírsele sus malos modos o al privarle de sus vicios. ¿Será acaso que la creatividad artística es en parte una honrosa y encomiable consecuencia del mal carácter? ¿Eran las bofetadas que Picasso les daba a sus mujeres simples y dolorosos destellos de su talento? ¿Y si resulta que la violencia del artista genera una especie de adicción masoquista en quien la padece? El estoico y abnegado comportamiento de las sufridas amantes de los artistas recuerda mucho al de las mujeres enamoradas de los mafiosos. En los ambientes criminales son frecuentes los casos de mujeres enamoradas sin remedio de tipos que las maltratan. Supongo que cada caso es peculiar, pero la experiencia me dice que la violencia del criminal y la del artista tienen en común su capacidad para desencadenar un extraño grado de dependencia, cuando no se trata de esa sorprendente variante del afecto que se produce cuando la furia ocurre mezclada con la pasión. La agresividad del hombre que empuña el pincel o la pluma no es de mejor calidad moral que la del tipo que sostiene una pistola en la mano. Y no se trata sólo de execrable machismo. He sido leal a mujeres que resultaban fascinantes porque se daba en ellas una equilibrada combinación de ambición, sensualidad y peligro. Suele tratarse de arrebatadoras mujeres con sensibilidad, malicia y grisú. Sé que hacen daño, pero no me importa. Sus besos son tentadores, mórbidos y somníferos como el aliento de una estufa que quemase mal.

José Luis Alvite/larazon.es

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