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31mar/130

‘Te Deum’

Gracias a Cristo por la catedral de Colonia, maravillosamente salvada por la población alemana de los bombardeos Aliados; por la catedral de Reims, donde coronaban a los reyes de Francia y cuya contemplación me abstrajo de tal forma que tardé en percatarme de que pasaban los mismos coches, en circuito, y uno se había detenido, el conductor mostraba un billete y no supe, en lo oscuro del auto y la sombra de los castaños veraniegos, si era de 50 o de 500 francos y por eso no me subí; por la de Chartres y sus afiladas espigas sobre loma sembrada de trigo; por la de Ruan que no conozco sino por la obsesiva serie de Monet: a la luz de los dedos rosados de la aurora (dice Homero), a los fuertes contrastes de sombras y soles del mediodía, a las luces naranjas y moradas del atardecer.

Gracias a Cristo por la Sainte Chapelle, elevada por San Luis, rey de Francia, para guardar la corona de espinas que un transa árabe, judío, griego o turco, da igual, le vendió como auténtica de Cristo y cuyo primer milagro era que las ramitas espinosas hubiesen durado más de mil años: prueba de su autenticidad, y San Luis levantó trescientos sesenta grados sin una sola pared, sólo vitrales sostenidos en el aire.

Gracias por todo Miguel Ángel y Rafael, por Velázquez y por Goya; por Bach y El clave bien temperado, las Variaciones Goldberg y el aria para contralto Erbarme dich de La Pasión según San Mateohttp://youtu.be/BBeXF_lnj_M.

Gracias por Mozart y su Misa de la Coronación en voces de niños, por su Réquiem y sobre todo el Tuba Mirum y el Rex! Rex!: http://www.youtube.com/watch?v=r6lvFcUIYdk&list=PLC8CCE06C90AF0951, que siempre atribuyo a mi rey, al que nunca he sostenido herido entre mis brazos, pero incendiaría Troya por él, que una vez pareció llegar entre nubes radiantes y llamarse Pepe; gracias por el Stabat Mater de Pergolesi; por San Juan de la Cruz y por la Santa Teresa de Bernini, esa visión arrebatada del orgasmo.

Gracias a Cristo por la Piazza Navona y sus fuentes, gracias por Venecia toda, gracias por el colapso de los sacrificios humanos que apestaban de sangre putrefacta la tenue y roja laguna de Tenochtitlán; gracias por Shakespeare, Calderón de la Barca y Cervantes; gracias por Dostoyevski y por Flaubert, por el incrédulo Pasolini, por Visconti.

Pero no hay indicios históricos de nada. Desde Abram, sin h. Si una historia antigua conocemos es la de Egipto, y es porque la escribieron en piedra, en muros de granito. Dinastía tras dinastía, faraón por faraón, no hay mención alguna a un pueblo esclavizado, los doce hijos de Jacob. La moderna arqueología sostiene que las pirámides no las construyeron esclavos a golpe de látigo, sino campesinos imbuidos de la mística que levantó en posteriores milenios las catedrales góticas. Campesinos egipcios sin mucho qué hacer, unas cestas y vasijas, mientras esperaban el retiro de las aguas del Nilo para sembrar. Ni rastro de Éxodo, nada, salvo en los trolebuses de Atenas: la puerta de salida dice éxodo.

Sin éxodo no hay Pascua pues Pésaj es el recuerdo de la vigilia nocturna que el pueblo de Abraham, esclavizado en Egipto, debía guardar mientras pasaba el Ángel de la Muerte degollando a todos los primogénitos de Egipto, comenzando por el hijo del faraón, y respetaría las puertas de Israel marcadas con sangre de cordero porque los ángeles son mensos y deben encontrar una seña para no matar.

Un pueblo que anotaba la cebada distribuida por día a cada trabajador y los gastos de cada templo, no graba en bajorrelieves sobre muros de cantera con milenios de historia egipcia ni una breve alusión a un pueblo entero esclavizado, la historia de Moisés y su Dios, el de Israel, que exige liberar ese pueblo, las siete plagas y la masacre de todos los primogénitos egipcios, todos, incluido el príncipe heredero, ocurrida en una sola noche. La mejor tesis es la de Thomas Mann en sus cuatro formidables novelotas: José y sus hermanos: el faraón estaba harto de los sacerdotes y se inventó un analista de sueños pre-freudiano para llenar sus bodegas de trigo en previsión de supuestos siete años de vacas flacas por venir.

Así Akén-Atón acabó con la religión oficial, dejó sin poder a los sacerdotes y se embodegó todo el trigo durante siete años de vacas gordas. Eso es historia, está escrita en granito de templos y de obeliscos. Comprobada en las ruinas de Amarna, la nueva capital para el nuevo Dios Único, el dios-sin-forma: idea que pudo cruzar la península del Sinaí e instalarse en Israel sin esclavitud ni Pascua ni Éxodo. Pero Amarna no sobrevivió a la muerte de Akén-Atón, quizá asesinado por los sacerdotes desposeídos. Del analista de sueños, de sus hermanos, del pueblo crecido en Egipto: nada, nada, nada.

Hubo Ur de los caldeos. Pero la Promesa está en un solo libro, el Génesis, posterior en siglos, y lleno de cuentos estrafalarios, como el Arca de Noé.

Luis González de Alba/mileniodiario

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3dic/120

El sembrador de odios

Le consta al país entero porque aun los pobres tienen televisor: unas centenas de personas pacíficas en torno al Ángel de la Independencia escuchan con atención a López Obrador: desencajado, falto de aire, a frases entrecortadas: una Gorgona enloquecida a punto del infarto, acusa al nuevo gobierno de la República de estar, en ese preciso momento, “reprimiendo y golpeando estudiantes”. Su habilidad retórica, con una sola palabra, estudiantes, invoca el fantasma del 68: es un genio del mal.

Luego vemos la golpiza denunciada, y sí la hay: no más de 50 encapuchados están lanzando vigas enormes, bombas molotov, petardos, piedras con resortera, de todo contra una columna de policías inmóviles, resguardándose con una formación inventada por Alejandro Magno para resistir las lluvias de flechas enemigas: con escudos largos hacen una barrera al frente, la fila de atrás levanta sus escudos a 45 grados y una tercera los pone encima en posición horizontal. Y allí están, entre llamas de las molotov y proyectiles que penetran el caparazón de escudos.

¿Envió López Obrador a los agresores? Quizás no. Pero los envenenó con odio contra laimposición, ya no fraude por imposible, que se logró comprando a 20 millones de electores: 20 millones de mexicanos corruptos y, además, baratos, chafas, vendieron su dignidad ciudadana por una tarjeta con 200 pesos (en un país donde 110 millones de habitantes tienen 90 millones de teléfonos celulares), 5 mandiles, gorras, camisetas y un chivo “que anda por allí”, asentó el Notario Público también objeto de las furias jupiterinas de López porque, habiéndole pagado por levantar un listado abrumador de pruebas, dijo que le dijeron y la lista fue ridícula.

La gente escucha en silencio a su Caudillo. De nuevo “represión contra los estudiantes”, vocifera la Gorgona y la cabellera de serpientes se le agita. ¿Vio credenciales? No, pero es recurso retórico insuperable, astuto, artero: estudiantes golpeados oootra vez. Los estudiantes del YoSoy132 se deslindaron con un tuit de su sitio oficial: no eran ellos los agresores… Criaturitas… Y se fueron a tomar su choco-milk a casa. Corte y el hotel Hilton destrozado por no más de 40 jóvenes enmascarados: se ve lo joven por su agilidad para romper vidrios, vandalizar cafeterías, sucursales bancarias, Bellas Artes, Banco de México, hoteles. Van a su aire, eludiendo corretizas. Los de ropa negra pintan la A: anarco-vándalos. Un solo sujeto, uno, abolla con un garrote rematado en martillo todos y cada uno de los paneles al parecer de aluminio de una fachada: tranquilo, sereno, impasible, “pacífico”, los rompe todos. Policías heridos: 30. Anarcos: 10.

Démosle el beneficio de la duda a López Obrador: él no los envió. Pero tergiversó con gran habilidad
retórica lo que todos veíamos. Envenenó con su cantaleta de la imposición sin pruebas a quienes agredieron policías en formación de firmes. Cuando una veintena parecía que iba a llegar a la barrera de escudos saltando las vallas de un metro escaso, desde atrás salían bombas lacrimógenas. ¡A fin una defensa! Y llamaron innecesarias e insultantes las vallas de dos metros, que luego se eliminaron: “¿Qué temen?”, preguntaban… Esto.

El Centro Histórico quedó inerme ante quienes aplicaron el mensaje del auto designado Apóstol(Mesías no, Apóstol sí), el lumpen, la carne de cañón del PRD, los anarcos y los furiosos con sus padres y los amargados porque no ven comenzar la guerra de los justos (Gustavo Hirales scripsit), los exasperados con el pueblo mexicano que vota por quien no debe: un centenar, dos, tres, pero destrozaron el centro de México, la recién remodelada Alameda, quemaron muebles, rompieron, golpearon. No se necesita mucha gente para eso. Las imágenes estuvieron en vivo: no llegaron a 500, pero eficaces.

Mientras tanto, a varios kilómetros de los enfrentamientos, el humo y las llamas, en el Ángel de la Independencia, la Gorgona enloquecida temblaba de santa ira por la agresión policiaca, por el pueblo comprado que le negó la Presidencia a cambio de un plato de lentejas, perdía el resuello, enrojecía, el dedito, chiquito pero flamígero, se agitaba al exigir renuncias por esa predicha vuelta del autoritarismo: “Los muchachos”, los llama Boba-boba pero Viva-viva, golpeando trabajadores humildes, como llamaba Pasolini, del PC italiano, a los policías.

(Que perdió el ojo el estudiante de la UACM herido por un petardo: la policía no dispara petardos, los llevaban sus compas).

Luis González de Alba/mileniodiario

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20nov/120

Orgullosos… ¿de Moctezuma?

El supuesto penacho de Moctezuma está bien allá en Viena. Es el hombre más despreciable en la historia de México, al parecer muerto por su gente a pedradas cuando trató de evitar la rebelión contra los españoles que lo habían hecho prisionero en su propio palacio. El relato es asombroso: Hernán Cortés y un puñado de españoles, “que no llegábamos a cuatrocientos”, dice Bernal Díaz del Castillo, penetran sin obstáculo hasta el corazón mismo del imperio famoso por la bravura de sus guerreros. Están en las entrañas del monstruo, y están solos, en medio de un lago. Con una soledad hoy no imaginable, peor que la de humanos en Marte.

Y allí ocurre un acto de magia: los invitados del emperador, alojados en un palacio de seguro sombrío a falta de vidrios, maloliente a sangre putrefacta de los sacrificios humanos que se realizan a diario nomás cruzando la acequia, rodeados por un millón de siervos en las poblaciones ribereñas, millones de kilómetros cuadrados desconocidos, ante sacerdotes pestilentes porque se untan la sangre y se les pudre en los pelos largos, a la vista de los filosos cuchillos de pedernal con que de un golpe abren el pecho y sacan el corazón palpitante: en ese mundo aterrador que por gracia de Nuestro Señor Jesucristo acabó para siempre, allí, dice con limpia prosa del Siglo de Oro:

“Por no sé qué achaque prendió Cortés a Moctezuma y en él se cumplió lo que de él se decía, que todo hombre cruel es cobarde, aunque a la verdad, era ya llegada la voluntad de Dios, porque de otra manera fuera imposible querer cuatro españoles sujetar un nuevo mundo tan grande y de tantos millares de gentes como había en aquel tiempo”. Y lo mejor: “La gente ilustrada y los capitanes mexicas todos se espantaron de tal atrevimiento y se retiraron a sus casas”.

Han de perdonar la grosería, pero la primera vez que leí este relato dije, luego de la carcajada: ¡Qué güevos, cabrón!!! A Moctezuma no lo miraban a los ojos ni sus nobles.

El mitificado amor de los pueblos originarios por la naturaleza, no fue obstáculo para que los mayas arrasaran la selva a fin de hornear piedra caliza y embellecer con estuco sus pirámides, o los aztecas mataran suficientes quetzales, un ave tan bella, para reunir 450 plumas de sus largas colas y hacer el tocado de un déspota cobardón, si acaso le perteneció pues hay serias dudas.

Lo mejor que podría hacer el Museum für Völkerkunde (Museo de Artes de los Pueblos) es emplearlo como plumero para desempolvar salas y archivos.

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19nov/120

Israel/Palestina, conflicto milenario

Si Hamas no quiere bombardeo de sus cuarteles, no debería lanzar cohetes contra escuelas de Israel. ¿Quién pegó primero? Está en el Génesis: llevan así 6 mil años:

El autor del Génesis, algún hombre posterior en siglos al primer conflicto, lo atribuye a envidia de los filisteos por la prosperidad de Isaac con buenas cosechas y hatos de ganado: Génesis 26, 13. Y todos los pozos que habían abierto los criados de Abraham su padre en sus días, los filisteos los habían cegado y llenado de tierra. Gén. 26, 15. El nombre romano philisteus derivó en palestinos.

Todavía no hay José en Egipto ni 12 tribus ni pueblo de Israel ni mucho menos judío y ya hay conflicto: Abimelec, rey de los filisteos, dice a Isaac: “Apártate de nosotros, porque mucho más poderoso que nosotros te has hecho. E Isaac se fue de allí, y acampó en el valle de Gerar.” Gén. 26, 16.

Y peor: Génesis 25, 23: y le respondió Jehová: Dos naciones hay en tu seno,/ y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas...

No cito el Génesis para justificar la posesión de una “tierra prometida”, regalo de un Santa Clos todopoderoso, sino para explicar que el conflicto lleva desde tiempos de Isaac, un filisteo próspero, de padre caldeo. Quienes no creemos que exista un ser tan abominable como el Jehová bíblico: soberbio, berrinchudo, tramposo, menos vamos a aceptar que la posesión de la tierra venga de una promesa divina. No: el Génesis lo escribieron hombres y éstos relatan un conflicto hace ya 6-7 mil años. No hay soluciones sencillas a conflictos milenarios.

Y en cuanto a la nación palestina como originaria, también es falso: De 1918 a 1948 judíos y palestinos fueron súbditos de Inglaterra, hasta 1918 del Imperio Otomano (turco), desde el siglo VII d.C. a la ocupación turca fueron de Arabia, antes fueron romanos, antes macedonios por conquista de Alejandro Magno. Y sólo antes de Alejandro tenemos naciones independientes: Israel en el interior, con capital Jerusalén, y varias naciones hacia la costa: Moab, Fenicia, Canaán: un confuso surtido de pueblos con fronteras vagas. Todos hermanados en genética y lingüística. Separados por sus dioses.

Los palestinos no están encerrados en campo de exterminio, ni siquiera de concentración: salen si lo desean, muchos a Israel para trabajar. Pero, ¿por qué están en campos de refugiados rumiando un muy explicable odio? Porque en 1948, cuando la ONU dividió el protectorado inglés en dos territorios, uno para Palestina, y otro para Israel, los líderes palestinos, entre ellos el joven Arafat, les pidieron a los palestinos que habían quedado en el área israelí que salieran por unos días: Nomás destruimos Israel y ya pueden regresar a sus casas. Los mandos militares palestinos advertían a su gente que estarían en riesgo si no se refugiaban en tierras bajo autoridad palestina.

El primer presidente de Israel, Ben Gurión, suplicaba a los palestinos no dar oídos a esa otra “promesa divina” y permanecer en territorio de Israel como ciudadanos en plena igualdad. Muchos lo hicieron y hoy tienen diputados en un Parlamento bilingüe: hebreo y árabe. La guerra para destruir Israel, que no podía durar más de unos días ya que todos los países árabes enviaron fuerzas… aún sigue, y han nacido dos generaciones de palestinos entre barracas y tiendas improvisadas para alojarlos por unos días.

Extremistas hay en ambos bandos: cuando el primer ministro Isaac Rabín y Arafat firmaron paz a cambio de territorio, un judío-israelí asesinó a Rabín. Los mártires que se hacen estallar en mercados de Israel aumentaron. Y los cohetes contra escuelas y caseríos, también. Por eso las revisiones para ingresar como trabajador a Israel son lentas y minuciosas: algunos van con un cinturón de dinamita.

Y no, no es lo mismo causar daños colaterales al atacar un objetivo militar de Hamas, que mandar gente a hacerse estallar en un autobús urbano, en una heladería, donde no hay objetivo militar alguno. La enorme diferencia está en la moral de un acto y la del otro. Ambos reprochables. Pero quien no ve grados en el mal está condenado a aprobar el peor de los males.

Luis González de Alba/mileniodiario

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12nov/122

Otra vez, el colapso maya

La verdad es que no entiendo: Science sale este 9 de noviembre con la “novedad” de que el colapso maya se debió a décadas de clima extremo. Y dice que ese colapso es uno de los misterios mundiales más resistentes. No hace menos de 15 años leí que el lecho de un lago en la zona maya había permitido establecer que hubo una sequía de siglos. Con algo así como un saca-bocado se obtiene un tubo de sedimento. Se datan las capas y se analiza desde el grosor hasta el contenido en materia orgánica e inorgánica.

En 2005, Jared Diamond publicó Collapse, una maravilla. Y el capítulo 5 se llama, precisamente “The maya collapses”. Su explicación se basa en una combinación de cambio climático por causas solares, agudizado por la competencia entre caciques mayas. Las hermosas pirámides estaban recubiertas de estuco pintado. El estuco se prepara a base de piedra caliza horneada por días. Los mayas no tenían otro combustible que la madera (mucha de ella caoba), así que arrasaban amplias zonas de selva para decorar sus pirámides.

La situación empeoró por la competencia entre caciques regionales. A diferencia de los aztecas, los mayas no tuvieron un gobierno central unificado, sino una multitud de ciudades-estado y pequeños reinos. Los reyes competían entre sí por territorio y esclavos. Para ostentar su riqueza, nada mejor que la pirámide más alta y más ornamentada: un refulgente BMW ante el Ford del vecino. La depredación de la selva estuvo a cargo de varias decenas de caciques y no de un solo señor o emperador.

Peor aún: la selva lluviosa, a diferencia del bosque templado, crece en la zona maya sobre una capa mínima de tierra vegetal, apenas encima de la roca blanca que vemos al descubierto en cenotes y amplias áreas de hierba escasa. El daño a la naturaleza fue mucho peor que el de los vikingos a sus bosques de pinos para hacer casas y barcos.

Y entonces el Sol entró en uno de sus ciclos. Los hay de 11 y de 22 años. Pero con picos separados por siglos. A los caciques mayas les tocó uno de los fuertes. Kaputt.

El raciocinio tras el método que determina el clima por los sedimentos lacustres es sencillo: la zona maya está toda bajo el trópico y tiene por eso lluvias en verano. La lluvia arrastra tierras, hojas, ramas y animales muertos hacia arroyos y ríos, éstos descargan en lagos y pantanos, el agua se enturbia. Al llegar los meses de sequía, en el agua inmóvil se asientan los arrastres sólidos. Así, año con año, se forma una capa de sedimento diverso en contenido y en cantidad.

Como los investigadores son muy listos, pueden determinar cuánto llovió y qué materia orgánica dominaba en el suelo de la selva lluviosa. Y entonces, ¡eureka!: el siglo X después de Cristo fue seco en el mundo entero, coincide la sequía con un ciclo solar.

Para el siglo X d.C. ya había caído Roma 500 años antes, en el siglo V, y su obispo, el Papa, se había apoderado del centro de la península italiana. A la caída de Roma, la ley y la cultura se amurallaron en Constantinopla, la segunda Roma, fundada por el emperador Constantino, cristiano, para gobernar el oriente de su imperio. Se hablaba griego y no latín, fue el Imperio Bizantino.

“Décadas de clima extremo lisiaron y finalmente decimaron la cultura política y luego la población humana de los antiguos mayas, según nuevo estudio de un equipo interdisciplinario”, señala nota de la Universidad de California en Davis. En apenas 80 años desapareció la organización social y el arte mayas.

Los monumentos mayas muestran la fecha de su construcción y las de hechos significativos. “Los investigadores notaron que el número de monumentos disminuía hacia los años del colapso”, pero sus inscripciones no hacían referencias a cambios ecológicos.

El equipo analizó una estalagmita encontrada en una cueva de Belice. Para datarla buscaron la presencia de un isótopo de oxígeno con lo que pudieron tener “un récord de lluvias de 2 mil años”.

“Periodos de alta precipitación coincidían con aumento de población en centros políticos hacia los años 300 y 660 d.C.” (que coincide con la caída de Roma y la hegemonía de Constantinopla). Las inscripciones muestran un largo periodo de disturbios entre el 660 y el 1000 de nuestra era: guerras, inestabilidad política “y finalmente, colapso político”. Los Jinetes del Apocalipsis: Guerra, Hambruna, Migración forzada, Muerte y por último reducción de la población maya a pocas aldeas perdidas en la selva… “Es un relato precautorio acerca de cuán frágil puede ser nuestra estructura política. ¿Estamos en peligro de seguir los pasos de los mayas?”, pregunta Bruce Winterhalder, co-autor del reporte en Science de este 9 de noviembre.

Luis Gonzalez de Alba/mileniodiario

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21may/120

El fascismo es clasemediero

En los últimos 40 años hemos empleado tan gratuitamente palabras de gran peso, que ya no significan nada: asesino, fascista, genocida… Y muchas más. Un policía que apalea a un manifestante no es un fascista, es un energúmeno con poder y sin entrenamiento en lo que puede hacer y lo que es delito, desde abuso de autoridad hasta lesiones y homicidio. Pero no es fascista porque le falta lo principal: clase, educación, nivel social. El fascismo es propio de clases medias.

La gran, enorme diferencia, entre ejercer libertad de expresión y resbalar a terreno autoritario al expresar oposición a un candidato, comienza cuando nos negamos a escucharlo siquiera. Luego se pasa a la agresión física: arrojar objetos para golpearlo, zarandearlo, gritarle insultos. No sólo ejercen su libertad de expresión, buscan, además, impedir que el otro ejerza la suya, así deban emplear violencia para callarlo.

Recordemos los inicios italianos del fascismo hacia 1920: un movimiento de clase media enardecida por los discursos patrioteros de Mussolini y su resurrección del Imperio Romano, un caudillo que da voz y unidad al proto-fascista, al fascista en ciernes, al que le faltaba que su Guía se hiciera con el poder. Hay una explicación simple, simplona, para la pérdida en calidad de vida. Y un grupo social culpable.

En el fascismo hay un empleo de las herramientas democráticas para acabar con la democracia: las elecciones de 1933 en Alemania, la Marcha sobre Roma que emplea el derecho democrático a la manifestación pública. La libertad de expresión es únicamente la mía: tú dices puras mentiras, así que debo tener libertad para gritarte mentiroso (sin señalar tus mentiras) asesino (sin definir a quién asesinaste) y hacerte callar porque no debe haber libertad para los enemigos del pueblo. Lo dicen de forma inmejorable famosas palabras de Fidel Castro: Con la Revolución, todo; contra la Revolución, nada… Y eso lo defino yo, el guía del pueblo.

El fascismo clásico fue una ola de clases medias desesperadas ante la caída de la economía familiar, la pérdida de calidad de vida y la búsqueda de culpables. Por eso el fascismo no arraigó entre proletarios, obreros. Tampoco hubo fascismo en el extremo opuesto: ni los muy ricos ni los nobles. Los culpables de los males que aquejan a las clases medias son los judíos y los comunistas. Comienza su cacería en bien del pueblo. Los nobles italianos y alemanes, al igual que los multimillonarios, veían a Mussolini y a Hitler como dos payasos que les hacían un favor al atacar comunistas y judíos (el comunismo era un producto del judaísmo internacional, así que era frecuente ser tanto de unos como de otros), y estaban infiltrados en todos los niveles sociales. Fue el gran error de los ricos. Y lo pagaron con la guerra, el desmoronamiento de sus imperios económicos y la muerte en no pocas ocasiones.

Pero las clases medias son remilgosas: no les gusta eso de golpear opositores, si acaso les lanzan algún objeto. Pero no le entran a la represión organizada. Emplean para eso a quienes pertenecen al llamado lumpenproletariat, los lumpen, en breve: vagos, vendedores ambulantes, desempleados eternos.

Debe haber clases medias entre furiosas y aterrorizadas por su caída económica…Y un grupo social, oculto y poderoso, responsable de todos esos males. Si para el fascismo italiano y alemán fueron los judíos, aquí en México ya tenemos esbozado un chivo explicatorio, que no expiatorio: “Los de arriba… esos que mueven a los gobernantes como sus títeres… esos pocos, poquísimos, ocultos, crípticos, sin nombre, sin compasión alguna, que son quienes en realidad gobiernan México. Y me crees o eres un asqueroso derechista…”. El caldo de cultivo está sazonado.

Lo está en Grecia, donde Amanecer Dorado ya comenzó por exigir a los periodistas que se pusieran de pie como muestra de respeto al Líder, palabra que en alemán es Führer, que estaba entrando a la sala de prensa. Luego pasarán a revisar las notas que escriban, a rechazar las inapropiadas y, por último, a matar a los que no entiendan por las buenas.

En México se dan condiciones similares en las clases medias: calidad de vida en riesgo; un grupo responsable del desastre, grupo anónimo y sin rostro para que cada quien elija; una democracia joven y tambaleante, una población sin instrucción democrática, suspicaz…

QUADRI. Todo voto por Quadri es un remache al partido del Elba Esther. No se lo des.

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Mileniodiario

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13may/120

El caballo se domesticó una sola vez

El encontronazo de dos mundos, que no el encuentro, como quiso llamar la corrección política al descubrimiento de América por Colón, comenzó con ventajas inmediatas para los europeos: balas, acero y gérmenes. Un maravilloso libro hace la descripción: Guns, Germs and Steel, de Jared Diamond. También el asombro ante el caballo, y su empleo eficaz en la guerra, fue parte esencial de la Conquista.

La creencia de que en América no hubo caballos sigue extendida a pesar de que la arqueología ha encontrado osamentas de sus variedades americanas. Los pueblos americanos, con todo y que en las artes alcanzaron altas cumbres como el diseño de Teotihuacán, murales y esculturas de maravilla, no tuvieron una “edad de bronce” que, alrededor del IV milenio antes de nuestra era, sustituyó las hachas, puntas de piedra y cuchillos, propias del neolítico, por armas de bronce —aleación de cobre y estaño más dura que esos metales— en el área mediterránea de Europa y Asia Menor. Luego siguió una “edad de hierro” por el año 1,500 a.C.

El bronce y luego el hierro permitieron no únicamente mejores armas, sino la invención del arado en Egipto. Faltaba una bestia de tracción. En el sureste asiático fue el llamado búfalo de agua. A la domesticación del caballo con fines de tracción, transporte y guerra se le han dado muy diversas fechas, algunas que se remontan 30 mil años y hablan de domesticación por los neandertales. En la cueva de Lascaux, Francia, hay representaciones pictóricas de una especie de caballo, hoy extinguida, pero no de su empleo por los humanos primitivos. Se calculan unos 20 mil años a los murales de Lascaux y por lo mismo resulta impresionante la conservación de las pinturas que incluyen rojos muy vivos.

El caballo salvaje, como los humanos y otras especies, debió salir de Asia y pasar a América por el puente de Bering que unía lo que hoy son Siberia y Alaska. El caballo americano fue exterminado por los humanos: se los comieron. Entre los misterios de los pueblos americanos hay dos: que hayan creado juguetes con ruedas, pero no la hayan empleado para hacer una carretilla, como se les ocurrió a los egipcios, y no hayan intentado domesticar al caballo para transporte, tiro y guerra.

Por algunas décadas, señala nota publicada este 7 de mayo en el journal PNAS, hubo evidencias arqueológicas contradictorias, pero todas apuntaban hacia la misma área: las estepas de Eurasia. También la fama de magníficos jinetes de los cosacos, pueblo entre los ríos Don y Volga, amos de las estepas de Ucrania a Kazajstán, va en la misma dirección.

Investigadores de la Universidad de Cambridge, Inglaterra, han reconciliado varias teorías alternativas acerca de la domesticación del caballo: se originó en las estepas de lo que hoy es Ucrania, el suroeste de Rusia y el oeste de Kazajstán, con mezcla de diversas variedades de caballo salvaje.

El Equus ferus, nombre derivado del latín que nos da en español equino, equitación —así como del griego tenemos hipódromo: “calle para caballos”— se expandió fuera del este asiático hace unos 160 mil años, dice la nueva investigación. Esto es, mucho antes de que el Homo sapienscomenzara a expandirse fuera de África. Coinciden los investigadores en que se domesticó en la estepa eurasiática y encuentran pruebas de que las manadas fueron varias veces cruzadas con caballo salvaje propio de cada región.

Vera Warmuth, del departamento de Zoología en la Universidad de Cambridge, sostiene: “Nuestra investigación muestra con claridad que la población original que funda el caballo doméstico se origina en el oeste de la estepa euroasiática, un área donde se han encontrado las primeras evidencias de caballos domesticados. La dispersión de la domesticación del caballo fue diversa a la domesticación de otros animales en que las manadas se incrementaron con caballos salvajes de la región en una escala sin precedente”.

El gran número de linajes femeninos había hecho pensar que la domesticación había ocurrido en varios lugares distintos. Los análisis de Cambridge explican esta variación de las hembras sin invocar múltiples domesticaciones, concluye Warmuth.

Sus investigaciones “proveen la primera evidencia genética para explicar la domesticación geográficamente restringida a la estepa euroasiática, y muestran que la enorme diversidad de las hembras es resultado de posteriores introducciones de manadas salvajes en las domésticas”.

El empleo del caballo para la guerra, como ocurrió durante la Conquista de América, exigió una innovación mongola: el estribo. Solo apoyando los pies en estribos el jinete puede atacar puesto en pie. El carro de guerra fue la aplicación bélica de la rueda.

Luis Gonzalez de Alba/mileniodiario

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15abr/120

No soy historiador, teólogo ni economista I

No soy historiador, dice una nota en el diario que tiene por norma no publicar cartas con opiniones no compartidas por la directora. Tampoco soy teólogo, y no me trago las ruedas de molino de la religión en que fui criado ni las de la historia en que fui deformado. Ni economista y no me trago las cuentas del economista legítimo, Fernando Turner.

A pesar de cardenales y teólogos, niego que si hubiera un dios infinitamente poderoso y bueno lance castigos contra los humanos desobedientes, como un diluvio que los ahoga, pero también a perros, caballos, toros, tigres, ardillas sin pecado. ¿Dónde carajos andabaGreenpeace? Al fin Todopoderoso, en menos de un microsegundo habría desaparecido de la faz de la tierra a los malos.

El peor pecado de Lutero, lo crea usted o no, fue traducir la Biblia del latín común al alemán, pues el pueblo no estaba preparado para leer sin guía esa colección de fábulas risibles y pataletas divinas. No sé si lo diga Weber, pero es claro que aprender a leer para leer la Biblia en alemán tuvo consecuencias indeseables para la religión: además del cuento divertido que narra el Génesis, leyeron a Galileo, a Kepler y otros, lo cual produjo, un par de siglos después, la Revolución Industrial en países de lectores, todos protestantes.

¿Leo hebreo bíblico? No. Pero la historia de Noé y el Arca me parece, en términos técnicos y con todo respeto, idiota, infantil, risible. Y desde niño me pregunto cómo consiguió Noé su pareja de canguros australianos, la de osos polares y la de pingüinos. Y por qué salvó ese dios a los delfines, peces y pelícanos, que no se ahogaron. Ni para qué perder el tiempo: es el escrito de un pueblo de pastores de la edad de bronce, aterrados por una inundación que bien pudo ocurrir muy cerca, pues la relatan pueblos vecinos. Quizás fue la ruptura del estrecho puente de tierra que separaba el Mediterráneo de una llanura fértil que hoy es el Mar Negro. En los restos está Constantinopla, que los turcos llaman Estambul. ¿Tengo pruebas? No, ni las busco, pero suena sensato, y tampoco busco el castillo de la Bella Durmiente…

No sé revisar archivos ni lo intento; pero no me trago otra piedra de molino inculcada por otra religión en mi infancia, la Historia de México. Dice que 300 escuálidos españoles, encabezados por un pobre diablo jorobado, sifilítico, chueco y de barbilla sumida (vean el retrato hecho por Diego Rivera en el Palacio Nacional, sin percatarse de la madriza que le pone a los aztecas) llegaron en busca de oro a tierras de un pueblo de recios guerreros, caballeros águila, caballeros tigre, que había levantado un imperio de fábula en sólo 200 años (antes del 1300 de nuestra era estaban en la etapa de cazadores-recolectores, superada en Eurasia y norte de África ¡12 mil años antes!

Estos millones de valerosos guerreros cayeron derrotados por 300 españoles con diez caballos flacos y un cañón sin pólvora, comandados por el jorobado antedicho. Digo: si así hubiera sido, se lo merecían. Pero no fue así: el “impuesto de sangre”, como lo llama Laurette Séjourné, cosechaba jóvenes con el pretexto imperial de alimentar al Sol, así mataban en altares a los mejores guerreros que hubieran podido levantarse en armas contra una tiranía detestada. Fueron los pueblos indios, que odiaban el vasallaje azteca, el “impuesto de juventud”, los que arrasaron Tenochtitlán (le pongo acento).

Hemos heredado un gusto necrofílico por la derrota, el gimoteo, hijos de La Llorona vamos cantando nuestras derrotas. ¿De qué archivos lo saco? De libros de primaria. En los mapas está que recibimos un país que tenía por frontera la de California con Oregón al norte, y Colombia al sur (Panamá era de Colombia). ¿Necesito meterme al Archivo Vaticano para declarar que lo perdimos ante los entonces minúsculos EU? Y para afirmar que ese enorme territorio, mayor al actual México, no desearía volver a ser gobernado por el PRI, PAN, PRD ni mexicano alguno desde el DF, ¿hice una encuesta con bases estadísticas? No. Me basta saber que los mexicanos se van para allá en busca del trabajo y el bienestar que, 150 años después, les niegan las políticas oficiales.

Todo niño mexicano aprende que no hay héroe triunfador: comenzando por Cuauhtémoc que ni siquiera llegó a gobernar; Hidalgo, cuya revuelta duró 10 meses y alejó a muchos independentistas. Lo disimula la Historia de Mármol; pero desde niños sabemos que las cabezas de Hidalgo et aliicolgaban de la alhóndiga de Granaditas en jaulas de hierro, en julio del año siguiente. Sé restar.

¿Y por qué insistir en revisar el pasado? Por lo mismo que debemos revisar la religión: meter ideas de infiernos eternos en niños es un delito, es abuso infantil. Y enseñarle que su patria ha ido de derrota en derrota es otro abuso que pagamos con incapacidad para ver éxitos reales, como nuestra amplia clase media, e inventar otros, como el 5 de Mayo.

Luis Gonzalez de Alba/mileniodiario

 

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8abr/120

Pésaj-Pascua es primavera

¿Por qué siempre en Semana Santa hay luna llena? Porque se define por la primera luna llena después del equinoccio de primavera: una combinación de calendario solar y lunar. Eso da algunos problemas: si la luna llena ocurre precisamente en el día del equinoccio (que en México fue este 19 de marzo en nuestros tres horarios: meridianos 90, 105 y 120), ¿el domingo de esa semana es Pascua o se debe esperar a la siguiente luna llena? Las iglesias cristianas occidentales, entre ellas la católica, tiene una solución (que ignoro y me da flojera buscar en Google) y las iglesias ortodoxas otra, por eso no siempre coinciden y hay varias muertes de Jesús, al gusto de cada quien.

Además, en una pequeña península al norte de Grecia, el Agion Oros, rodeada de monasterios, sin electricidad ni motores, donde no se admite mujer ni hembra alguna y los monjes por eso no tienen vacas ni gallinas en sus huertos y salen a comprar a Grecia leche y huevos, es otra fecha porque nunca admitieron el calendario actual, establecido por el papa Gregorio XIII en 1582 para reformar el juliano, ya muy desajustado, así que al entrar a esa especie de Vaticano ortodoxo, la fecha es otra, diez días atrás, y la hora es la de Constantinopla, la ciudad que los turcos llaman Estambul.

Así también se entiende algo que ningún adulto lograba explicar a los niños de mi infancia: ¿por qué se llama Revolución de Octubre a la rusa, si la festejan en noviembre, según veíamos en los noticieros previos a toda función de cine como aquel titulado El mundo sigue su marcha? Rusia no admitió la eliminación de 10 días ordenada por el papa Gregorio porque hacerlo era admitir su autoridad. Y nadie estaba por encima del patriarca de Moscú. Punto.

La fiesta de Pascua que celebraba Jesús durante la famosa última cena, es recuerdo del día en que los judíos, esclavizados en Egipto, lograron su liberación tras de que Dios enviara la última y más terrible plaga: la muerte de todos los primogénitos de Egipto, incluido el hijo de faraón. El relato bíblico está en el libro del Éxodo, que significa “salida”, así que los trolebuses en Atenas tienen marcada la puerta de salida con un divertido “Éxodo”.

Pero si alguna novedad nos han dado los egiptólogos actuales, es que las pirámides no las levantaron esclavos, sino agricultores en sus tiempos libres y otros egipcios asalariados. Así que no hubo jamás un pueblo de esclavos al que un faraón no dejara salir para no perder esa fuerza de trabajo gratuita (remember Espartaco… Por cierto, la segunda temporada comenzó floja, luego mejoró y su conclusión, el domingo pasado, deja ver la próxima: los esclavos transformados en ejército y, un hijo de Espartaco, pues, si bien una patricia se lanza al abismo con el bebé en brazos, va de espaldas y, les aseguro que hará de colchón para que el bebé se salve. Dicen médicos que los bebés, cuando se les caen, resbalosos como salen, nomás rebotan en el suelo y tan frescos… No sé, pero les creo).

Todos los pueblos de zona templada, donde cambian notoriamente las estaciones (como de Durango para arriba) han festejado el renacimiento de la tierra. Para los griegos era el regreso de Perséfone, raptada por Hades, pero con permiso de volver medio año a la superficie para que su madre Dímitra (la Ceres romana, de donde tenemos “cereal”) dejara de llorarla.

Los judíos primitivos seguro tuvieron una fiesta similar cuando aún eran cananeos (no hay ni rastro de un pueblo formado en Egipto y vagando 40 años por un terreno tan pequeño como la península del Sinaí). Luego, para marcar diferencia, la hicieron fiesta de una inexistente “salida de Egipto”: la noche que debían velar, matar un cordero para marcar sus puertas con su sangre y así el Ángel de la Muerte respetara esas casas y no matara al primogénito de la familia (es que Dios es estúpido y si no le ponen una marca en la puerta se hace bolas).

Pero si una historia es bien conocida, es la de Egipto: y nada, nada, nada habla de un pueblo ajeno que luego fuera liberado. Aunque sí de un faraón, Akén-Atón, que impuso la curiosa idea de que solo había un dios y no tenía forma ni imagen. De ahí nos viene el terrible monoteísmo... Los dioses paganos eran mucho más divertidos y desmadrientos. A Zeus le gustaban los muchachitos y nadie lo acusaba de abuso.

Un análisis de tipo marxista lo hace Thomas Mann en cuatro formidables novelas: José y sus hermanos. El asunto es, sencillamente, que los sacerdotes habían adquirido tal poder que un faraón ideó la forma de desembarazarse de ellos (ejemplo que deberíamos seguir). El dios único era Atón, decretó, se simbolizaba por el disco solar, pero no era el sol. El faraón cambió su nombre por Akén-Atón y construyó una nueva capital, Amarna. A su muerte, al parecer facilitada por los sacerdotes del culto antiguo, su nombre fue borrado de cuanto construyó.

www.luisgonzalezdealba.com

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18mar/120

Equinoccio o la burra al “maíz”

De mal en peor: me llegó por internet publicidad de Bancomer para que use mi magnífico crédito y los beneficios de mis tarjetas en ir a “cargarme de energía positiva” este próximo equinoccio de primavera… Haga la prueba de buscar la hora exacta en que ocurre el equinoccio y Google le pondrá centenares de páginas donde agencias de viajes le ofrecen “ir a ver” el equinoccio de primavera no sólo a Chichén o Teotihuacán, sino a la Peña de Bernal y otros lugares mágicos.

Va de nuevo: durante el equinoccio no llega ninguna energía que no llegue en cualquier otra fecha, no tenemos los humanos pilas recargables, no se ve nada, no hay señales en el cielo ni serpientes que bajan escalinatas. Anda por la red una foto preciosa del solsticio de verano (junio) en Nueva York: el sol poniente pasa de forma exacta por en medio de sus avenidas… En diez mil años, no habrá manera de convencer a los creyentes de que la traza de Nueva York no se hizo para indicar a sus habitantes el solsticio de verano. Dirán que los escépticos no vemos lo evidente.

Equi-noccio significa “noche igual”, igual al día: en todo el mundo hay las mismas horas de luz y de noche, sale el sol por el este exacto y se pone por el poniente exacto. Pero el equinoccio preciso no es un día, sino un instante que ocurre entre el 19 y 21 de marzo, según el año y el horario de cada lugar sobre el planeta. En algunos sitios ni siquiera hay sol. Por ejemplo, el próximo equinoccio ocurrirá el 20 de marzo a las 5:14 UTC (Universal Time Coordinated o GMT: Greenwich Meridian Time), las 5:14 en Londres. La mayor parte del territorio mexicano se rige por el meridiano 90 grados (que pasa junto a Mérida) y tiene seis horas menos (90/15). Así que en Chichén Itzá y en Teotihuacán serán las 11:14 de la noche ¡del 19 de marzo! Como es año bisiesto, el día extra de febrero adelanta un día la fecha del equinoccio.

¿Qué ocurre? Al proyectar el ecuador terrestre sobre la bóveda del cielo tenemos una curva imaginaria: el ecuador celeste. El equinoccio ocurre cuando el sol lo cruza: hacia el norte celeste en primavera, hacia el sur en otoño. Ese movimiento aparente del sol se da porque el eje de rotación de la Tierra está inclinado 23 grados con 27 minutos respecto al plano de la órbita.

Otra más: si la Tierra no tuviera atmósfera y fuera lisa como bola de billar, con los polos marcados por una extensión del eje, al contemplarla desde el espacio en ese instante, vería usted que la línea de noche-día, o sombra-luz corta el planeta exactamente por los polos. Es apenas un instante… un instante después esa línea ya rebasó los polos.

¿Ocurre algo más? En estas latitudes nada, pero sí en el ecuador, pues el sol llega al cenit por primera de dos ocasiones, la segunda es en el equinoccio de septiembre. El cenit se obtiene con una plomada de albañil: la sostiene por la cuerda e imagina la continuación de la cuerda hasta dar con la aparente cúpula del cielo. Entonces, con el sol en ese punto, los objetos no proyectan sombra (la tienen debajo) y el sol puede verse reflejado en el agua de un pozo porque sus rayos no entran en diagonal, sino perpendiculares a la superficie del agua.

Conforme nos alejamos del ecuador, estas dos fechas se van acercando hasta que, sobre la línea del trópico, el sol alcanza el cenit sólo una vez al año: en el solsticio de verano. El trópico cruza muy cerca de Mazatlán y Tampico. Fuera del trópico, nunca llega al cenit.

Hacia el año 250 antes de Cristo, el bibliotecario de la famosa biblioteca de Alejandría, Eratóstenes, leyó un dato curioso: muy al sur, en la ciudad de Siena (no Italia, Egipto), hoy Asuán, al mediodía del solsticio de junio, los obeliscos no proyectaban sombra y el disco solar podía verse reflejado en el agua de un pozo. Eso no ocurría jamás en Alejandría, al norte del trópico, en la latitud de Cananea. Hay una explicación, intuyó: para que el sol caiga a plomo en Siena y diagonal en Alejandría, el mismo día y hora, la superficie terrestre debe ser curva. Mandó medir la distancia entre Alejandría y Siena y luego, sin más herramienta que un palo enterrado en la arena, marcó la menor sombra proyectada, puso una cuerda de la punta del palo a la orilla de la menor sombra y midió el ángulo superior. La magia de Euclides le dio la respuesta: ese ángulo mide lo mismo que otro, en el centro del planeta, que subtiende la curva entre Alejandría y Siena, porque son alternos … Luego sacó la proporción de ese arco respecto de 360 grados y, eureka: la Tierra es curva y tiene 40 mil kilómetros de circunferencia… En 250 a.C.

Maravillas y misterios de la física cuántica, Cal y Arena 2010.


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