sator-squareExiste un antiguo juego de palabras conocido como el cuadro Sator. Es quizá uno de los cuadros mágicos más famosos y misteriosos que se conocen. Consiste en el acomodamiento de letras que, como un palíndromo bidimensional, pueden ser leídas de la misma forma al derecho y al revés. Estas cinco palabras, con cinco letras cada una, han sido encontradas en diversas ruinas de Europa y, como un acertijo venido del pasado, aún impresionan y llenan de perplejidad.

SATOR, AREPO, TENET, OPERA y ROTAS son las cinco voces latinas cuyo acomodamiento, se cree, da a este cuadro poderes mágicos; aún hoy es utilizado como amuleto y talismán de protección. Existen diferentes interpretaciones para el cuadro y todas las variaciones, contradicciones y controversias derivan del misterio de la palabra AREPO, la única de las cinco que no está en latín; por esta razón, algunos estudiosos la han clasificado como un nombre propio. La lectura más común del cuadro Sator es “El granjero/jardinero (SATOR) Arepo tiene (TENET) y trabaja (OPERA) la rueda [para arar la tierra] (ROTAS)”, una sencilla narrativa que pareciera esconder un secreto, y lo hace.

En un inicio, este cuadro mágico fue considerado de origen cristiano, creado entre los siglos III y V; se han encontrado reproducciones en ruinas romanas de Inglaterra, Italia y España. También se creía que contenía símbolos místicos escondidos entre sus letras, pues fue usado frecuentemente por los primeros practicantes de dicha religión. Sin embargo, el hallazgo de un cuadro Sator en las ruinas de Pompeya, al sur de Italia, demostró que este talismán es aun más antiguo de lo que se pensaba, de alrededor del año 79 después de Cristo, por lo menos.

Las letras contenidas en este mágico juego de palabras, además, contienen un anagrama, la frase PATER NOSTER (“padre nuestro” en latín) repetida dos veces, compartiendo la letra N y formando una cruz. Las posibilidades de que sea una casualidad son mínimas, por lo que esto es ciertamente significativo. Siendo que la frase “padre nuestro” era comúnmente utilizada por el judaísmo de la época, algunos estudiosos creen que el cuadro Sator de Pompeya fue realizado por habitantes judíos de la antigua ciudad italiana, y que está probablemente relacionado con un pasaje del Libro de Ezequiel del Viejo Testamento.En un primer momento, la traducción más literal del cuadro de Sator podría recordarnos un haikú japonés por su prístina simpleza, pero visto más de cerca se presenta como un enigma que ha sobrevivido a la inclemencia del tiempo y llega a nuestros días como un conjuro cuyos acertijos, cuyas 25 palabras, han hechizado a los hombres durante siglos (como lo ha hecho también la expresión mágica “abracadabra”). Se trata, además, de un hermoso recordatorio del profundísimo poder de las palabras, creadoras de mundos y guardianes de antiguos secretos.

*Imagen: wikimedia commons

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