Un tapiz de 77 metros narra todo ‘Juego de tronos’

Un tapiz de 77 metros narra todo

El Museo del Ulster, en Belfast, ha decidido sacar provecho del protagonismo que tiene Irlanda del Norte como escenario en el rodaje de la serie ‘Juego de Tronos’. Y lo ha hecho de una manera muy original: tejiendo un tapiz, al estilo medieval, una cinta continua de 77 metros de largo de momento, en el que se recogen las escenas más destacadas de la serie. La secuencia narrativa ha querido recordar, por ejemplo, al famoso tapiz de Bayeux, que relata gráficamente la conquista normanda de Inglaterra en el año 1066.

El tapiz está expuesto en las salas del museo, pero también puede ser recorrido, con todo detalle, en versión digital

La iniciativa de Turismo de Irlanda no está finalizada: cada semana se añaden escenas del episodio en curso. Aquí mostramos diez escenas claves… que corresponden a las seis primeras temporadas solo, para evitar en lo posible la exposición a ‘spoilers’ no deseados.

Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

1. Para empezar, la defenestración de Bran.
Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

2. Seguimos con la lluvia dorada sobre el Targaryen menos espabilado.

Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

3. La tercera escena que hemos seleccionado: el destino final de Ned Stark.

Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

4. Recordando al tapiz de Bayeux, el fuego valirio sobre las naves de Stanis.

Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

5. Otra escena truculenta: cara de dolor de Jaimie Lannister mientras pierde una mano.

Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

6. Ostras, este cuchillo de piedra mata caminantes blancos.

Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

7. Por supuesto, aquí está la Boda Roja.

Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

8. Shame, shame, shame. El busco de Cersei, pudibundamente oculto.

Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

9. Hold the door!

Un tapiz de 77 metros narra todo 'Juego de tronos'

10. Explosión del septo de Baelor y autodefenestración real.

https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura

POE+ de JÉSICA GALEANO JARCOUSKY

Resultado de imagen para JÉSICA GALEANO JARCOUSKY

Ana Yáñez

El lugar está inundado y en desorden;  ellos se abrazan, el hombre consuela a la mujer que tiene una flor sobre la tristeza. Es el agua que vino a lavarles la dicha, es  el desastre que ahora impera; toda su casa reproduce como un adorno funesto a la congoja. Por más que intente ocultarla, hasta su sonrisa es un garabato sombrío. No hay disimulo posible aquí.
Como una flor acuática flota en la superficie y aunque el hombre la abraza, no logra acabar con esta inundación.
Es el torrente más profundo, allí están las raíces, el dolor, la culpa, el desasosiego que la habita. Allí en el fondo del agua, de las tinieblas del corazón, enredados por plantas acuáticas están sus hijos marchitos, insepultos, derramados por una guerra roja, oscura.
No hay agua que lave las culpas de esta madre, pobre madre patria, llorando, llorando tan profundamente; y pienso en  todas las madres que pierden a sus hijos por guerras tan ajenas a sus vidas.
Ni una menos
I
Le diste el tiro certero
huida- muerte
una impronta que marea
tus labios moreteados en el espejo
y esa escritura en los cuerpos.
II
Tu inspiración es eso
una especie de asco adyacente
ramificaciones venosas se transmutan en tinta
¿cuánto golpe hace falta
para sentarte a escribir?
¿cuánta locura llegará a la fuente?
los deseos de los hombres  te humillan
sos un velador, una mesa, una silla,
una muñeca inflable con la boca abierta
y te dan asco y prepotencia
y no alcanzan los dedos de las manos
porque sos mujer y estás harta
y diste el tiro certero, la palabra que denuncia
tus labios negro- azulados,
descorrés los velos del ultraje
a los domadores, los toreros
y las bestias que quieren dominarnos.
Como moscas en el parabrisas
                                                                                                                                “quieto de recuerdos
                                                                                                                                             exilios
                                                                                                                                alguna vez  tan tristes
                                                                                                                                            las risas”
                                                                                                                                     Celia Gourinski
Porque huirse no es exilio
los recuerdos se pegan
como carne a lo huesos
como moscas en el parabrisas
conglomerado putrefacto
no deja ver el recorrido.
La tristeza es otro afán
como querer acercar a alguien
con el pensamiento
y crearse
un magnetismo extraño
donde por cada risa pasada
permanezcan sólo lágrimas
dibujando los rostros.
Escritos tomados de  su libro “Claroscuros de la persistencia”
Jésica Galeano Jarcousky.  Nació en Pilar, Bs. As, en 1986. Su  amor por las letras la llevó a querer compartirlas con otros y estudiar un profesorado en Lengua y Literatura en su ciudad natal, donde ejerce  la docencia. Considera a la literatura como un vínculo con los demás; una manera de vivir y de intentar construir un mundo mejor a través de las palabras y las reflexiones que estas conllevan.
 Participó en  diversos talleres literarios, los más significativos en el género poesía  fueron: el cursado con Patricia Bence Castilla y el de Laura Yasán. Publicó sus textos  en varias revistas y antologías, una de ellas gestada en la Biblioteca Bartolomé Mitre, titulada Imágenes y palabras jóvenes de Pilar. 
Su primer libro Claroscuros de la persistencia pone de manifiesto la oscuridad propia del ser humano y sus intentos por comprenderla y fortalecerse a través de las palabras y los seres. Percibe a la existencia como una búsqueda de la luz. Es también, un libro nutrido de lo cotidiano donde se denuncian y proclaman situaciones injustas en un matiz más social que se perfila arraigado a la vida. 
Pertenece a la sociedad de escritores Autores Locales donde se desempeña como coordinadora del programa Autores Locales Radio que se emite por Radio Palabras del Alma los sábados a las 17 hs. (en www.palabrasdelalma.org) 
Escribe en su blog www.lapersistenciadelametafora.blogspot.com, también puede seguirse su labor  en Instagram. Su mail de contacto es: poesiayyo@gmail.com 
Colaboración: Sara Montaño Escobar

http://www.revistaelhumo.com

Y ahora, hipotiroidismo: todas las teorías sobre la Mona Lisa

Dos expertos opinan sobre la larga lista de hipótesis en torno a la obra de Da Vinci

La sonrisa de la Mona Lisa, origen de muchas de las teorías en torno al cuadro.
La sonrisa de la Mona Lisa, origen de muchas de las teorías en torno al cuadro.

Si atendiéramos a todas las hipótesis en torno a la Mona Lisa, la modelo del célebre cuadro de Leonardo Da Vinci sería un collage de varias identidades. O la mujer más enferma de la historia. La obra iniciada en 1503 acumula más de cinco siglos de enigmas y millones de visitantes cada año que pasan por su hogar, el Museo del Louvre.

Giorgio Vasari, autor del libro Vida de artistas, explicaba ya el siglo XVI que la mujer del cuadro era Lisa Gherardini, la esposa del adinerado comerciante florentino Francesco del Giocondo, que había encargado el cuadro al genio italiano. De ahí los títulos del cuadro La Mona Lisa o La Gioconda. Su título oficial es Retrato de Lisa Gherardini, esposa de Francesco del Giocondo. Como veremos en el repaso de hipótesis en torno a esta obra, es algo que también se ha cuestionado.

Para comentarlas, desde Verne nos hemos puesto en contacto con el investigador egipcio Donald Sassoon, autor del libro Mona Lisa. Historia de la pintura más famosa del mundo (Crítica) y profesor de historia europea comparada en la universidad londinense Queen Mary y con Ernesto Solari, historiador de arte y experto en Leonardo da Vinci. Ambos se muestran escépticos con estas teorías, por lo difícil que resulta sacar conclusiones acerca de la salud y de la identidad de una persona a partir de un cuadro de hace 500 años.

Y ahora, hipotiroidismo: todas las teorías sobre la Mona Lisa
Un símbolo pop más que un cuadro. Andy Warhol coloreó a la Mona Lisa en 1963 / Christie’s

Complicado historial médico

“Todas las teorías médicas son un absurdo; son basura sin ninguna evidencia que las sustenten. Si fuera tan fácil diagnosticar algo, enviaríamos una foto nuestra al médico en vez de ir a consulta. Para diagnósticos serios, se necesitan hacer análisis”, comenta con contundencia Donald Sassoon a través del teléfono. La hipótesis que le resulta más divertida es la de que era bizca. Pero hay muchas más.

1. Sufría de hipotiroidismo

La teoría más reciente apunta a un problema de tiroides que le condenaba a esa característica sonrisa. Lo defiende Mandeep R. Mehra, director médico del Centro Cardíaco y Vascular Brigham en Boston. Auque se ha desarrollado en 2018, lleva décadas mencionándose.

Mientras observaba la obra más famosa del museo parisino durante una visita veraniega a Francia, al médico le sobrevino una nueva idea en torno a la obra. Defiende que la curiosa anatomía de la Mona Lisa quizá desvele una condición médica: el hipotiroidismo. Argumenta su teoría en una carta al editor de la revista médica Mayo Clinic Proceedings.

La piel amarillenta, la ausencia de cejas y el nacimiento del pelo muy atrasado de la modelo del cuadro son algunos de los síntomas físicos que Mehra relaciona con los problemas de tiroides. Una forma extraña de cuello, que el doctor plantea como un posible bocio, y la hinchazón de la mano derecha son otros de sus argumentos para plantear esta hipótesis.

Un posible hipotiroidismo provoca un “retraso psicomotor y debilidad muscular”, asegura el médico en el texto, lo que podía explicar esa sonrisa incompleta en el rostro de la modelo.

2. Tenía sífilis

Continuando con la especulación médica, el crítico de arte Jonathan Jones apuntaba en 2017 en The Guardian que la Gioconda tenía sífilis. Era una enfermedad muy común en Europa durante los primeros años del siglo XVI. Para reforzar su teoría, con la que pretende explicar el tono lúgubre de un cuadro “lleno de enfermedad y muerte”, el británico recuerda que uno de los pocos documentos históricos relacionados con Lisa Gherardini es la compra de algo tan inusual como el agua de caracol.

“En tiempos anteriores a la medicina moderna, era uno de los ingredientes básicos para combatir las enfermedades de transmisión sexual”, comenta Jones en su artículo, en el que admite que esa compra está fechada más de una década después de que la mujer posara para el pintor.

3. Tenía el colesterol alto

El diagnóstico del doctor Vito Franco, de la Universidad de Palermo, defendía que la Gioconda tenía los niveles de colesterol muy elevados, explicaba al diario italiano La Stampa en 2010.

“Oh, qué interesante. Tenía colesterol como la mayoría de nosotros. ¿Llegaría a los titulares de la prensa que el modelo de un cuadro tiene colesterol si no fuera porque es el cuadro más famoso?”, se pregunta el escritor británico.

4. Sufría de parálisis facial

Julio Cruz y Hermida publicaba en 2002 el libro La Gionconda vista por un médico en el que apunta a una parálisis fácil para explicar su sonrisa. Entre otras cuestiones, también mencionaba la posibilidad del estrabismo que tanto divierte a Sassoon. Sus afirmaciones se apoyaban en los primeros bocetos de la obra, que conserva el Museo de Chantilly (Francia), que, en su opinión, demuestran cómo el pintor fue corrigiendo ese detalle del rostro de su modelo.

5. Era desdentada

El propio Cruz y Hermida comentaba en su libro que, la razón por la que aparece con la boca cerrada es por un bruxismo que le hacía rechinar los dientes hasta perder algunas de sus piezas.

Para contrarrestar todas estas justificaciones, Sassoon recuerda la versión de Giorgio Vasari, casi contemporáneo a Da Vinci, para explicar la sonrisa de la Mona Lisa. Da Vinci contrató a músicos y cómicos para que entretuvieran a la mujer durante las largas e inmóviles horas que debía estar posando.

Identidad puesta en duda

Como decíamos, Vasari fue quien certificó la identidad de la modelo de Da Vinci como Lisa Gherardini. Para tener tantos achaques, es sorprendente que viviera más de 30 años después de posar para el cuadro. Entonces tenía menos de 25 años y se sabe que Gherardini falleció con más de 60.

A no ser, claro, que ella no fuera la mujer del cuadro, como apuntan algunas teorías. Se han barajado identidades tan peregrinas como que era una cortesana italiana. Ernesto Solari, experto en Da Vinci, recuerda que “hay cientos de atribuciones como esa. Todas ellos carecen de prueban sólidas. No hay estudios, documentos, bocetos o referencias que den veracidad a ninguna de ellas”.

Ver imagen en Twitter
Y ahora, hipotiroidismo: todas las teorías sobre la Mona Lisa

🇷🇺Only In Russia 🇷🇺@CrazyinRussia

Secret revealed.

6. Es un autorretrato

El psiquiatra británico Digby Quested presentó en 1992 la teoría del “espejo invertido”, publicada en un artículo para el Bulletin of the Royal College of Psychiatrists. “La sonrisa de Mona Lisa se inclina hacia la izquierda, gesto más común entre los hombres. La imagen es un autorretrato invertido, tanto en la mirada oblicua como en el género sexual”, decía entonces.

Su hipótesis estaba basada en análisis hechos por ordenador una década antes, que demostraban que los rasgos de la Mona Lisa y del conocido autorretrato de Da Vinci en su vejez casaban casi a la perfección. “Otra tontería”, sentencia Donald Sassoon.

7. Es la madre de Da Vinci

Angelo Paratico, un historiador y novelista de Hong Kong, planteó en 2014 que el famoso retrato era en realidad el de Caterina, una esclava china que era, además, la madre del pintor. Su teoría apunta a que el padre de Da Vinci, un notario, pudo conocerla a través de alguno de sus adinerados clientes. Era habitual en esa época que en países como España o Italia los ricos tuvieran a su lado esclavas chinas.

El registro de Caterina se perdió justo después del nacimiento del pintor, en 1452, aseguraba Paratico. El hecho de que Leonardo escribiera al revés, fuera zurdo y vegetariano, algo muy raro en la Europa de la época pero muy común en Asia, sirve de argumento para su teoría.

Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, también apuntaba a que la madre del artista estaba presente, de una forma u otra, en el cuadro. La media sonrisa de la mujer que aparece en él pertenece a un recuerdo de Leonardo a su madre y no a la modelo original, contaba en el libro Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci(1910).

8. Es una aristócrata española

Se llamaba Constanza de Ávalos y era en esa época duquesa de Francaville. Esta posibilidad se sustenta en un poema de la época en donde menciona que Leonardo la pintó “bajo bello velo negro”, como el del cuadro que aparece en el famoso cuadro.

9. Isabel de Nápoles

A pesar de su escepticismo, Ernesto Solari considera que la hipótesis más creíble de las que rechazan la versión oficial es la de esta aristócrata italiana mientras era Duquesa de Milán (entre 1489 y 1494), ya que Leonardo fue pintor de esa corte durante más de una década. El argumento más relevante es el bordado del escote que aparece en el cuadro, que es similar al de la casa Sforza a la que pertenecía su marido.

Famosa por casualidad

Y ahora, hipotiroidismo: todas las teorías sobre la Mona Lisa
“¿Por qué nadie se pregunta por las sonrisas en los retratos de Antonello da Messina?”, dice Sassoon.
Donald Sassoon recuerda que La Gioconda se puso de moda “por estar en el momento y el lugar adecuados” y no tanto por méritos artísticos.
Fue en el siglo XIX cuando esta pintura comienza a ser famosa, más de tres siglos después de su creación. “Se encontraba en París, el epicentro artístico del momento, y tenía elementos que apasionaban al movimiento del romanticismo. Intelectuales franceses como Théophile Gautier empezaron a fantasear con su sonrisa… y hasta ahora”, recuerda el investigador.
Para el historiador, los enigmas en torno a ella se han creado en una sociedad obsesionada con la fama: “La razón por la que surgen tantas preguntas en torno a ella es por ser el cuadro más famoso. Casi nadie se pregunta por qué sonríen los hombres que posan para los retratos Antonello da Messina. Algunos de ellos son obras maestras, pero no son obras famosas”.
“En realidad, ni siquiera es una mujer misteriosa. Solo que es el retrato de una mujer (Lisa Gherardini) que no era muy conocida y que posa en un cuadro que sí lo es. Si hubiera sido el de una reina, no llevaríamos siglos preguntándonos qué enfermedades tenía o por qué sonreía. No nos resultaría interesante”, comenta Sassoon.
En cambio, Ernesto Solari es más generoso a la hora de explicar el éxito de esta obra. “Es el símbolo de una era tan interesante como el Renacimiento. Represente el ideal humano inmerso en elementos como el universo o la naturaleza, que eran el centro de sus estudios e investigaciones”.
https://verne.elpais.com

Las mejores películas del año

Las mejores películas del año

Las mejores películas del año incluyen, en el sentido de las agujas del reloj: “Minding the Gap”, “El reverendo”, “Burning”, “Lazzaro feliz” y “Vida privada”. CreditEn el sentido de las agujas del reloj: Jojo Whilden/Netflix; Hulu; A24; Well Go Usa; Netflix

Read in English

Nuestros críticos de cine seleccionaron sus películas favoritas del año, destacan un filme mexicano que rememora el pasado y cuatro documentales estadounidenses.

Selección de Manohla Dargis

Primero, una reflexión:

Algunas de las películas más inspiradoras que vi este año fueron realizadas por mujeres que usaban faldas largas y botas abotonadas y que aún no tenían el derecho al voto. Parte de sus trabajos están disponibles con la compilación llamada Pioneers: First Women Filmmakers; una colección reciente de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y Kino Lorber (la versión en Blu-ray contiene más películas que el formato en DVD).

Cuanto más veía estas producciones de principios del siglo XX, más comencé a pensar en el mundo del cine y en el Hollywood que pudo haber existido. Para finales de los años veinte y hasta mediados de los sesenta, en general, las mujeres fueron excluidas del oficio de dirigir películas en la industria estadounidense.

Si pioneras del cine como Lois Weber y Alice Guy Blaché hubieran continuado sus proyectos, habría surgido un mundo cinematográfico radicalmente distinto. En mi fantasía de un Hollywood alterno, los y las cineastas habrían trabajado hombro con hombro, quizá ofreciéndonos historias y heroínas nunca antes imaginados. Esa historia pudo haber creado un presente equitativo, en vez de una industria definida por el sexismo.

Esa brecha de inequidad no muestra signos de aminorarse; tal parece que el sexismo jamás ha dañado los ingresos económicos de la industria. Al escribir este artículo noté que solo un par de las veinte películas más taquilleras en Estados Unidos tenían historias protagonizadas por mujeres; en algunos filmes, el personaje femenino prominente comparte la pantalla con una pareja romántica o con una familia. Ninguna de las veinte fue dirigida por una mujer. Además, también debemos tomar en cuenta las repercusiones de las acusaciones contra Harvey Weinstein y el movimiento #MeToo. Mi colega Brooks Barnes reportó hace poco que estas denuncias han generado un “malestar profundo”, pero no por las razones esperadas.

“Bla, bla… regresen a su perrera”, dijo un productor fílmico acerca de Time’s Up, el grupo de defensa formado en enero por productoras como Shonda Rhimes y artistas como Reese Witherspoon para combatir el acoso en el lugar de trabajo.

Barnes quedó sorprendido por el comentario del productor. A mí solo me sorprendió que fuera honesto, incluso en privado. Este productor es solo uno de muchos agentes de poder, pero representa una mentalidad que es responsable por una industria de cultura dominante que se siente creativa y éticamente corrompida. En este momento, me pregunto si sería mejor que las mujeres poderosas de Time’s Up se olvidaran de cambiar la vieja industria y simplemente acabaran con ella para que pudieran reconstruirla.

El malestar tiene otros orígenes, entre ellos el efecto que Netflix y Amazon han tenido en los grandes estudios y productoras. Pero esos mismos estudios ⎯con tantas secuelas y superhéroes⎯ han hecho lo suyo para convertir al cine estadounidense en una corriente imparable de uniformidad. Parece poco probable que esto cambie, sobre todo porque en julio Walt Disney Company consolidó sus planes de adquisición de Fox, con lo que ha destruido uno de los estudios que creó la industria de Hollywood. Esa fusión ha sido criticada por limitar drásticamente la competencia.

La prueba de estos límites es evidente en la taquilla, que en años recientes ha estado dominada por productos de marca, en su mayoría propiedad de Disney. Te pueden gustar los filmes de Disney al mismo tiempo que puedes creer que el oligopolio es malo para la cultura del cine. Lo mismo puede pasar con Netflix que ha proyectado su fuerza en el mundo del cine para alimentar su plataforma, en la que La balada de Buster Scruggs, de Joel y Ethan Coen, ahora forma parte de un catálogo de miles de películas buenas, malas e indiferentes, todas listas para ser vistas, pausadas y, finalmente, olvidadas.

Dicho eso, estas son mis diez películas favoritas, en orden:

1. Roma (Alfonso Cuarón)

La monumentalidad es un elemento esencial en esta obra de Cuarón sobre la memoria, lo que significa que cuando comience a transmitirse en Netflix —el 14 de diciembre— los espectadores no podrán apreciar por completo su maravillosa puesta en escena, como está pensada para el cine.

Continue reading the main storyFoto

Las mejores películas del año

Yalitza Aparicio, Marco Graf y Daniela Demesa en “Roma” CreditAlfonso Cuarón/Netflix

2. Burning (Lee Chang-dong)

En este filme aterrador, que tiene un raro encanto, una mujer surcoreana baila bajo la luz tenue mientras dos hombres se sientan, observan y queman lentamente su mundo.

3. Un asunto de familia (Hirokazu Kore-eda)

Con una mezcla de delicadeza y brutalidad, este drama japonés sobre una familia en problemas económicos es una observación perfecta desde la primera hasta la última escena. Se trata del mejor momento en la carrera de su director.

4. Zama (Lucrecia Martel)

Ambientada en América Latina durante el siglo XVIII, esta película maravillosamente excéntrica se trata de un oficial del imperio español humillado por su propia arrogancia y la risa de las mujeres.

5. Lazzaro feliz (Alice Rohrwacher)

El neorrealismo se une al realismo mágico en este filme maravilloso y sorprendente sobre un italiano pobre, su extensa tribu y un estilo de vida que sufrió transformaciones radicales. (Disponible en Netflix).

Las mejores películas del año

Laura Harrier y John David Washington CreditDavid Lee/Focus Features

6. El infiltrado del KKKlan (Spike Lee)

Durante gran parte de esta inquietante historia, ambientada en Colorado Springs a principios de los años setenta, Lee, de manera experta, te adentra en un pasado estadounidense impactante que nos regresa dolorosamente al presente.

7. El reverendo (Paul Schrader)

Se trata de una exploración muy conmovedora de la fe en un mundo en decadencia, parece tanto la suma como la consolidación del comienzo de una carrera cinematográfica extraordinaria.

8. La muerte de Stalin (Armando Iannucci)

Iannuci, un escritor extremadamente gracioso, se ha convertido en un gran director de actores, que con diálogos incendiarios y un ritmo incisivo convierten un espectáculo político burlesco en un cuento admonitorio aterradoramente relevante para la actualidad. (Disponible en Amazon Prime en algunas zonas de América Latina).

9. Monrovia, Indiana (Frederick Wiseman)

En este documental discretamente político sobre la era de Donald Trump, Wiseman ofrece un panorama inquisitivo de una pequeña ciudad estadounidense donde el encanto casero coexiste con el aislamiento constante.

10. Colophon (for the Arboretum Cycle) (Nathaniel Dorsky)

Con sus flores de colores brillantes y movimientos suaves, además de algunas sombras transitorias, los hermosos filmes de Dorsky, que aligeran el alma, son recordatorios de que el cine también se trata de luz y formas.

Menciones honoríficas

A las puertas de la eternidad (por la actuación de Willem Dafoe como Vincent Van Gogh y por la encantadora iluminación); Pantera negra(hay muchas cosas que valen la pena, pero sobre todo la interpretación de Michael B. Jordan); Bodied (rap y políticas de identidad); Cold WarThe Day AfterDestroyer (protagonizada por la gran Nicole Kidman); Did You Wonder Who Fired the Gun? (furia virtuosa); Eighth GradeGolden Exits (el estilo áspero de Alex Ross Perry es finísimo); The GuardiansHale County This Morning, This EveningIf Beale Street Could Talk [El blues de la calle Beale]CustodyIsla de perrosThe KingLean on Pete [Apóyate en mí]Leave No TraceLizzie (buenas actuaciones con mucha acción); Minding the GapThe Other Side of the Wind (un Orson Welles imperfecto sigue siendo Orson Welles); RBG (la magistrada “gángster” original); The RiderShoah: Four SistersThe Sisters Brothers (John C. Reilly); Skate Kitchen (chicas y monopatinaje); Sorry to Bother YouA Star Is Born [Nace una estrella] (demasiado Bradley Cooper, pero me encanta); Support the Girls (Regina Hall merece más papeles como este); The Third Murder(más de Kore-eda); Three Identical Strangers (imperdible); Vox Lux(enfermiza, pero de la mejor manera); Western (un panorama preciso en torno a los hombres y el trabajo).

Selección de A. O. Scott

1. Monrovia, Indiana (Frederick Wiseman); Bisbee ’17(Robert Greene); Hale County This Morning, This Evening(RaMell Ross) y Minding the Gap (Bing Liu)

Un empate de cuatro películas podría parecer una gran indecisión, pero para mí estos documentales líricos y visionarios conforman un indeleble retrato mixto de los Estados Unidos en este momento. En una época en la que solemos considerarnos a nosotros mismos y a los otros ciudadanos como estereotipos sociológicos y clichés ideológicos, estos filmes tan personales sugieren que es posible encontrar una manera distinta de contar la narrativa estadounidense; es decir, la alocada multiplicidad de historias del país.

Las mejores películas del año

Willie, de “Hale County This Morning, This Evening” CreditRaMell Ross/Cinema Guild

No es porque los cineastas ofrezcan visiones que se asemejan, sino precisamente porque cada uno se adentra en los conflictos y las contradicciones que se hallan en cada vecindario, hogar y corazón individual. Monrovia, filmada en una pequeña ciudad con una población de mayoría blanca, es la obra más reciente de un maestro de 88 años. Hale County, ambientada en una parte rural con una población de mayoría negra en Alabama, y Minding the Gap, que transcurre en una ciudad industrial mixta de Illinois, son las primeras películas de un grupo de directores jóvenes e intuitivos. Bisbee ’17, que lleva el nombre de una ciudad minera en Arizona, es una poderosa exploración sobre la memoria histórica y el conflicto político.

Estas películas abordan tópicos que a menudo aparecen en opiniones periodísticas o exploraciones políticas, con temas como la raza, la masculinidad, la desigualdad y la naturaleza cambiante del trabajo. Cada una te obliga a dejar de juzgar y a reconsiderar lo que dabas por seguro. Son testimonios pero también obras de arte, como deben serlo los grandes documentales, son recordatorios de que el trabajo del artista y el deber del ciudadano se tratan fundamentalmente de lo mismo: poner atención.

2. Lazzaro feliz (Alice Rohrwacher)

La tercera película de Rohrwacher comienza como una simple fábula de la vida rural en Italia, enfocada en un joven sencillo que vive entre aparceros en una aldea aislada. Para cuando llega a la gran ciudad, a la mitad de la película, el filme ya está empapado de neorrealismo con una magia vieja y extraña. Al final, trasciende todas las categorías y convenciones y revela mucho sobre la tragedia de la vida moderna.

3. El reverendo (Paul Schrader)

Ethan Hawke, que interpreta a un pastor protestante al borde del abismo de su propia alma y ante la oscuridad de la catástrofe del cambio climático, ofrece una actuación que es a la vez modesta y sobrecogedora. Schrader añade las preocupaciones espirituales y cinematográficas que han definido su carrera como guionista (Taxi Driver) y director (Gigolo americano) a un análisis austero y elegante del sufrimiento metafísico y político. Sí, la película es temática, con temas como el significado de la existencia humana y la supervivencia del planeta.

4. Vida privada (Tamara Jenkins)

Una película sobre neoyorquinos liberales, heterosexuales y de mentalidad literaria-bohemia que encuentra algo nuevo qué decir, seguramente puede considerarse como un pequeño milagro. Es una comedia aguda sin ser cruel, un drama conmovedor pero no sentimental, un vistazo informativo y decisivo a los tratamientos de fertilidad…Vida privada es todo eso. Y, quizá más que nada, cuenta con las actuaciones incisivas y sutiles de Molly Shannon, John Carroll Lynch, Kayli Carter, Paul Giamatti y, sobre todo, la espléndida y temeraria Kathryn Hahn. (Disponible en Netflix).

Las mejores películas del año

Kathryn Hahn y Paul Giamatti en “Private Life (Vida privada)” CreditJojo Whilden/Netflix

5. Roma (Alfonso Cuarón)

Casi podrías vivir dentro de las composiciones fílmicas, complejas y vibrantes, de Cuarón que se caracterizan por los movimientos de su cámara ágil y dominante. Mucha gente vive en el mundo que se recrea a partir de los recuerdos del director, quien creció en el vecindario de Ciudad de México que lleva el mismo nombre de la película. Sin apresurarse a plantear nada ni tener una trama específica, retrata la política mexicana, los cambios en la dinámica familiar y, sobre todo, los sueños y las decepciones de una joven empleada doméstica llamada Cleo, interpretada con un candor impresionante y una gran elegancia por Yalitza Aparicio. (En Netflix a partir del 14 de diciembre).

6. Una bella luz interior (Claire Denis)

La primera vez que vi esta crónica episódica y picante de los malos romances de una artista de mediana edad, me sentí confundido y un poco irritado. ¡El personaje de Juliette Binoche era muy mordaz! ¡Los hombres que la acompañaban eran horribles! Pero no podía dejar de verla. La segunda vez me sentí impactado, rodeado por nuevas preguntas. ¿Cómo puede algo tan fiel al ritmo de la vida real y a los subibajas del temperamento funcionar bien en una película? ¿Cómo puede un filme ser tan artístico y al mismo tiempo parecer que tiene tan poco arte? ¿Cómo puede una película que se trata de gente tan fastidiosa ser un filme que no me cansaría de ver?

7. Can You Ever Forgive Me? (Marielle Heller)

Darles a Melissa McCarthy y a Richard E. Grant los papeles de una pareja de criminales cínicos e ingeniosos en el Manhattan de principios de los años noventa es una decisión infalible. Sería divertido verlos aunque todo lo que hicieran fuera insultarse mientras beben. Pero hacen mucho más que eso, y esta película —basada en la vida real de la falsificadora literaria Lee Israel y su cómplice Jack Hock— es admirablemente modesta y específica. No sermonea y gracias a lo detallado de sus personajes y al talento de sus actores (entre ellos Dolly Wells, como una tierna y crédula vendedora de libros), logra una suerte de perfección.

8. El infiltrado del KKKlan (Spike Lee)

Exuberante e indignante, la mejor obra no documental de Lee en mucho tiempo explora una parte espantosa de la historia estadounidense —incluida su historia fílmica— para recordarnos que aún se está escribiendo. Basada en la historia real de Ron Stallworth, un detective negro que se infiltró en el Ku Klux Klan en la década de 1970, el filme es una mezcla salvaje de géneros y estilos. Es una película interracial de amigos (gracias a John David Washington y Adam Driver), un romance de acción y “blaxploitation” (gracias a Washington y Laura Harrier) y una película del terror de la vida real. Las últimas escenas, que dan seguimiento al continuo racismo desde El nacimiento de una nación en 1915 hasta lo sucedido en Charlottesville en 2017, son una poderosa muestra de cine político y de la dialéctica directa y brillante de Spike Lee.

Las mejores películas del año

Zain al-Rafeea en “Capernaum” CreditSony Pictures Classics

9. Capernaum (Nadine Labaki)

El naturalismo se une al melodrama en este cuento caótico y angustioso de las aventuras de un niño perdido en los barrios pobres de Beirut. Zain, de 12 años, es testigo de horrores, pero Zain al Rafeea, el joven actor que lo interpreta, aguanta lo peor con un estoicismo al estilo Buster Keaton y una empatía chaplinesca. No es exactamente una comedia pero, como en sus filmes previos (Caramel y Where Do We Go Now?) Labaki se rehúsa a perder de vista la exuberancia, el coraje y el humor a los que la gente se aferra incluso en momentos de gran desesperación.

10. The Favourite (Yorgos Lanthimos)

La picardía de la trama —una intriga en el palacio de la reina Ana con traición sexual entre las cortesanas— es explorada con claridad, pero la razón por la que este filme está en la lista son sus muchos momentos de audacia escénica e interpretativa. Emma Stone hace chistes sobre violación, Rachel Weisz mata palomas con un rifle de carga frontal y Olivia Colman se queja porque sufre de gota. Hay conejitos, carreras de patos y una mezcla de petimetres, bufones y mujeres fatales. La moraleja es que el poder corrompe y la corrupción es divertida.

Menciones honoríficas

En orden alfabético: La balada de Buster ScruggsCustodyIf Beale Street Could Talk [Los blues de la calle Beale]Pantera negraUn asunto de familiaSorry to Bother YouSupport the GirlsThe RiderWesternWon’t You Be My Neighbor?Zama.

https://www.nytimes.com/es

El extraño caso del animal que cambió de color por culpa de la Revolución Industrial

El fenómeno del melanismo, que se da en muchos animales, les sirve para múltiples funciones, entre ellas, ocultarse de posibles depredadores

«Coalbrookdale de noche», pintura al óleo que retrata la localidad de Coalbrookdale, considerada cuna de la Revolución Industrial
«Coalbrookdale de noche», pintura al óleo que retrata la localidad de Coalbrookdale, considerada cuna de la Revolución Industrial – Philip James de Loutherbourg

El melanismo es un exceso de pigmentación (melanina) en un animal, grupo o población, que provoca el oscurecimiento de la piel. Este proceso puede tener varias ventajas evolutivas: desde una mayor resistencia a un virus o a la radiación solar hasta un proceso de mimetismo. Se denomina «melanismo adaptativo» cuando los animales lo desarrollan para sobrevivir y reproducirse en su hábitat.

La diferencia entre un animal melánico y otro no melánico de la misma especie se debe, en muchos casos, a la expresión del gen o a la intensidad con la que se expresa. El mediador de esa transformación genética se encuentra en el ácido ribonucleico (ARN) y no en la secuencia del ADN.

La pantera negra… no existe

En la naturaleza podemos observar diversos ejemplos de animales melánicos, desde jabalíes hasta mustélidos, pasando por conejos. En general, estas especies tienen una mayor supervivencia que la de los albinos, por lo que no es infrecuente observar poblaciones con un mayor número de individuos melánicos.

El ejemplo más conocido es la pantera negra, que en realidad no existe. ¿Por qué? Se trata de un caso de melanismo de otros félidos, en particular del leopardo (Panthera pardus) o del jaguar (Panthera onca). En otras palabras: habría que hablar de «jaguar melánico» o «leopardo melánico».

El secreto de la pantera negra se encuentra en su gen agouti, que es el encargado de producir el exceso de melanina, lo que permite la distribución negra que todos conocemos.

Una pareja de mariposas del abedul. Una en su forma normal, más clara, y otra oscura
Una pareja de mariposas del abedul. Una en su forma normal, más clara, y otra oscura – Wikipedia

De blanco a negro

Por su parte, la mariposa del abedul (Biston betularia) constituye un caso especial de melanismo. En condiciones normales tiene un patrón de camuflaje que se asemeja a una salpicadura de pimienta y sal.

Estos lepidópteros son activos por la noche, mientras que por el día descansan en la corteza de los árboles. Esta es la razón por la cual el mimetismo es muy importante para ellos, para no ser descubiertos por sus depredadores.

Antes de la Revolución Industrial, la polilla del abedul moteada era rara. Es más, el primer espécimen del que se tiene noticia fue recogido en 1811 en la Universidad de Oxford. Las polillas de cuerpo claro se escondían entre los líquenes blanquecinos y la corteza de los árboles, mientras que las polillas negras eran más fácilmente detectada por las aves, sus depredadores naturales.

La situación cambió durante las primeras décadas de la Revolución Industrial: los campos de Manchester se cubrieron del hollín que desprendían las fábricas. Además, las elevadas emisiones de dióxido de azufre trajeron consigo la muerte de los líquenes y que la corteza de los abedules se volvieran oscuras. Como consecuencia, las polillas oscuras ganaron ventaja, aumentando su población. Este fenómeno es conocido como «melanismo industrial».

Cuando la calidad del aire mejoró, la población de polillas oscuras disminuyó, a favor de las polillas de tonos más claros. Desde 1964, con la implementación de una normativa que aboga por el descenso de la contaminación, la forma melánica de la polilla ha perdido su ventaja evolutiva y ha entrado en un drástico descenso poblacional.

Los colores de la biología

El melanismo junto con el albinismo o leucismo (del griego leucos, blanco) son las dos anomalías pigmentarias más conocidas, pero hay otras muchas. Por ejemplo, el eritrismo es la abundancia de coloración roja o naranja; el flavismo o xantismo es la abundancia de pigmento amarillo, y el axantismo, es lo contrario, la ausencia de esta coloración.

Para complicarlo aún más, todas estas alteraciones cromáticas pueden distribuirse de forma parcial o total en aquellos individuos que las presentan. Ya lo decía el poeta, para gustos, los colores.

https://www.abc.es/ciencia