Traducciones: Poemas de Sidney Keyes [versiones de Mónica Drouilly Hurtado]

Traducciones: Poemas de Sidney Keyes [versiones de Mónica Drouilly Hurtado]

Entre las numerosas bajas que sufrió el ejército inglés durante la campaña de Túnez de 1943 en plena Segunda Guerra Mundial, probablemente el único soldado que sobrevivió al anonimato fue Sidney Keyes. Considerado uno de los poetas más sobresalientes del período de guerra, Keyes alcanzó a escribir dos libros (The Cruel Solstice y The Iron Laurel) antes de alistarse en el ejército y morir abatido en suelo tunecino mientras cubría a su pelotón.

La selección y traducción de los siguientes poemas estuvo a cargo de la narradora y dramaturga Mónica Drouilly Hurtado.

La nieve

Dijeron que sería como la nieve que cae—
Esta noche un viento hueco golpea los laureles,
Y en la mañana quieta, los laureles quietos,
El cielo suave que descansa en las copas de los árboles y
La tierra que ha dejado de llorar.

Leí que sería seguro, como la nieve que yace
Atrapada en una promesa secreta con la tierra.
Y las distancias claras, las colinas amistosas
Susurrarían: es fácil, fácil como dormir,
Al viajero perdido en el campo congelado.

Pero ahora ha llegado, qué diferente sin
Esas voces alentadoras. Ahora me enfrento
Al brillo enceguecedor de enero, desnudo
Entre laureles enfurecidos, mientras la tierra
Trastabilla y llora como cualquier amante solitario.

Enero, 1942.

 

No elegido
(Para Milein)

No elegido, pero inseguro protagonista
De la locura de mi padre y de la codicia de su padre,
Rastrillo los acres que debería haber sembrado
Y quemo el maíz para salvar la semilla de la temporada siguiente.

Perdona mis manos toscas, su nueva precisión
Aprendida de otro modo del que deseamos o esperamos;
No mires demasiado de cerca mientras me muevo junto a ti,
Mis pies están encadenados y mi cuello atado.

Soy el vigilante en la vía angosta,
Mi lengua fue educada en cada palabra de terror.
Oh, llévame de vuelta, pero mientras me llevas recuerda que
Mi amor no te traerá más que problemas, querida.

 

Elegía
(In memoriam SKK)

Abril otra vez, y es un año otra vez.
Desde que saliste y cerraste la puerta
Dejándonos enredados en tus palabras. Tu cerebro
Vive en la cartola del banco y tus ojos miran hacia arriba
Riéndose de la alfombra sobre el piso:
Y nosotros todavía bebemos de tu copa de plata.

Es un año más desde que vertieron
La tierra muda en tu boca:
Y aun sabemos, por alguna palabra recurrente.
O alguna mirada desprevenida, que todavía guías
Nuestros pensamientos como las plantaciones de tu juventud,
Cuando tú y el mundo estaban vivos.

Un año más, y hemos caído en tiempos crueles
Desde que te dieron a los gusanos.
Me avergüenza deleitarme con estas rimas.
Sin pena: pero no necesitas lágrimas.
Nunca te olvidaremos, ni escaparemos, ni llegaremos a acuerdos
Con tus enemigos, los años que se van de prisa.

 

Versiones originales

The snow

They said, It will be like snow falling –
Tonight a hollow wind beating the laurels,
And in the morning quiet, the laurels quiet,
The soft sky resting on the treetops and
The earth not crying any more.

I read it would be safe, like snow lying
Locked in a secret promise with the ground.
And the clear distances, the friendly hills
Would whisper, It is easy, easy as sleep
To the lost traveller frozen in the field.

But now it’s come, how different without
Those reassuring voices. Now I face
The bright white glare of January, naked
Among the clashing laurels, while the earth
Stumbles and cries like any lonely lover.

January 1942.

 

Not chosen
(For Milein)

Not chosen, but unsure protagonist
Of my father’s folly and his father’s greed,
I rake the acres that I should have sown
And burn the corn to save next season’s seed.

Forgive my heavy hands their new precision
Learnt otherwise than we had wished or hoped;
Look not too closely as I move beside you –
My feet are shackled and my neck is roped.

I am the watcher in the narrow lane –
My tongue is schooled in every word of fear.
O take me back, but as you take remember
My love will bring you nothing but trouble, my dear.

 

Elegy
(In memoriam SKK)

April again, and it’s a year again
Since you walked out and slammed the door
Leaving us tangled in your words. Your brain
Lives in the bank-book and your eyes look up
Laughing from the carpet on the floor:
And we still drink from your silver cup.

It is a year again since they poured
The dumb ground into your mouth:
And yet we know, by some recurring word
Or look caught unawares, that you still drive
Our thoughts like the smart cobs of your youth –
When you and the world were alive.

A year again, and we have fallen on bad times
Since they gave you to the worms.
I am ashamed to take delight in these rhymes
Without grief; but you need no tears.
We shall never forget nor escape you, nor make terms
With your enemies, the swift departing years.

 


Sidney KeyesSIDNEY KEYES (Dartford, 1922 – Túnez, 1943). Comenzó a escribir poesía siendo muy joven, teniendo entre sus influencias más relevantes a Wordsworth, Rilke y Jung. Asistió a Oxford, donde escribió sus únicos dos libros: The Cruel Solstice y The Iron Laurel. Cuando estudiaba en Oxford, Keyes se enamoró de la artista alemana Milein Cosman, quien no correspondió su amor. En abril de 1942, Keyes dejó Oxford y se unió al ejército. Entró en servicio activo ese mismo año y fue enviado a luchar en la campaña de Tunisia durante la Segunda Guerra Mundial en marzo de 1943. Murió en combate el 29 de abril de 1943, cubriendo la retirada de su pelotón en medio de un contraataque. Estaba pronto a cumplir 21 años. Ha sido reconocido como uno de los poetas más destacados de la Segunda Guerra Mundial.

Mónica Drouilly

MÓNICA DROUILLY HURTADO (Santiago, 1980). Narradora y dramaturga. Es licenciada en estética e ingeniera civil de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Es autora del libro de cuentos Retrovisor, los textos teatrales Querido John, Take a chance on me#WishList y Lovelace. Ha sido merecedora de diversos reconocimientos, entre ellos, la XVIII Muestra Nacional de Dramaturgia, el Premio Mejor Obra Literaria 2018 y el Concurso de Cuentos Paula. Dirige el club Okonomiyaki, grupo de lectura dedicado a la literatura japonesa, y es fundadora del sello editorial Noctámbula.

https://jampster.cl

Las fuentes del odio

La única salida consiste aquí en evitar la contaminación, en aislar a quienes se constituyen en vanguardia supremacista

La abogada Nasrin Sotoudeh, en Teherán en diciembre de 2014.
La abogada Nasrin Sotoudeh, en Teherán en diciembre de 2014. KAVEH KAZEMI (GETTY IMAGES)

 

La conmemoración del 11-M pone nuevamente sobre la mesa el tema del yihadismo, sofocado después de la derrota del Estado Islámico, pero presente aun como amenaza en las sociedades occidentales. Pocos días después, el salvaje atentado de Nueva Zelanda nos recuerda que la islamofobia no solo es el supuesto patrimonio de quienes adoptan posiciones críticas ante el Islam, sino que es una corriente ideológica, en muchos casos una mentalidad, susceptible de practicar del terrorismo, y vinculada por su parte al auge mundial de las posiciones de extrema derecha. A la vista de la extrema gravedad de ese movimiento en pinza, resulta necesario ir más allá de la simple constatación y plantearse la exigencia de buscar las causas de ambas radicalizaciones para actuar sobre las mismas. Su extinción parece imposible, pero por lo menos cabrá reducir su influencia, y para ello no existe otra salida que intervenir sobre los procesos de formación de semejante deriva criminal.

Reinares prueba que España no es una excepción respecto de otros países europeos: la adopción de posiciones orientadas hacia el terrorismo ha pasado de la primera a la segunda generación de inmigrantes musulmanes. No vienen de Argelia o Siria; surgen y actúan en nuestra sociedad.

Por fortuna, la desaparición del Daesh interrumpe una comunicación circular, donde la expectativa de islamización a escala mundial generaba un terrorismo del mismo alcance. Queda el problema de la traducción en terror del malestar de las crecientes minorías musulmanas, favorecido por una escasa atención al proceso educativo. Cuestión esencial. Dejar que el agua siga su curso nada resuelve. El Islam como doctrina tiene muchas aristas, las cuales requieren una atención rigurosa para que no generen una actitud maniquea frente a la conciencia democrática. Hoy obligada a protestar, a gritar contra infamias tales como la aterradora condena de la abogada Nasrin Setoudeh en Irán por rechazar el velo. (Anotemos: culpable silencio feminista).

Esta es la coartada que utiliza la islamofobia para legitimar su ataque. Lo vemos en el programa de Vox, dando por hecha una imposible integración musulmana, con la consiguiente actitud discriminatoria frente a la inmigración. Se trata de difundir la falsa idea de que todo musulmán es un terrorista en potencia. Y como ha sucedido en Nueva Zelanda, la agresividad resultante se envuelve en lo que hace tiempo se llamó ya una ideología blanca, fundada sobre la presunta superioridad del colectivo racialmente dominante en una sociedad plural. Con una audiencia cada vez mayor, que encuentra en personajes como Trump o Salvini —en nuestro caso con gotas joseantonianas— los patrones para un nacionalismo identitario. La única salida consiste aquí en evitar la contaminación, en aislar a quienes se constituyen en vanguardia supremacista. Deseo más que realidad.

https://elpais.com/

Por qué el tiempo parece pasar más deprisa a medida que envejecemos

Un investigador logra explicar por qué los días de nuestra infancia parecen durar más que los de nuestra madurez

Cuandos nos hacemos mayores, el tiempo parece pasar más deprisa

A todos nos ocurre. A medida que nos vamos haciendo mayores el tiempo parece acelerarse y los días, las semanas, los meses e incluso los años, se suceden en nuestras vidas a velocidad de vértigo, sin que casi nos demos cuenta. ¿Otra vez verano? ¡Pero si parece que fue ayer cuando estábamos de vacaciones y ya ha pasado un año!

Ahora, Adrian Bejan, investigador de la Universidad de Duke, ha hallado una explicación de por qué esos días interminables de nuestra infancia parecían durar mucho más tiempo que los de nuestra madurez. Y la razón no es otra que la Física. Los resultados de esta investigación se acaban de publicar en la revista European Review.

“Las personas – afirma Bejan- a menudo se sorprenden de lo mucho que recuerdan de los días que parecían durar eternamente en su juventud. Y no es que sus experiencias fueran mucho más profundas o más significativas entonces que ahora, sino que se estaban procesando mucho más deprisa”.

Según Bejan, en efecto, el fenómeno se debe a los cambios físicos que se producen en el cuerpo humano durante el proceso de envejecimiento. De este modo, a medida que las enmarañadas redes de nervios y neuronas maduran, van creciendo en tamaño y complejidad. Y eso conduce a que las señales que recibimos del exterior tengan que recorrer caminos más largos hasta llegar al cerebro. Después, y a medida que esos caminos empiezan a envejecer, se degradan, ofreciendo más resistencia aún al flujo de las señales eléctricas que los recorren sin cesar.

Menos imágenes nuevas

En otras palabras, la velocidad a la que se adquieren y procesan nuevas imágenes mentales disminuye con la edad. Según Bejan, no hay más que fijarse en la frecuencia a la que se mueven los ojos de un bebé en comparación a los de un adulto. Y es que los bebés procesan las imágenes mucho más rápido que una persona mayor, y sus ojos se mueven más a menudo, adquiriendo e integrando continuamente nueva información.

El resultado final es que, dado que los adultos ven menos cantidad de imágenes nuevas en la misma cantidad de tiempo, les parece que el tiempo está pasando más rápido.

“La mente humana siente que el tiempo cambia cuando las imágenes percibidas cambian -asegura Bejan-. El presente es diferente del pasado porque la visión mental ha cambiado. Y los días parecen durar más durante la juventud porque las mentes jóvenes reciben más imágenes durante un día que la misma mente en la madurez”.

https://www.abc.es/ciencia

¿Cómo captará Netflix el realismo mágico de ‘Cien años de soledad’?

¿Cómo captará Netflix el realismo mágico de ‘Cien años de soledad’?

CreditJoan Wong

 

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El Espace es una columna dedicada a las noticias y la cultura relevantes para las comunidades latinas. Aquí hay arte, política, análisis, ensayos personales y más. ¿Lo mejor? Está disponible en español e inglés, para que puedas enviársela a tu tía, a tu primo Lalo o a quien sea (es decir, a todos).

Cuando Netflix anunció que había comprado los derechos de Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, de inmediato pensé en las mariposas.

Leí la novela por primera vez cuando estaba en el colegio en Colombia, donde crecí, y la emblemática nube de mariposas amarillas del libro se quedó grabada en mi mente desde entonces. En la historia, esas hermosas criaturas aladas aparecen como símbolos del amor —tanto del no correspondido como del consumado— y del conflicto, así como de la continuidad de esos dos elementos a lo largo de generaciones.

En mi propia vida las he adoptado como símbolo de fuerza. Adorné mi departamento con mariposas amarillas y, cuando terminé la universidad puse calcomanías de mariposas en mi birrete. Me hacen sentirme orgullosa de ser colombiana; son el recordatorio de que mi cultura no necesita reducirse a la historia de la violencia y las guerras del narcotráfico.

Pero ¿cómo harán para incorporar las mariposas en la serie de Netflix con la sutileza y la gracia de sus apariciones en el libro?, me pregunté. ¿Será cursi o un simbolismo demasiado extremo?

Este es el tipo de preguntas que muchos de los fanáticos se están haciendo sobre la futura adaptación para televisión. Será la primera adaptación a la pantalla de la novela, publicada en 1967, y no por falta de interés. Rodrigo García, hijo de Gabriel García Márquez y quien será productor ejecutivo del proyecto junto con su hermano Gonzalo, le dijo a The New York Times que su padre, quien murió en 2014, había recibido muchas ofertas a lo largo de los años para realizar una adaptación cinematográfica. Sin embargo, no las había aceptado, pues le preocupaba que Cien años de soledad no se tradujera bien en ese formato o no pudiera abarcarse en una sola película.

El acuerdo con Netflix implica que la novela puede extenderse como cualquier serie. No obstante, hay desafíos narrativos más grandes respecto del proyecto. Uno de ellos es que el libro en realidad no tiene mucho diálogo, como dijo Álvaro Santana-Acuña, profesor adjunto de Sociología del Whitman College y académico dedicado a la obra de García Márquez. Tanto el diálogo como la trama y el desarrollo de los personajes se canalizan a través del narrador omnisciente del libro. Santana-Acuña agregó que la belleza de la historia también se debe al uso del realismo mágico de García Márquez, así como a lo sensorial que es la novela.

“La historia tiene olores, sabores e incluso texturas. ¿Cómo capturas algo tan simple pero tan importante para la obra de García Márquez como el calor? ¿Cómo capturas emociones como la soledad?”, comentó Santana-Acuña.

Además, hay muy pocos programas que narran historias latinoamericanas o de latinos estadounidenses, y aún menos que son relatadas por los mismos latinos. El éxito de Roma, de Alfonso Cuarón, muestra que la gente de todo el mundo puede identificarse con nuestras historias.

“Esta es la oportunidad de mostrar otra visión de Colombia”, dijo Felipe Restrepo Pombo, periodista y escritor colombiano que trabajó con García Márquez. Señala que, aunque hay violencia en Cien años de soledad, esta antecede el narcotráfico. “Esperaría que la adaptación se enfoque en el aspecto histórico de la novela, en las historias de los personajes”, señaló.

Cuando García Márquez se sentó a escribir la novela a principios de la década de 1960, América Latina estaba pasando por un mal momento. Muchos países de la región estaban teniendo problemas con la inestabilidad económica, la violencia política y el ascenso de las dictaduras. El autor quería capturar la agitación de la época, pero al mismo tiempo ofrecer un rayo de esperanza de crecimiento. Un ejemplo es la creación de Macondo.

La aldea ficticia de la novela es rural, en una isla en medio de un río cerca de la costa colombiana en el municipio de Ciénaga. Cambia y crece a lo largo de generaciones. Su colorida arquitectura se vuelve grisácea cuando llega la empresa bananera, un recordatorio a los lectores de los cambios fundamentales que sufrió Latinoamérica con la llegada de entidades coloniales verdaderamente siniestras.

Cada vez que leo el libro, me cautivan sus coloquialismos y los pequeños indicios culturales que no necesitan explicación. Satisface la necesidad de ser parte de una historia de Colombia más abarcadora que aquella que conozco hoy.

“Esa cosa tan particular que creó García Márquez, ese espíritu tan latinoamericano que está en la novela”, dijo Restrepo Pombo, “para adaptarlo se tendría que conocer muy bien”.

A pesar de mis preocupaciones, me emociona mucho la serie de Netflix. La cultura colombiana es resistente y brilla con una hermosa luz entre amarilla y dorada que nos recuerda a las mariposas de García Márquez. Quiero que ese amor profundo, que está presente en la novela y entre el pueblo colombiano, que es un amor a nuestro país y al prójimo, se comparta con quienes vean la serie. Solo espero que no se equivoquen y tenga el matiz adecuado de amarillo.

La ñapa

📺Los latinos han estado de luto en redes sociales esta última semana por la cancelación de One Day at a Time, de Netflix, y han usado como consigna un hashtag: #SaveODAAT. No está claro cuál será el destino de la serie, pero los fanáticos no se dan por vencidos. En nuestras páginas de Opinión, la periodista Vanessa Erazo escribió acerca de por qué nos duele que la hayan cancelado, sobre todo después de que Romatuvo tanto éxito.

⚕️También en la sección de Opinión, Vanessa Barbara pregunta: ¿Por qué en América Latina, una región que dice amar a las madres, reina la violencia obstétrica?

🔊Escucha a Zoe Saldaña leer un artículo de Modern Love [en inglés] acerca de una mujer que está perdiendo a su madre a causa de la demencia.

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https://www.nytimes.com/es

Ahora puedes contemplar el centro de nuestra galaxia en un vídeo de 360º en Ultra Alta Definición

Ahora puedes contemplar el centro de nuestra galaxia en un vídeo de 360º en Ultra Alta Definición

Contemplar el centro de nuestra galaxia como si estuvieran sentados en su agujero negro supermasivo ahora es posible gracias al siguiente vídeo inmersivo de 360 grados en ultra alta definición combinando simulaciones de supercomputadoras con datos del telescopio espacial Chandra de la NASA.

Código de colores

Esto es lo que significa cada color en el vídeo:

  • Azul y cian: representan la emisión de rayos X del gas caliente con temperaturas de decenas de millones de grados.
  • Rojo: emisión de rayos ultravioleta de regiones de gas más frío con temperaturas de decenas de miles de grados.
  • Amarillo: el gas más frío con las densidades más altas.

https://www.xatakaciencia.com/astronomia/

La basura del porno

La basura del porno

Porno y  basura; dos términos que para muchas personas van unidos según su sistema de valores y que, desde ahora en Japón, será una realidad palpable. Las calles niponas han comenzado a instalar contenedores de basura que reproducen en una pequeña pantalla imágenes y sonidos de estrellas del porno cada vez que se arroja un residuo. Y sí, lo han adivinado, sólo estrellas porno mujeres.

El distrito de Shibuya, en Tokio, ha sido el primero en inaugurar esta, me van a perdonar, soberana estupidez, que corre a cargo de una de las productoras de películas X más famosas en Japón, la firma Soft On Demand.

Los creadores de la iniciativa la venden como un remedio al grave problema de basura en las calles que sufre este distrito. Desde la compañía se atreven, incluso, a hablar del “poder de los vídeos porno” para mejorar el medio ambiente. ¿Realmente esperan que la mala educación de quienes arrojan residuos al suelo vaya a mejorar porque una moza en ropa interior grite “¡más, más!” cuando tiras al interior de la papelera un envoltorio de chicle? ¿Han realizado un estudio sociológico para saber a ciencia cierta que quienes más ensucian las calles son hombres heterosexuales o mujeres lesbianas?

Lo que sí parece claro es que, más allá de la cosificación de la mujer que realizan, al hombre no lo tienen en mucha mejor estima. De otro modo, no se entiende que cuanto más grande es el desperdicio que tiras -algo que detecta gracias a los sensores interiores-, más ‘caliente’ será la reacción de la actriz porno. Hasta 60 sonidos diferentes tiene pregrabados.

Pretender ser “eróticos” y no “ofensivos”, según apuntan los creadores es una utopía. El invento ni creo que “haga felices a las personas” ni que vaya a mejorar el entorno… y si lo hace, será a costa de menospreciar a la mujer en el espacio público. Sencillamente, cambian una basura por otra basura.

No es la primera vez que Soft On Demand pone en marcha descabelladas iniciativas para darse bombo publicitario. No hace mucho tiempo, instalaron bicicletas generadoras de electricidad a medida que los hombres subidos en ella pedaleaban mientras veían porno en realidad virtual a través de unos visores. Un despropósito.

David Bollero

https://blogs.publico.es/kaostica