Aprender a disculparnos

yessi eduardo santos
yessi eduardo santos

Somos muy dados a reclamar situaciones que no nos gustan. Creo que debemos hacerlo. Si estamos equivocados, eso ya se vera. La reclamacion es mayor con las personas que mas nos quieren o mas queremos. No protestamos con el mismo tono a los “amigos”, a nuestros jefes o a la gente con la que convivimos diariamente. Esta claro, donde hay confianza, da asco. Incluso, llegamos a  reprochar ciertas posturas a nuestros seres queridos que nunca se nos ocurriria hacerlo con otras personas. No me gusta nada. En lo personal voy a hacer la lucha para que esto no siga ocurriendo.

Lo que todavía no aprendemos bien es a saber disculparnos. En la misma proporcion que los reclamos, es mas facil disculparse con los otros que con los nuestros. Orgullo mal entendido

A la familia la tenemos asegurada, siempre nos van a perdonar. Pero el miedo a perder a los que creemos que son nuestros amigos, o a los que si son nuestros amigos o arriesgar el trabajo por demandar lo que pensamos que es nuestro derecho, nos hace recular. Esto no nos hace mejores. De hecho, nos vamos haciendo pequeñas laceraciones cada vez que nos tenemos que meter la lengua en el culo para evitar broncas. Nos vamos desgastando y nos vamos convirtiendo poco a poco en personas llenas de frustración. La descarga de esta pesada losa la dejamos la mayoria de las veces en nuestros propios hogares. La disculpa no es humillación, es reconocimiento..No estamos acostumbrados a ver a nuestros gobernantes, a los lideres espirituales, a nuestros seres queridos, al personal mediatico, a pedir disculpas. Nos hemos vuelto expertos no en pedir sino en poner disculpas. Para todo tenemos una excusa. ¿ Que llegue tarde?, el trafico. ¿Que no te avise a tiempo?, se me fue la señal del movil o se me acabo la pila, ¿no te parecio lo que te dije?, ¡que sensibilidad!. Las malas decisiones de un gobernante, las pendejadas de los representantes de las iglesias, las equivocaciones de los lideres en los diferentes estratos de la sociedad, no van de la mano con el perdon. Solo los pretextos y las evasivas tienen lugar en la boca de las personas.

Vamos a aprender a disculparnos.

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