El loco de la colina

2007031954quintero

Quizás soy sólo una voz que habita en lo más profundo de la noche.
Una voz que recorre las avenidas silenciosas o cruza las calles vacías de las ciudades-dormitorio.
Una voz que atraviesa las fábricas desiertas y las cabezas sin sueños.
Una voz que pasa de largo por los cenáculos donde la violencia y el dinero conspiran contra la felicidad de los hombres.
Una voz inaudible en el silencio del alcohol de los bares de la noche, o en el estruendo de las discotecas.
Una voz que cruza la quietud de los pisos donde duerme el cansancio del día.
Una voz que frecuenta el insomnio de los hospitales y que no se detiene ante los barrotes de las cárceles. Una voz que pasa junto a las vallas publicitarias iluminadas que ofrecen a las estrellas los sueños de un mundo que no sueña.
Pero soy también una voz que surge del silencio, íntima y humana, para comunicarte un mensaje de paz, de amor y de amistad.
Un mensaje de esperanza para un mundo que parece haber perdido el sentido de su marcha.

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