El balón Jabulani y la ola de suicidios en China

El balón Jabulani y la ola de suicidios en China

Parece broma, pero detrás de muchos de los errores impensables con la pelota en este Mundial de futbol está, según han expresado los mismos jugadores, la impredecible trayectoria del balón, el jabulani (que significa “celebrar” en zulu) y la decisión de Adidas, responsable del diseño del esférico para los mundiales desde México 1970 con el famoso Telstar, de trasladar la producción de Pakistán a China. Al respecto, es revelador el artículo escrito desde Pakistán por el periodista Zofeen Ebrahim (“Jabulani, criticada de principio a fin”, Fin de Semana online, 4-07, (www.milenio.com), donde se exponen las condiciones de explotación en las fábricas por pagos mínimos y en jornadas extenuantes.

Una ola de suicidios, ligado a lo anterior, se ha desatado recientemente en China, donde las jornadas laborales obligatorias pueden ser de hasta 12 horas diarias. Así lo informa desde Pekín el corresponsal Mitch Moxley (“Ola de suicidios expone duras condiciones laborales”/Inter Press Service, 11-06-2010), al dar cuenta del suicidio o el intento de hacerlo en los últimos seis meses de 13 empleados de la fábrica Foxconn Technology, en la sudoriental localidad de Shenzhen. La alerta se disparó en enero anterior, con el fallecimiento de Ma Xiangqian, un joven de 19 años, que trabajaba once de lunes a lunes, acoplando partes electrónicas para Foxconn, la mayor fabricante de productos de tecnología de la información.

En los meses previos a su muerte, Ma trabajó un total de 286 horas, incluyendo 112 extras, tres veces más del límite legal permitido. Después de un altercado con un superior, fue enviado a limpiar los baños. La fábrica y la policía descartaron que su muerte haya sido por suicidio. Su familia denuncia que fue asesinado, aunque las autoridades no tienen evidencias que apunten a esa hipótesis.

“Puedo usar la palabra ‘miserable’ para describir las condiciones de trabajo” en China, dice el activista por los derechos laborales Xiao Qingshan, cuyo sobrino trabajó para Foxconn. El martes 8 de junio, en la reunión anual de accionistas de la Hon Hai Precision Industry Co., propietaria de Foxconn, el millonario Terry Guo aseguró que la firma no había violado ninguna ley. Más bien, atribuyó las muertes a “asuntos personales exacerbados por motivos financieros”. “Si hubiera hecho algo ilegal, ya me habrían encerrado”, dijo el empresario. “Invito al mundo a que vengan a mi compañía, a mis fábricas, a investigar completamente”. Añadió que algunos de los trabajadores pudieron haber tomado la decisión de suicidarse por las “generosas” compensaciones que reciben las familias de los trabajadores que se quitan la vida”.

Irene Selser/mileniodiario

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