El maestro y el pupilo

 El maestro y el pupilo

De la misma manera que la medicina sería mejor si el médico escuchara más al paciente, la enseñanza mejoraría si el profesor escuchara al alumno con atención. Muy pronto estas ecuaciones serán tan obvias que se confundirán con la realidad más elemental. Ahora, sin embargo, arrastrando los tiempos del soberano y la estructura jerárquica en todos los órdenes, la sociedad entiende mal que la horizontalidad es más fértil que el orden piramidal. Entiende todavía mal algo tan fácil de entender como que el conocimiento en general es más rico cuanto más participantes intervienen en su composición. Entiende, en suma, mal,  ve ofuscadamente que el modelo nacido y desarrollado en las webs sociales es ya el paradigma de la nueva inteligencia social e individual. Una inteligencia interactiva o donde se combina el saber de muchos agentes que provienen de distintos puntos y convergen en el interés por estar juntos y comunicarse libre y afectivamente, sin el miedo o la censura del amo y el esclavo, el maestro y el alumno, la institución y la gente, el médico y el enfermo actual. La enseñanza, como la medicina, como la política, será una mixtura formada por muchos paisanos, paisanos “apaisados”. Será esto o no será. Los anacronismos con sus fracasos, ya están a la vista.

Blog de Vicente Verdu

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