España tiene cuerda para rato

La selección española tiene cuerda para rato. El campeón del mundo se ha ganado la primera estrella de su camiseta con un grupo de futbolistas de una edad media de 26 años y seis meses, un carné de identidad que parece asegurar un brillante recorrido para esta generación de ganadores. El reto que tiene España ante sí es de dimensiones colosales, ya que nadie ha sido capaz de encadenar tres triunfos seguidos en grandes torneos de selecciones, y España ya suma la Eurocopa de 2008 y el Mundial de 2010.

La potente Alemania de los años setenta fue el combinado que más se acercó a esta gesta, al ganar la Eurocopa del 72, el Mundial del 74 y obtener el subcampeonato en la Eurocopa del 76, perdida la final por penaltis ante Checoslovaquia.

España tiene cuerda para rato

El deporte de competición también tiene la necesidad de reciclarse. Vicente del Bosque supo pulir con maestría los escasos defectos que la selección mostró en la Eurocopa de 2008. No varió el estilo sustancialmente, aportó sentido común al dar continuidad al trabajo realizado por Luis Aragonés y, además, acertó al refrescar al grupo con la inclusión de jóvenes jugadores, algunos ya vitales en el presente exitoso. Son los casos de Piqué (23 años), Busquets (21) y Cesc (23), algunos de los futuros líderes del equipo. También se asoman Arbeloa, Albiol -ya citado por Luis Aragonés-, Navas, Mata, Javi Martínez y Fernando Llorente, futbolistas destinados a ser importantes en el próximo reto que tendrá que asumir la selección: la fase de clasificación para la Eurocopa de Polonia y Ucrania. España está incluida en el Grupo I, junto a la República Checa, Escocia, Lituania y Liechtenstein -solo el primero tendrá plaza asegurada en la fase final-.

“Esta selección sí tiene futuro por más que es complicado juntar a talentos como Piqué, Xavi e Iniesta. España ha demostrado que tiene un gran trabajo de base, así que una generación se irá y otra vendrá. Ya saldrán jugadores”, admite Ernesto Valverde, ex entrenador de Villarreal y Espanyol, entre otros equipos.

Del Bosque, que tiene contrato hasta la próxima Eurocopa, en 2012, trabaja ya en el futuro del equipo. Junto a él, el director deportivo de la federación, Fernando Hierro. “Tenemos controlados a más de 50 chavales de 19 años en adelante. Consideramos a todas las selecciones inferiores como filiales, es nuestra forma de trabajar”, aclara el dirigente, quien no duda en afirmar: “Esta selección puede durar mucho tiempo, podemos estar tranquilos. Tenemos recambios para todos, futuro y proyección”. Con más contundencia se expresó ayer Juande Ramos, ex preparador del Real Madrid, entre otros, en un artículo en The Independent: “España tiene jugadores para dominar el fútbol mundial durante años”.

Hay algunos futbolistas, no obstante, que empiezan a atisbar el final de su periplo en la selección. El primer caso es el de Carles Puyol. El defensa del Barcelona, que ha completado un Mundial sensacional, ya ha afirmado de forma pública que no se ve jugando el Mundial de Brasil 2014. El central tiene 32 años, llegaría a la próxima cita mundialista con 36 y ha confesado a sus íntimos que si ganaba el Mundial, dejaba la selección. En la Federación Española, sin embargo, lo consideran un jugador básico; la idea del seleccionador es la de que aguante al menos hasta la próxima Eurocopa. En todo caso, su relevo es evidente: Albiol.

Más problemas existen en el lateral izquierdo. Joan Capdevila tiene 32 años, como Puyol, y ha cumplido con nota en el Mundial. Ha sido capaz de anular a jugadores de la talla de Simão, y anestesiar en parte a otros como el chileno Alexis Sánchez y Robben. Por el momento, y a pesar de haber probado con jugadores como Monreal, el futuro del lateral izquierdo es la incógnita más acusada del equipo. “Es el puesto más huérfano de recambios”, aclara Valverde.

Sobre Carlos Marchena, que cumplirá 31 años el 31 de julio y que ha dejado de ser el futbolista imprescindible de anteriores épocas, tanto en el Valencia como en el propio combinado nacional, también se cierne el paso del tiempo. Su papel, no obstante, ha sido muy importante en el vestuario por su experiencia y capacidad de liderazgo.

A más largo plazo se dibuja en el horizonte el futuro de Xavi. La dimensión del centrocampista del Barcelona no tiene parangón. Xavi, con 30 años, ha vuelto a ser un hombre decisivo en el reciente éxito de la selección y su continuidad se antoja asegurada hasta al menos la Eurocopa de 2012. A Brasil llegaría con 34 años, una edad considerable. Nadie como él representa el estilo de esta selección. A pesar de ser insustituible, a Del Bosque siempre le quedará Cesc.

Rafael Pineda/elpais.es

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