La industria del Mundial

La industria del Mundial

Como se ha visto en las últimas semanas, ningún negocio de las emociones alcanza la fuerza del futbol. El fervor nacionalista, la exaltación del cuerpo, el gol como hazaña histórica, el drama de la derrota, héroes y villanos de niveles épicos y una audiencia mundial en vilo son componentes del mayor de los espectáculos, ya no del deporte, sino de la industria del entretenimiento.

Apasionados del futbol, un grupo de científicos sociales y analistas de la comunicación observan desde la antropología, la sociología, la mercadotecnia, la cultura, el arte dramático y el periodismo deportivo a la más rentable de las industrias culturales: la de la información deportiva. El auge del mercado noticioso en este renglón no tiene precedentes y requiere de espacios de reflexión al nivel de su poder sobre la vida emocional de la gente.

Uno de esos espacios se abrió la semana pasada durante la presentación del nuevo número de la Revista Iberoamericana de Comunicación de la UIA dedicado al tema “periodismo y deporte”, en el que conviven las plumas de académicos, jugadores y periodistas como Samuel Martínez, Jesús Galindo, Félix Fernández Christlieb, Rolando Dromundo y Enrique A. López Magallón, entre otros.

Se analizó la cobertura del Mundial de Sudáfrica. Cómo se construye, desde los medios, la idea de que la selección mexicana es “nuestra”, cuando en realidad es un “producto” del duopolio televisivo y de la Federación Mexicana de Futbol, que tiene más intereses económicos que deportivos. Los comentaristas, convertidos en “bufones”, la inclusión de mujeres como adorno, la urgencia de periodistas más capacitados y de cronistas que manejen mejor el idioma. El uso político del futbol. El balompié que ha ganado como espectáculo y perdido como deporte. Su mercantilización excesiva, más consumible como una telenovela que como un campeonato.

Y la paradoja: nunca se ha contado con tanta tecnología para difundir el Mundial, pero a la hora de tomar decisiones cruciales no se utiliza porque la justicia está lejos de ser una prioridad de la FIFA. Otra es que si bien los canales mediáticos para la información se han multiplicado, no así el periodismo crítico y de investigación.

Un lugar común es la aversión femenina por este deporte. Afortunadamente la realidad contradice al cliché, y una prueba es Llaneras, el documental de Patricia González Mijares que Canal 22 transmitirá mañana por la noche. Lo protagonizan mujeres que juegan futbol en una liga popular al sur de la Ciudad de México. Y lo hacen como si se jugaran la vida en cada partido.

adriana.neneka@gmail.com

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