Cocina, fiesta y canto de México, patrimonio

La UNESCO reconoció la fiesta de Los Parachicos, en Chiapas, la comida tradicional y una canción purépecha. Con esta inclusión, México suma cinco inscripciones en el rubro de Patrimonio Cultural Inmaterial

Cocina, fiesta y canto de México, patrimonio
La cocina tradicional mexicana, el canto tradicional de los indígenas michoacanos de la pirekua y las fiestas de enero conocidas como parachicos, de Chiapa de Corzo, fueron incluidas ayer en la Lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Con esta inclusión, México suma cinco inscripciones en el rubro de Patrimonio Cultural Inmaterial, en 2009 se logró la inscripción para las capillas familiares y tradiciones vivas de los pueblos otomí-chichimecas de Tolimán, Querétaro, y la ceremonia ritual de los Voladores de Papantla, Veracruz.
Durante el anuncio, en Nairobi, la UNESCO recordó que pese a su fragilidad, el patrimonio cultural inmaterial es un importante factor del mantenimiento de la diversidad cultural frente a la globalización porque su acervo de conocimiento y técnicas se transmiten de generación en generación, lo cual es pertinente para los grupos sociales minoritarios y mayoritarios.
La mesa mexicana
La cocina michoacana se tomó como ejemplo representativo de la cocina nacional, porque abarca gran parte de ingredientes, incluidos los tres básicos: el maíz, el frijol y el chile.
La cocina tradicional mexicana se planteó como una manifestación cultural viva, entre cuyos méritos destacan su antigüedad, su continuidad histórica, así como la originalidad de sus productos, técnicas y procedimientos.
En su raíz más ancestral, la comida que hoy se sigue comiendo en México en lo esencial no difiere de la que se comía en el pasado remoto.
Otro factor que confiere carácter único a la cocina mexicana es que nunca se ha disociado del contexto cultural en que florece, y sigue ligada tanto al modo de ver el mundo como a las costumbres, ceremonias y ritos que acompañan al individuo y a la comunidad desde el nacimiento hasta la muerte.
Un canto vivo
La pirekua es el canto tradicional purépecha de los pireris en la meseta tarasca, la zona lacustre y la Cañada de los Once Pueblos de Michoacán; se interpreta en la lengua indígena y en español, y es resultado del sincretismo de elementos de origen prehispánico -como la propia lengua tarasca- y colonial.
La expresión musical transmitida de generación en generación, tal y como se conoce, con base en partituras y formas musicales del son y el abajeño, se originó a mediados del siglo XIX. Hoy en día, el canto sigue vivo en casas y en eventos de la comunidad como el Concurso Artístico de la Raza Purépecha.
Para la integración del documento de la pirekua se tuvo la colaboración de la Dirección General de Culturas Populares del Conaculta, así como diversas reuniones con el gobierno de Michoacán y alrededor de 120 comunidades donde la expresión cobra mayor fuerza.
Un festejo chiapaneco
Los parachicos son la principal festividad de Chiapa de Corzo, Chiapas, que festeja cada año del 4 al 23 de enero la llamada Fiesta Grande. Se calcula la participación de unos seis mil danzantes, entre “parachicos” y “chuntas”, quienes salen a las calles para dar continuidad a la tradición de casi tres siglos.
Esta festividad es un complejo ceremonial, pues si bien los “parachicos” son los personajes más visibles entre los grupos o individuos que participan, también se hallan los priostes (padrinos) de San Sebastián y de San Antonio Abad (el Nuevo y el Consagrado).
También participan los encargados de ermitas, el patronato de la fiesta de San Sebastián, artesanos talladores de madera, comideras, bordadoras, laqueadores, coheteros y músicos. Los “parachicos” resumen importantes aspectos de la vida cultural de Chiapa de Corzo; la música autóctona de tambor y pito, la danza, el rezo, la vestimenta, el recorrido, las imágenes, las técnicas artesanales de la laca y de las máscaras, los santos y la comida tradicional son elementos esenciales del patrimonio cultural inmaterial de la población.
Para obtener la inscripción en esta lista, los Estados se comprometen a poner en marcha planes de salvaguardia y pueden contar con un apoyo financiero gestionado por la UNESCO.
Las propuestas fueron analizadas por el Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, junto a 50 candidaturas más. (Con información de agencias)

eluniversal.com.mx/

Deja un comentario