Lo chino -I-

Voy a escribir sobre lo chino. Tres cosas que yo asocio a China y lo chino. Que conste que no tengo ni puta idea de China, eh, no os creáis, no os toméis esto como un documental. De todos modos, pondré fotos para que todo quede bien estompado*.
Una de las cosas que me dejan loco de lo Chino son esos elementos folclóricos opacos, abstractos y altamente desasosegantes que pueden hipnotizarte de repente en un restaurante chino. Bueno, he dicho “algunos elementos” para hacerme el interesante, pero la verdad es que sólo fue una tontería minúscula, apenas constatable, la que me sedujo un día saliendo de uno de esos restaurantes, una mierdecilla que me dejó un poco inquieto. Lo siento.
Se trata de esta figura de porcelana. He buscado en Google y por lo visto este malandrín forma parte una tríada que simboliza las tres alegrías chinas: Fortuna, Prosperidad y Longevidad. Él se llamaShouxing y controla el tema de la Longevidad, sabe trucos, es un gran maestro de la duración (apuesto a que se corre más tarde que todos nosotros).
Lo chino -I-
El asunto es que el viejo tiene como una teta en la frente, una protuberancia roma que aparentemente no remite a nada más que a ella misma, no simboliza nada, no es un objeto natural que remita a otra cosa, yo qué sé; por ejemplo, la calabaza que lleva en la mano contiene polvo de cinabrio para elaborar la droga de la longevidad (una droga… cuidado con el viejo camello), pero ese chichón aberrante es único, no existía con anterioridad a sí mismo, es pura fisiología china experimental. Incluso aunque fuera símbolo de algo, algo distinto de sí mismo y de lo abyecto en general, símbolo para otra cosa, ésta también sería inédita para nosotros. ¿Por qué ese bulto ahí?, ¿de qué está relleno?, ¿de pus?, ¿de lo chino en estado líquido? Lo más incómodo de todo es el silencio. Google no da datos sobre la ampolla, es como si no existiera. De hecho, hay versiones del personaje en las que el bulto apenas se insinúa. Sólo se me ocurre que a algunos chinos les salga esto en la frente al hacerse viejos, pero aún así seguiríamos en lo impenetrable, ¿por qué sólo a los viejos chinos? Joder, y esos labios carmesí que dejan ver una lengua de sangre, ¡maldito viejo albino lascivo!

(*) Estompar es una palabra que no existe y es una pena. Se la oí decir al dependiente de la tienda de materiales para maquetas de la facultad de arquitectura. Para él, estompar era algo así como encajar piezas a presión para lograr cierta consistencia y empaque en una estructura. La he usado durante años consciente de que vendía humo, pero es que es muy creíble y me gusta lo que designa. No es grave, hay gente que en vez de decir “ayer empezamos a jugar“ dice “ayer empecemos a jugar“.

Miguel Noguera (fragmento)

http://elbutanopopular.com

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