Así son las cosas

Así son las cosas

Entra uno nuevo en la oficina y eres muy majo con él, le enseñas cómo se hacen las cosas con mucha paciencia, con soltura, en plan muy comprensivo.

Lo haces para que te admire, para sentir tu superioridad en su mirada. No pierdes ninguna oportunidad de ser magnánimo con él, su Dios.

Cuanto más amable eres, más mezquino, más hijo de puta.

(de acuerdo con esta entrada) del blog: http://laabuelabloguera.blogspot.com/

Deja un comentario