Doce discos de 2010 que deberías escuchar (segunda parte)

Más discos..

Hace unos días publiqué aquí una pequeña selección de discos de 2010, realizada en base a motivos algo abstractos y sin ninguna intención de ser una lista definitiva. Un puñado de discos que, en mi opinión, tienen algo que hace que merezca la pena escucharlos, aunque sólo sea una vez. Ni necesariamente buenos ni necesariamente importantes. Pero con algo.
En un mundo musical tan caótico desde cierto punto de vista y tanteledirigido desde otro, esto no es sino una colección de confidencias casipersonales, sin renegar de géneros o estilos, pero evitando escrupulosamente la autocomplacencia, la justificación innecesaria o elalarde ególatra de otras listas que en las últimas semanas han golpeado páginas impresas y websites.
El proselitismo y la recomendación siempre son mejorer herramientas que la osada, necia y supuesta habilidad de la crítica para elegir lo mejor de entre un todo que, muy probablemente, no conoce(mos) al completo. Si partimos de que hay mucha música ahí fuera y de que, tanto discográficas, como medios a sueldo y críticos en circunstancias variables pueden (e incluso quieren) confundirnos, mucho mejor. Así podemos quedarnos conlo mejor de las listas: descubrir música desconocida o recordar la ya escuchada. Empezamos con la segunda parte.

Jeff Lang – “Chimeradour

El australiano Jeff Lang es uno de esos tipos que impresionan cuando les ves en directo. Irradia una fuerza e intensidad tremendas, tanto con banda como en solitario. “Chimeradour”, su último álbum, es un compendio de todas las facetas de Lang, desde la más acústica, como songwriter de categoría, a la más eléctrica, como guitarrista espectacular. En esto último destaca particularmente, ya que sus habilidades están muy por encima de la media. Su técnica principal es el slide (aunque domina todos los aspectos del instrumento) y lo utiliza con la misma destreza para acariciar al público o para lanzarle poderosas ráfagas de rock’n’roll. En esto coincide con el también australiano John Butler, un guitarrista influenciado porLang que también vale la pena descubrir. Hace pocos meses, Jeff Langestuvo de gira por nuestro país, dejando tras de sí unos cuantos públicosboquiabiertos. “Chimeradour” es una buena forma de conocer la obra de este guitarrista y cantante que representa a la perfección el papel del músico que merece mucho más reconocimiento del que tiene. Y, por cierto: cuando vuelva de gira por aquí, estad atentos.

Jeff Lang – “Chimeradour”
El australiano Jeff Lang es uno de esos tipos que impresionan cuando les ves en directo. Irradia una fuerza e intensidad tremendas, tanto con banda como en solitario. “Chimeradour”, su último álbum, es un compendio de todas las facetas de Lang, desde la más acústica, como songwriter de categoría, a la más eléctrica, como guitarrista espectacular. En esto último destaca particularmente, ya que sus habilidades están muy por encima de la media. Su técnica principal es el slide (aunque domina todos los aspectos del instrumento) y lo utiliza con la misma destreza para acariciar al público o para lanzarle poderosas ráfagas de rock’n’roll. En esto coincide con el también australiano John Butler, un guitarrista influenciado por Lang que también vale la pena descubrir. Hace pocos meses, Jeff Lang estuvo de gira por nuestro país, dejando tras de sí unos cuantos públicos boquiabiertos. “Chimeradour” es una buena forma de conocer la obra de este guitarrista y cantante que representa a la perfección el papel del músico que merece mucho más reconocimiento del que tiene. Y, por cierto: cuando vuelva de gira por aquí, estad atentos.

Method Man, Ghostface Killah & Raekwon – “Wu-Massacre

El mejor disco de hip-hop del año es, con toda probabilidad, “How I Got Over” de los Roots (con “My Beautiful Dark Twisted Fantasy” de Kanye West y “Sir Lucious Left Foot” de Big Boi pisándole los talones). Dicho esto, debo destacar uno de esos discos que pasa desapercibido para muchos aficionados a pesar de ser realmente bueno. “Wu-Massacre”, con su portada freak ilustrada por Chris Bachalo y su aire gangsta, es uno de los mejores discos que ha dado el colectivo Wu-Tang Clan en bastante tiempo. Aunque Method ManGhostface KillahRaekwon tienen sus respetivas carreras en solitario desde hace años, esta colaboración les convierte en una especie de grupo-apéndice del Clan. Suenan perfectamente ensamblados, como es natural, y hay viejos conocidos en la producción (RZAMathematicsScram Jones…) que sacan de los tres raperos lo mejor de aquellos primeros años noventa en los que el Wu-Tang Clan brilló como nunca. Siguen siendo una de las mejores bandas de hip-hop del mundo, vayan todos juntos o de tres en tres.

Robyn Hitchcock – “Propellor Time”

Discos como “Propellor Time” son un auténtico soplo de aire fresco. En cierta forma, sirve para devolvernos la fe en las canciones y en la música que suena sencilla aunque tenga cosas complicadas en su interior. Robyn Hitchcock ha publicado en 2010 uno de sus mejores trabajos y, de paso, una de las joyas discográficas del año. Los invitados estelares (Johnny MarrJohn Paul JonesChris BallewNick Lowe…) son sólo un complemento a sus fieles Venus 3. Estos, a su vez, son una especie de escisión de R.E.M. o incluso una escisión de una escisión, ya que tantoPeter Buck como Scott McCaughey (Young Fresh Fellows) y Bill Rieflin(ex-Ministry) también coinciden en The Minus 5, otro proyecto paralelo a la mítica banda. Esa familiaridad se transmite completamente al oyente, que tiene la sensación de estar ante un disco grabado, sobre todo, entreamigos. Por eso es tan natural y suena tan relajado. Y además, no contiene un solo tema que no merezca la pena.

Hail Of Bullets – “On Divine Winds

El último disco de Hail Of Bullets no está tan bien como su debut (“Of Frost And War”, 2008) pero la banda holandesa es tan buena que hay que destacarla igualmente. Que nadie me malinterprete, al igual que Hail Of Bullets es una de las mejores bandas de death metal que hay en la escena, “On Divine Wings” también es un disco tremendo. Gran parte del mérito lo tiene el genial Martin Van Drunen, una de las voces máspersonales del metal, al que algunos recordarán por sus míticos discos con PestilenceAsphyx o por ser el primer sustituto de Karl Willetts enBolt Thrower. Como Van Drunen, todos los miembros de Hail Of Bulletsson veteranos de la escena death metal (provenientes de bandas comoThanatosHoutwitserGorefest…) y en este grupo lo dan todo. Sin perder el toque old-school, acaban sonando más modernos y más creíbles que la mayor parte de bandas de la escena. Merece la pena descubrirles.

Bryan and the Haggards – “Pretend It’s the End Of the World

Si hay un disco de jazz que reivindicar en 2010 es el debut de Bryan and the Haggards. Proyecto surgido de la factoría Hot Cup, con dos miembros de los acojonantes Mostly Other People Do The Killing (que son a su vez uno de los mejores grupos de jazz del momento) de por medio: Moppa Elliott y el gran Jon Irabagon. Imaginad un cruce de countryrockhard bop desquiciado y free jazz contemporáneo, aunque este disco tiene muchas más cosas. El planteamiento es tocar temas del gran Merle Haggard (y algún otro clásico del country) desde el punto de vista de cinco músicos que persiguen, ante todo, tocar música libre y muy orgánica. El resultado es tan ingenioso, tan lleno de vida, que hay que escucharlo para entenderlo. Es un disco que no gira dentro del reproductor. Palpita.

Estos son algunos discos del pasado año. Podrían haber sido más de doce, la verdad. Me quedo con ganas de hablar de “You Are Not Alone” deMavis Staples, “Matador” de Zoroaster, “Invariable Heartache” de Kort, “Bears, Mayors, Scraps & Bones” de Cancer Bats, “Recovery” de Eminem, “Wilderness Heart” de Black Mountain, “Option Paralysis” de Dillinger Escape Plan, “Rise Up” de Cypress Hill, “Full Of Hell” de Howl, “No Better Than This” de John Mellencamp y, por supuesto, los dos álbumes que ha sacado EELS en 2010, de los que hablaré aquí dentro de poco. Pero doce es un buen número.

Tanta música que descubrir, y la que queda. La que está por venir, la que quedó atrás y se nos pasó o los clásicos a los que, de vez en cuando, hay que volver. ¿No es emocionante?

Yahvé M. de la Cavada/http://blogs.elpais.com/muro-de-sonido

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