El nuevo Arca de Noé, sólo para ricos

El concepto de Arca ha sido diseñado por la firma rusa Remistudio en el marco de la Unión Internacional de Arquitectos y su programa «Arquitectura para la Atención de Desastres». Se puede construir en climas diversos y resistir el aumento del nivel del agua y los movimientos sísmicos.

Un hotel de lujo a prueba de diluvios

Se prevé que el nivel del mar habrá subido al menos dos metros para el año 2100. Un amargo presagio para millones de personas en todo el mundo que viven en zonas costeras o en desembocaduras de los ríos. Las llamadas de atención para intentar mitigar la catástrofe han sido muchas, y también empiezan a surgir propuestas de posibles soluciones.

Entre estas últimas, un estudio de arquitectura propone una alternativa que ya ha sido tildada de «elitista», ya que supondría un modelo de supervivencia que dejaría fuera a los millones de pobres afectados por el cambio climático y los posibles vaivenes meteorológicos futuros.

El «Hotel Arca» está diseñado para soportar las inundaciones, maremotos y la subida del nivel del mar, así como los terremotos y otros desastres naturales, aseguran sus creadores. Se basa en el concepto de un hotel flotante con un entorno verde y auto-sostenible para los tripulantes y todos sus ocupantes.

Un sistema de carga de los arcos y los cables permite la redistribución de peso a lo largo de todo el cuerpo de la nave en caso de un terremoto. Su estructura también permite el empleo de componentes prefabricados para que pueda ser construida en serie rápidamente.

Invernadero flotante

El jardín interior ofrece un escape para los clientes, actuando como un invernadero y reduciendo la necesidad de iluminación artificial. El diseño también incorpora células solares fotovoltaicas y un sistema para recoger el agua de la lluvia.

El Arca constituye un sistema único de energía. La cúpula, en la parte superior, recoge el aire caliente desde unos acumuladores para proporcionar un suministro ininterrumpido de energía para todo el complejo, con independencia de las condiciones ambientales exteriores. El calor del ambiente que rodea a la nave también es reciclado.

Ignacio Blanco/larazon.es

Deja un comentario