Por qué no nos dan pena los peces

Todos los animales que se venden frescos en el mercado se venden muertos y casi siempre pelados o despellejados e incluso troceados. Todos excepto los crustáceos, los moluscos, los cefalópodos y los peces -conocidos comestiblemente como marisco y pescado-, que son los únicos animales que se venden vivos (o bien moribundos o bien fenecidos en el camino), se cocinan vivos, e incluso hasta se pueden comer vivos.

¿Y esto, por qué?

1. Porque no sangran (Actualizo: O sangran muy poco)

2. Porque no emiten ningún tipo de sonido cuando sufren

3. Porque no son acariciables


Es por estas razones que dejarlos morir asfixiados, cortar sus cabezas, abrirlos por la mitad, meterlos vivos en agua hirviendo o matarlos de un mordisco, no nos parecen actos tan crueles y desalmados.

Ahora imaginad esas escenas acompañadas de berridos como los de las vacas o los de cualquier otro animal de carne blanca o roja, y llenas de sangre:

si las almejas y los peces chillaran y las ostras sangraran

interpretación libre de los sonidos que emitirían estos animalicos

La forma en la que se trata a estos animales es la más cruel de todas; sin embargo, nadie siente pena por ellos. Nadie dice “¡Ay… pobre pescadito, se está muriendo!”. Los únicos que dan un poco de lástima son algunos crustáceos como los percebes cangrejos y las langostas, porque son los únicos que pueden e intentan defenderse. Los demás están condenados a sufrir y a morir en silencio.

Ignoro si los vegetarianos que a veces comen pescado son de esos que lo son por salud o por los “pobres” animales maltratados; pero ahí dejo también esa piedra con mano incluida.

Y todo esto es lo que le decía a mi madre para que no me obligara a comerme la merluza.

visto en: http://www.teoriasdelabsurdo.com/

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