Conductas en estancias pequeñas

Lo de hoy va a ser desagradable, perdonad, pero llevaba tiempo queriéndolo poner y no encontraba el momento adecuado (*)

Es un chaval muy español, un macho, de estos que están en el ejército y esas cosas, ya sabéis por dónde voy. El tema es que ha querido aplicar un pequeño truco para cuando sale de marcha y va a mear en los servicios de las discotecas. Es así:

Conductas en estancias pequeñas

Hace la mangina (**). Y lo hace para no darle la espalda a la puerta, como en plan desafiante y para estar alerta ante la entrada de posibles manfloritas, porque por su retaguardia no tolera ni el bigote de una gamba. Y bueno, el caso es que la idea es buena, pero el resultado final es confuso, pues la peña que pasa por allí lo único que ven es a un tarado haciendo la vagina masculina y piensan que seguramente sea gay, perdiendo así toda su reputación. Le sale el tiro por la culata, quiere quedar de semental y ahora es la reina de la noche. Y qué coño, ¿no? Que el tío incluso se tiene que bajar mucho los pantalones para poder mear. ¿Adónde vas, loco?

(*) Fijaos si tenía ganas ya de ponerlo que el dibujo no hay por dónde cogerlo. Lo he hecho hasta manco porque la mano esa me salía fatal. Y el váter… un váter cuadriculado.

(**) Básicamente es echarse el pene hacia atrás. Mear al revés, ¿no? Es muy útil para que no te sorprenda el enemigo. Así meaban en la Guerra Civil seguro.

fuente: http://pericoromero.wordpress.com/

Deja un comentario