Hablar de México

Hablar de México

Mi amigo Armando Morales es cien por cien chapaneco y presume de ello. Me parece muy loable. Hay que amar lo que es de uno, sus raíces, su tierra, sea fértil o desértica. Eso da igual. Pero hay que amar el hogar y el entorno de lo que es de uno. Armando me cuenta de lugares por donde he tenido el privilegio de haber visitado: el Cañón del Sumidero o Palenque o San Cristóbal de las Casas. Tienen razón, parece otro México. Existen tantos Méxicos como queramos. Treinta y dos Méxicos representados en sus treinta y dos estados. Pero también muchos Méxicos con climas y microclimas, con comidas diversas, con músicas distintas, con gente extraordinaria.

Y es que no me canso de hablar de mi otra tierra. Como siempre digo, uno es de donde nace. Eso hay que amarlo y atesorarlo de por vida. Sin embargo, uno también es de donde se siente a gusto y feliz y yo me siento enormemente feliz en México. Me produce un enorme orgullo que mis hijos sean mexicanos y por sus venas recorra sangre azteca. Por eso y por otros muchos motivos, hablo con tanta devoción. Por eso tampoco me extraña que mi amigo Armando hable con tanto amor de su Estado.

La labor de los políticos es vender a México en el mundo. El turismo representa una fuente muy importante de ingresos para el país. El presidente Felipe Calderón parece que lo ha tomado como algo personal. Gloria Guevara, la secretaria de Turismo viaja por medio mundo para explicar que México no es el narco, ni mucho menos. Los gobernadores se afanan en lo mismo. Fernando Ortega de Campeche habla con los tour operadores en la Feria de Turismo de Berlín. Otros, como Juan Sabines en Chiapas o Javier Duarte en Veracruz proclaman a los cuatro vientos las bondades de sus respectivos estados. Y así, uno y otro y otro hasta completar todos los estados.

Me parece muy acertada la estrategia unida de todos los actores para atraer a los turistas. Por que son todos. Mexicanos de allá y de acá. Jamás había visto un embajador tan activo y enamorado de su país, como Jorge Zermeño que trabaja en Madrid, de sol a sol para poner a México en el lugar donde le corresponde. Zermeño se ha reunido con los más importantes personajes de la sociedad española para explicarles que México sigue siendo un país de oportunidades, un país exquisito para pasar las vacaciones, un país donde, de la cordialidad hacen su bandera. Un país en definitiva para viajar.

Aquí en España existe todavía la rémora del narcotráfico. Muchos tienen una idea que no se ajusta a la realidad mexicana. No se puede negar la obviedad. Es más. Hay que asumirla y combatirla. Sin embargo también es cierto, que no hay nada contra el turismo que representa una fuente fundamental, para la economía mexicana. Les explicamos una y otra vez, cual es la actualidad mexicana. Sin embargo, todavía cuesta, cuesta por el estigma que lleva encima.

Se trata de una obligación. Esta es una obligación de todos los mexicanos y de todos aquellos que así nos sentimos. Tenemos que hablar bien de México. No se puede esconder lo que existe, pero no todo lo que acontece es malo; ni mucho menos. Al contrario. Por eso creo que la postura del presidente Calderón y de los gobiernos estatales respecto al turismo es la idónea. Hay que seguir trabajando y seguir utilizando el amplificador que el turista tiene que visitar México. Lo necesitamos. Pero sobre todo, nos lo merecemos.

—Ya sabes, Armando. Haces muy bien al hablar de Chiapas. Todos, tenemos que hacer lo mismo.

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