México, paraíso del turismo extremo

México, paraíso del turismo extremo

Veintidós millones de turistas no pueden estar equivocados. Público conocedor que sí sabe valorar al idílico México de nuestros narcorrecuerdos, y que se deslizan por todos los rincones en pos de emociones fuertes, imágenes perturbadoras y maravillosos paisajes del romanticismo tremendista con descabezados incluidos.

Viajeros todoterreno que, instalados en la moda del VTP extremo, descubren en las matazones, la impunidad y los daños colaterales, el paisaje más encantador del folclor y la mexicana alegría. Nada que ver con toda esa bola de apátridas que no han respondido a la convocatoria presidencial de hacer del país una potencia turística —que ya lo es en cierta manera gracias a los agentes gringos que peinan el país en busca de los cómplices del Piolín— a pesar de la mala publicidad que las ridículas minorías esparcen para desprestigiarnos.

Así, millones turistean disfrutando de las poéticas balaceras en Nuevo León, Michoacán, Tamaulipas o Chihuahua, que emulan los fantásticos ritos de apareamiento de las ballenas en Cabo San Lucas; gozando de las maravillas épicas de la extorsión, la juventud en éxtasis y el secuestro que tienen la capacidad de dejarnos impertérritos como las profundidades de las Barrancas del Cobre.

Y es que es lo más natural es que en el extranjero se aspire a visitar un país como el nuestro que no hay dos en la vida, donde personajes tan admirables como García Luna —el Juan Osorio de los espectáculos judiciales—, Chávez & Chávez (próximo ex procurador cuyo máximo logro es no haber declarado nada para recordar siquiera como cita a pie de plática) y Francisco Blake (gran profesional en el difícil arte de pasar sin pena ni gloria), admirables burócratas que han conseguido que la hiperviolencia pase mediáticamente a nivel de bullyng. El caso de la familia Reyes Salazar, abandonada por el sistema a la piedad de los sicarios, así lo constata.

Cómo será de atractiva la oferta turística nacional, que cientos de miles de migrantes centroamericanos cruzan el país con la esperanza de conocer los Spa & Resorts regenteados por Los Zetas, ante la humanitaria abulia de las autoridades migratorias.

Quién podría escapar a la tentación arqueológica de divertirse con los jocosos comentarios sarcásticos delingeniebro Cárdenas y sus patiños chuchescos que ya deben estar planeando una alianza con Gadafi y ya le deben estar proponiendo a la ex canciller francesa, Michèle Alliot-Marie, gran defensora de Cassez y socia gananciosa de los sátrapas de Libia y Túnez, que se vaya de candidata por Toluca.

Visite México.

Jairo Calixto Albarran/mileniodiario

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