Contra la depresión

Contra la depresión

¡BÚSCATE UN AMANTE! (mejor leerlo para no sacar  conclusiones equivocadas)

Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron.
Me imagino que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas.
Acuden  a la consulta del psicólogo tan de moda en los últimos tiempos (hace años era algo no tan bien visto) y el diágnostico  que les darán será seguro: “Depresión” y la infaltable receta del antidepresivo de turno. ¿Seguro que es eso lo que necesitan?,  yo, me atrevo a recomendarlas UN AMANTE. Los  antidepresivos  que se les tome  el facultativo  y después que nos cuente  como le van ….¿ o ellos/as no son  vulnerables como el resto de los mortales?.
Vaya caras que habrán puesto al leer esto. Estarán los que piensan: ¡Cómo es posible que alguien se atreva con una sugerencia tan poco científica! Y también estarán  los que escandalizados se despidan y no sigan leyendo. A los que decidan quedarse y no salgan espantados por el consejo, les doy la siguiente definición: Amante es: “Lo que nos apasiona”. Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir. Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.
A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby…o ¿por que no? en lanzarse a la “aventura” de  crear  un “blog”.
En fin, es “alguien” o “algo” que nos pone de “novio con la vida” y nos aparta del triste destino de durar. Y qué es durar? – Durar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia.
Durar es  postponer la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana (¿quién sabe  dónde  estaremos mañana?). Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, se  TÚ  también un amante y un protagonista… de la vida.
Piensa que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie. Lo trágico, es no animarse a vivir; mientras tanto y sin dudar, búscate un amante…
Mi  recomendación sin tener una base científica para nada  es  que ¡PARA ESTAR CONTENTO, ACTIVO, Y SENTIRSE FELIZ, HAY QUE ESTAR DE NOVIO CON LA VIDA!

Lo leí en: http://tesy-ellenguajedelasflores.blogspot.com/

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