La tacaña de España

Está confirmado, los españoles somos tacaños con las propinas. Si a principios de mes una encuesta de Skyscanner aseguraba que somos los europeos que menos propinas dejan, ahora Tripadvisor nos echa otro jarro de agua fría: el 57% de los españoles ha reducido sus propinas por la crisis.

La excusa no es mala, cierto. Pero, admitámoslo, ¿quién no le ha dicho a un amigo extranjero, antes incluso de la crisis, que se estaba pasando con el tip?

En la mesa europea, los españoles somos el Señor Rosa.

El violín más pequeño del mundo

Todos sabemos que cada país y cada tipo de viaje tiene su código y su protocolo (por ejemplo, el sobrecito que hay que dejar en los cruceros, como explica aquí Paco Nadal).

Pero veamos la crudeza de la diferencia en un ilustrativo…

CASO REAL: La cuenta de una comida para dos es de 28,90. El servicio ha sido correcto. Pagas con 30 euros.  ¿Qué dejas?

Caso real

A) Si eres inglés, te buscas en los bolsillos y rascas entre 2,80 y 4,30 euros. Un engorro si no tienes suelto.

B) Si eres estadounidense o estás allí de viaje, no pides postre, y apoquinas hasta el 20% (5,80 euros).

C) Si estás en China o en Japón no dejas nada porque es una falta de respeto.

D) Si eres español, “te sientes obligado” (según la encuesta), pero como hay crisis te guardas tu eurito y abandonas los míseros 10 céntimos (es que no tenía cambio para el metro, España va mal, que la ponga elpresidente de Telefónica, etc…).

E) Si vives en ‘Reservoir Dogs‘ dejas un dolar y un montón de fucks a tu paso.

“El resultado de la encuesta no nos sorprendió, la verdad”, admite Blanca Zayas de Tripadvisor. “El año pasado  tuvo resultados similares, incluso peores…”. Entonces el 64% de los españoles admitió reducir sus propinas en épocas de vacas flacas. Así que hay esperanza para los camareros.

Eso o este año mentimos más, porque esto de “¿cómo de generoso eres?” es un poco como cuando te preguntan “¿cuántos documentales ves?”. “¿Yo? Mogollón, a tope de documentales, todo el día”.

La encuesta también analiza lo que mueve personalmente a los europeos a dejar mejores o peores propinas.  Los franceses son los más pijos, pues solo son generosos si el servicio supera sus expectativas, mientras que los demás nos conformamos con que las cumpla. La propina “premia” la amabilidad, el trato servicial, la simpatía… pero, según los datos, “la rapidez no es un factor que asegure una buena propina”, sino en los kebabs se forrarían. Ahí el Señor Rosa tiene un punto:

¿por qué dejamos propina a quien nos sirve un café y no al tipo del McDonald’s?

Patricia Gosálvez/http://blogs.elpais.com/turistario

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