Mujer en la luna

Mujer en la luna

Yo nunca puse, entre los datos que aún guarda mi cabeza, esto de que era doce de abril cuando el primer hombre viajó al espacio, hace cincuenta años.

Tampoco me acuerdo de la fecha exacta en que llegó el primer hombre a la luna, pero ahora Beatriz me ha dicho que fue en sesenta y nueve. Ella sí vive en la tierra, no como yo.

La llegada del primer hombre a la luna ¿fue una trasmisión en vivo? Creo que sí. Por eso la tía Luisa decía que toda esa faramalla la estaban filmando en un set de televisión. Pero tal cosa sucedió mucho después.

Punto: Cuando pusieron al pobre Yuri Gagarin en el espacio, no lo vimos el mero día, pero yo me recuerdo sentada junto a mi abuelo, que todo lo veía con el asombro de un niño. Aún más, porque él se daba cuenta de lo que eso significaba. Y yo no. Yo era una niña en la luna. Por eso, cuando el primer hombre llegó ahí, ya lo estaba esperando mi distraída persona. Lo vi flotar como un dirigible parsimonioso y sentí que venía hacia mí. Dos en la luna, pienso ahora. La única diferencia es que él volvió y yo aquí ando casi siempre. En la luna. Vuelvo a ratos a pisar tierra durante el desayuno, porque en la luna faltan las naranjas. Pero muchos días, cuando tomo el té con pan y mantequilla empiezo a despegar otra vez. Me gusta la luna. Y llegué aquí diecinueve años antes que el primer hombre.

Angeles Mastretta/http://lacomunidad.elpais.com/puerto-libre/posts

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