The Economist sobre el nuevo libro de Fukuyam

The Economist sobre el nuevo libro de Fukuyam

El semanario inglés publica una nota en su edición más reciente sobre el nuevo libro de Francis Fukuyama, The Origins of Political Order: From Prehuman Times to the French RevolutionThe Economist sobre el nuevo libro de Fukuyam. Destaca la impresionante erudición de este discípulo de Huntington y la amplitud de su horizonte histórico. Como en su polémico ensayo sobre el fin de la historia, Fukuyama sigue atreviéndose a la perspectiva planetaria, pero aquí la complementa con atención al detalle histórico. Los libros de teoría política, concluye The Economist, no son frecuentemente entretenidos. Ésta es una excepción.

Aquí pueden verse otros textos de la revista sobre Fukuyama.

Yo pinto lo que veo

Hace unas semanas me preguntaba si había traducción al español del poema de E. B. White titulado “Yo pinto lo que veo. Una balada de la integridad artística.” En el blog de nexos descubro que sí: Luis Miguel Aguilar tradujo el poema para la revista hace años. Aquí está su versión:

Yo pinto lo que veo
(Una balada de la integridad artística)

E. B. White

“¿Qué es lo que pinta usted sobre los muros?”
Dijo Nelson el nieto de John D.
“¿Pinta usted cualquier cosa que le venga?
“¿Va a ponerle palomas, o un árbol en otoño?
“¿O una escena de caza, como en una sala inglesa?”

“Yo pinto lo que veo”, dijo Rivera.

“¿Y qué colores usa cuando pinta?”
Dijo Nelson el nieto de John D.
“¿El rojo si es la barba de algún santo?
“Y si usa el rojo ¿es rojo intenso o débil?
“¿Prefiere algún azul, azul prusiano?”

“Yo pinto lo que pinto”, dijo Rivera.

“¿De quién es esa cara que está sobre mi muro?”
Dijo Nelson el nieto de John D.
“¿Es la cara de algún buen conocido?
“¿Un Rensselaer, tal vez, o un Saltonstall?
“¿Acaso es Franklin D.? ¿O es Mourdant Hall?
“¿O es la cara de un ruso?”

“Yo pinto lo que pienso”, dijo Rivera.
“Yo pinto lo que pinto, yo pinto lo que veo,
“Yo pinto lo que pienso”, dijo Rivera,
“Y hay algo que se llama integridad:
“Es lo que más me importa en una sala burguesa;
“Sin embargo…
“Pondré a una pareja tomándose un trago,
“Y puedo incluir un retrato de Abraham Lincoln;
“Pondría incluso una máquina McCormick,
“Y aun así mi arte no se abarataría.
“Pero la cara de Lenin tiene que estar ahí
“O mis amigos van a darme calabazas,
“Calabazas para siempre, calabazas”.

“En mí sería una cosa muy mal vista”,
Dijo Nelson el nieto de John D.,
“Cuestionar la integridad de algún artista
“O mencionar el simple cobro de honorarios;
“Pero yo sé muy bien cuál es mi gusto,
“Aunque odio ponerle trabas al arte;
“Por veintiún mil dólares reaccionarios
“Usted pintó un radical. Digo, no es justo,
“Nadie me va a rentar las oficinas,
“Estas capitalistas oficinas.
“Porque, como usted sabe, esto es una sala pública,
“Y la gente quiere siempre algo bonito—
“Palomas, o algún árbol en otoño.
“Y aunque detesto ponerle trabas a su arte,
Algo le debo a Dios y a mi Abuelito,
“Y no quisiera yo sonar muy duro
“Pero, después de todo, este es mi muro…”

“Vamos a ver de quién es”, dijo Rivera.

Lo leí en: http://blogjesussilvaherzogm.typepad.com/

 

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