Belmonte

Belmonte
Hay libros que saben esperar. A mi me esperan -durante un tiempo- casi todos, hasta que se aburren y se esconden para siempre en un hueco de alguna estanteria. Hace mucho tiempo que perdi mi aficion por la lectura; de libros. Pero hay libros que se resisten a no ser leidos y, por alguna extraña razon, permanecen discretamente por la casa mirandote disimuladamente de vez en cuando. Recordandote que estan ahi. Son libros que por algun motivo me niego a convertir en objetos decorativos. Se que les tiene que llegar su momento. Ellos lo saben.

Llego la hora del libro de Manuel Chaves Nogales que me regalo Paloma: Juan Belmonte, matador de toros.

Lo devore en dos dias y ahora me siento huerfano. Me apetece otra lectura. Realmente lo que querria es que el libro de Nogales tuviese el triple de paginas.
Juan Belmonte, matador de toros, es un libro maravilloso que descubre la personalidad unica de Belmonte y la singular sensibilidad de Nogales. Un libro especial que parece un hermano mayor en vez de un libro. Libro para toreros, aficionados y antitaurinos, y una pena que los toros no sepan leer. Tambien es un tesoro para la gente que no le gustan los libros. Porque este libro -como decia Paloma en su nota- no es un libro.

En estos tiempos de incertidumbre economica, rescato este parrafo de cuando Belmonte de pequeño quiso huir de su humilde casa para convertirse en cazador de leones:
“La empresa era superior a nuestra imaginacion, y estuvimos a punto de fracasar, no por falta de dinero, sino de fantasia, que es por lo que se fracasa siempre.”

Gracias Paloma

http://lacomunidad.elpais.com/mikel-urmeneta/posts

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