¿Fin de la fiesta brava americana?

Por: Salvador Camarena

Un movimiento antitaurino recorre los países de América Latina en los que se llevan a cabo corridas de toros. De México a Perú se discuten distintas iniciativas para limitar la crueldad del espectáculo, el acceso de menores de edad al mismo o, de plano, prohibirlo. El opositor más reciente es el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, que en la víspera del inicio de los festejos taurinos en la capital de Colombia (que ocurrió este sábado), informó que quiere que se cancelen en esa ciudad  “espectáculos alrededor de la muerte”, según las palabras de quien gobierna esa ciudad desde este mes.

“Ahí hay un espacio público que es la Plaza de Toros  que debería tener una utilización múltiple en la cultura de la ciudad pero que debería cerrarse a cualquier posibilidad de espectáculo alrededor de la muerte,  todos los espectáculos, la cultura, el arte alrededor de la vida bienvenida, pero no la que se construye a través de la muerte de animales o de seres humanos“, dijo Petro, al anunciar que no haría uso del palco que tiene reservado en La Santamaría, situación que no había ocurrido en los 81 años de historia de la plaza, como cuenta El Tiempo.

Petro anunció además que no sólo no patrocinará las corridas, sino que también quiere entrar a una negociación para dar uso cultural al coso, que tiene un aforo de 12 mil personas: “Como ciudad, somos los dueños de la plaza -le dijo Petro a EL TIEMPO- y, en esa medida, la política pública es la de que ese espacio no puede continuar cerrado y muerto para la cultura”.

Pero la de Petro es tan solo la más reciente de las iniciativas en contra de las corridas. En Perú, en marzo se discutirá en el Congreso una propuesta para prohibir el ingreso de menores de edad a las corridas. Y si Perú disputa el tener la plaza más antigua de América, la de Acho en Lima (inaugurada en 1766), en México, donde se encuentra la más grande, con aforo para 40 mil aficionados, también se discute el futuro de la “fiesta brava”.

Tanto el llamado Partido Verde Ecologista de México (una cuestionada pero poderosa organización política que promueve, entre otras cosas, la pena de muerte) como su actual aliado el Partido Revolucionario Institucional (PRI) han hablado en el Congreso de la Unión y en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal de revisar la viabilidad de las corridas. Si bien los priistas de la ciudad de México retiraron en octubre pasado su propuesta de cancelarlas en la capital mexicana, el tema sigue abierto en la sociedad, que según encuestas rechaza las corridas (Consulta Mitofsky encontró en diciembre que solo 33% de los encuestados consideraban correcto que existan los festejos taurinos).

Venezuela ha sido también testigo de manifestaciones en contra de las corridas y Ecuador, luego de una consulta ciudadana, vio como en la capital ya no se puede dar muerte al toro de manera pública, lo cual algunos consideran una burla en sí misma.

¿Seguirá la América taurina pronto el camino prohibicionista de Cataluña? Lo estaremos contando.

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