¡Maldito día “de la amistad”!

¡Maldito día “de la amistad”!

Una de las celebraciones paganas que más me irritan es ese tal “Día del Amor (y la Amistad)” que acabamos de festejar ayer y que, como ya he garrapateado otras tantas veces —y siempre con este invariable ánimo rabioso del amargado misántropo—, en mis tiempos era simplemente el día de San Valentín (Valentine’s Day), patrono de los enamorados, o sea, de los novios, y que hoy, por obra y gracia de los mercaderes, se ha trasmutado, en tanto que involucra también a los “amigos”, en una fiesta de una universal obligatoriedad, es decir, en un agobiante compromiso del que nadie, a no ser que se trate de un auténtico sujeto antisocial internado en un psiquiátrico, puede escapar porque, señoras y señores, a lo mejor por cuenta de la modernización algunos de nosotros podemos tener o no tener pareja, novia o cónyuge pero todos, sin excepción, contamos, por lo menos, con un par de amigos a los que, mira tú, habrá que atender específicamente cada 14 de febrero y, por ahí, mimar directamente obsequiándoles alguna baratija para que los otros —esos traficantes de artilugios, gadgets, accesorios de moda y otras chucherías— puedan atiborrar la caja registradora.

Pero, a ver, una cosa es que nos quieran engatusar los comerciantes —a punta de inventos abusivos disfrazados de tradiciones en las publicidades que nos recetan—y otra muy diferente es que nosotros, individuos presuntamente soberanos y pensantes, nos acomodemos alegremente a sus tramposos designios. Y es aquí, espantados lectores, donde a mí se me atraviesa el asunto en el cogote. Porque, con perdón, parecemos borregos adiestrados para seguir mansamente los dictados del mercado: alguien decreta —aquí en México, y nada más— que el 14 de febrero ya no es solamente asunto de los novios, sino algo que nos compromete a todos los mortales y, madre mía, ahí estamos nosotros para, a la primera, seguirles la corriente con la más abyecta docilidad.

El tema, por lo pronto, me pone de muy mal humor. Pues eso.

Román Revueltas/mileniodiario

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