Los ataques a Oriente Medio

Los ataques a Oriente Medio

Cada vez que Barack Obama tiene que pronunciarse sobre Siria o Irán, le salen más canas. Serán los nervios, digo yo. El sabe que, ni Siria ni Irán son Libia. El problema en la actualidad en Oriente Medio surge en el peor momento para Obama. Hay elecciones presidenciales en noviembre y Estados Unidos no está tan boyante desde el punto de vista económico. Es cierto que su economía ha repuntado tímidamente. También es verdad que se han creado lábiles puestos de trabajo. Pero resulta insuficiente. La crisis estadunidense nació en tiempo de Bush y a Obama le tocó de lleno.

Si quiere volver a ganar tendrá que dar signos inequívocos de que la economía norteamericana repunta y no se estanca como la europea. En ese sentido una contienda contra Irán —aunque fuera a base de artillería altamente tecnológica— sería demasiado costosa. Además, sabe perfectamente que un país tan grande como Irán —es tres veces más grande que la superficie española— tendría que ir apoyada por su infantería. Todo esto si quiere neutralizar de verdad, no sólo las centrales nucleares sino también acorralar al régimen de Ahmadineyad. Por eso, Obama intenta agotar la vía diplomática hasta el final.

El caso de Siria es algo distinto. Se trata de dos bravucones —Rusia y China— que le están echando un pulso al mundo. Hay una víctima: el pueblo sirio que ve con horror como se les deja morir sin que nadie haga nada. Rusia va a luchar por el régimen de Bashar al Asad o por alguno de sus partidarios hasta el final. ¿Por qué? Entre otras muchas cosas porque Al Asad es el principal comprador de armamento ruso.

En este complicado tablero de ajedrez del convulso Oriente Medio, todo al final está interrelacionado.

Además de llevar Irán su guerra particular, con la consecución de la bomba atómica, los persas también están ayudando al régimen sirio con armamento.

Lo de China es aún más sangrante. Dice que Occidente está inmiscuyéndose en temas domésticos que no le atañe a nadie más que a los propios sirios. Así lo dicen y se quedan tan tranquilos mientras todos vemos como han muerto miles de personas.

¿Un ataque a Irán? Es muy factible por parte de Israel pero lo harán cuando nadie lo espere.

¿Una Siria, con la ocupación de Libia, con la ayuda de la OTAN? No parece muy probable mientras Rusia no dé su brazo a torcer. No olvidemos que Putin y Medvédev ya se sintieron ninguneados con la intervención de la OTAN en Libia. No van a dejar una segunda oportunidad, más ahora que tienen elecciones.

Alberto Pelaez/mileniodiario

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