Una trama que ni Larsson pudo imaginar

Por: Salvador Camarena | 02 de febrero de 2012

Martins
Una de las pocas imágenes que se conocen de Raúl Martins Coggiola.

Una hija denuncia que su padre, ex agente secreto ligado al tráfico y explotación de personas, la quiere matar. No es un relato de Stieg Larsson, es un escándalo de corrupción que desde hace semanas crece y amenaza con volverse una crisis judicial ya no solo en Argentina, el país de origen del acusado, sino también en México, donde reside.

El caso de Raúl Martins Coggiola no es nuevo pero ha revivido por la denuncia de su hija, Lorena, de 35 años. Así lo contó Página 12, diario que el 9 de enero pasado reveló que “la hija del hombre considerado uno de los mayores zares de la prostitución en la Argentina y en Cancún, México, se presentó ante la Justicia la semana pasada para denunciar a su propio padre, detallando la forma en la que quiebran a las chicas, las llevan a México y las mantienen en un régimen durísimo. Lorena Cristina Martins es quien formuló esta denuncia contra Raúl Martins, agente de la SIDE durante 13 años, que mantiene en Buenos Aires un emporio de siete locales y domina también la noche de Cancún con el único local –de gran envergadura– en la zona turística de esa ciudad”.

Después de la denuncia que presentó en Argentina, esta semana Lorena se trasladó a México para ampliar su acusación, ahora ante la Procuraduría General de la República. El diario Milenio publicó este miércoles que Lorena, a quien entrevistóentregó a las autoridades una lista de cómplices y encubridores de las actividades de su padre en este país: “hay políticos y funcionarios mexicanos de distintos niveles relacionados de una u otra forma con el ex espía, dueño de una red de antros –ella les señala de prostíbulos– en Tijuana, Playa del Carmen, Cancún y Buenos Aires, bares tipo table dance con nombres como Mix, Divas, The One, Maxim y Bolero. (Entregué) las agendas y será la PGR la que tendrá que investigar por qué esos nombres y números están en las agendas, por qué hay señores que podrían ser diputados que están en la agenda de él”.

Martins Coggiola fue parte de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) entre 1974 y 1987. De ahí junto con su primera esposa se pasó al negocio de la prostitución, según contaba el diario mexicano Reforma en enero de 2007, cuando dedicó una amplia cobertura para desvelar los negocios del argentino en la Riviera Maya (Cancún y Playa de Carmen). En México, sus primeros pasos están registrados en el año de 2002, cuando llegó a este país vía Tijuana, a donde llegó luego de enfrentar una investigación en su país en 2001, donde incluso clientes lo denunciaron por filmarlos con el fin de extorsionarlos. La práctica de filmar a sus cliente, publicó Clarín, también la operó en sus locales mexicanos.

Una de las notas de Reforma de hace cinco años señala, a partir del testimonio de Claudio Lifschitz, ex abogado del espía argentino, que “los mejores clientes de Martins son narcotraficantes, empresarios y políticos de Quintana Roo, que visitan sus locales o solicitan les sean enviadas jovencitas para fiestas privadas en mansiones, yates o cruceros.

“Martins se ufana de tener en su handy (celular) los números personales del delegado de la PGR en Cancún (Pedro Ramírez), porque está bajo el ala protectora del poderoso empresario Isaac Hamui, de quien me dijo que era socio del ex Gobernador Joaquín Hendricks“, le dijo el abogado al corresponsal de Reforma en Buenos Aires, Alejandro Pairone.

En sus declaraciones a Milenio esta semana, Lorena Martins dijo algo similar a lo publicado entonces por Reforma: “(Martins) Tiene una estrecha vinculación con los Zetas. Lo sé por su propia boca (…) Hay un ex gobernador que está nombrado, gente del ayuntamiento (de Cancún), él (su padre) mantuvo vínculos de corrupción con agentes de migración”.

¿Cómo fue que Lorena dio el paso para denunciar a su padre? Así lo contó Raúl Kollmann en Página 12 en la nota ya referida: “Hace un año, Martins empezó a desconocer a su esposa y a sus tres hijos, todos los cuales vivían en España. A raíz de ello, Lorena decidió simular un acercamiento para infiltrarse en la organización y reunir los elementos para denunciar a su padre, sus actividades y la forma en la que estaba despojando a su madre y a las tres hijas. En ese proceso descubrió que Martins vivía con otra mujer, Estela Percival, y que pasó a nombre de testaferros una enorme cantidad de bienes y cuentas. Dentro de la organización, Lorena accedió a mails con los informes sobre las coimas que se pagaban y vio de cerca todo el proceso de trata de personas, incluyendo el reclutamiento en la Argentina. En este año, la joven de 35 años fue apoyada por su madre y estableció también una relación con Claudio Lifschitz, ex abogado de Martins”.

Lydia Cacho, la reconocida luchadora por los derechos de las mujeres, y que tiene más de una década trabajando en la zona de Cancún con mujeres víctimas de violencia, prostitución, trata y pederastia, escribió el pasado día 16 sobre Martins:“La última vez que supe algo de él fue hace unos meses, cuando luego de publicar su historia en mi libro Esclavas del poder, el tratante argentino avecindado en Cancún me mandó decir con un reportero que si volvía a abrir la boca aparecería muerta“.

Cacho dedica el capítulo “El intocable” de su más reciente libro Esclavas del poder. En el artículo de hace tres semanas publicado en El Universal, la escritora dice que cuando investigó “personalmente a Martins (de 2008 a 2010) entrevisté a una brasileña de 22 años traída a México desde los 17 bajo la falsa promesa de convertirla en modelo; al The One llegaron varias chicas enviadas por los operadores que controlan el circuito Buenos Aires-Tijuana, controlado por Martins, aliado a políticos dedicados al manejo de Casinos. Ya en los años 90 Martins fue investigado por explotar sexualmente a menores en el bar Shampoo, pero la libró, como él mismo dice en el video que está en nuestro poder, por sus buenos abogados y clientes.

“Ahora, gracias a la valentía de la hija de este capo que aún pasea por Cancún como si nada hubiera sucedido, se cuenta con correos electrónicos, grabaciones telefónicas y con un aparato celular de Martins, en que aparecen mensajes y números de políticos argentinos y mexicanos (policías, empresarios, jueces, alcaldes y gobernadores), que ayudarán a Interpol a dilucidar el poder de este tratante que ha creído que México sería su eterno paraíso de impunidad”.

¿Teme por su vida?, le preguntó el martes pasado en el Distrito Federal a Lorena el reportero Víctor Hugo Michel.
–Temo porque mi padre ya intentó matarme.

Lorena Martins dijo que en octubre pasado enviados de su padre intentaron entrar a su domicilio para atentar en contra suya. Toda una historia de horror que no tiene nada de novelesco.

http://blogs.elpais.com/contando-america/

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