Vida y muerte de las palabras

Imagínense dos palabras vivas, una junto a la otra, en cualquier texto de Chejov, de Lezama, de García Márquez o de Lêdo Ivo, el que les plazca. Las dos palabras amigas filosofan sobe su existencia.

– ¿Y adónde vamos las palabras cuando morimos y dejamos de existir aquí, en los textos?

– Probablemente, al diccionario, ese cementerio de papel repleto de palabras inertes, en el que cada una tenemos nuestro epitafio, algunas, incluso varios.

Vida y muerte de las palabras
Una vez más, una maravilla de Mar Arza, el reloj de palabras

Fuente: http://loquenocuentoes.blogspot.com/

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