Flan de yemas con vainilla

Por: Mikel López Iturriaga | 09 de abril de 2012

Flan de yemas
Un postre con muy poco huevo. / AINHOA GOMÀ

 

Uno de mis propósitos de después de Semana Santa consiste en preparar más postres básicos. Son platos que no destacan por su originalidad, que hemos visto y comido un montón veces, pero que nunca nos han fallado porque siguen conservando su genialidad. Por desgracia, el tipo de postres de los que hablo cada vez sabe hacerlos menos gente, a la vez que van desapareciendo de las cartas de los restaurantes al menos en su versión casera.

Mi primer rescate está dedicado al flan, un producto que a muchos les sonará viejuno -con nata lo es, sin duda- pero que a mí me resulta entrañable. Las espantosas versiones industriales que se venden en los supermercados lo han desprestigiado hasta extremos insospechados, llevándolos a olvidar que estamos ante un auténtico clásico de la repostería. Pocos postres superan un flan bien hecho, con su maravillosa textura y su perfecto equilibrio de lácteos, huevo y azúcar.

La receta de hoy está tomada del libro Las recetas favoritas de Martín Berasategui.Después de probar muchos flanes, me parece que el del chef vasco es difícil de superar. Las únicas variaciones son la incorporación de la vainilla, una especia que va muy bien con el huevo, y la supresión del caramelo. Sí, ya sé que soy un raro y que el flan se ha tomado toda la vida con él, pero yo no le veo la gracia a ponerle más azúcar a este postre.

Dificultad

Para personas que no han pesado un gramo de azúcar en su vida.

Ingredientes

Para 4-6 flanes

  • 6 yemas

  • 3 huevos enteros

  • 150 g de azúcar

  • 1/2 litro de leche

  • 125 g de nata líquida

  • 1 vaina de vainilla

Preparación

1. Precalentar el horno a 150º.

2. Poner a calentar la leche con la nata. Cortar la vaina de vainilla transversalmente, sacarle las semillas con la punta de un cuchillo e ir echándolas sobre la leche. Poner también en ella la vaina para que dé más sabor. Cuando hierva, retirar del fuego y dejar que se temple.

3. Mezclar las yemas con los huevos y el azúcar. Incorporar la leche con la nata pasándola por un colador o quitando la vaina de vainilla antes. Mezclar.

4. Llenar 3/4 partes de los moldes o ramequines con la mezcla. Ponerlos en una bandeja alta con agua caliente para cocerlos al baño maría. Si los moldes son metálicos, conviene cubrir el fondo de la bandeja con papel de aluminio para que no la toquen.

5. Hornear unos 20-25 minutos y sacar cuando el borde se vean algo cuajados pero el centro tiemble. Dejar enfriar en la misma bandeja con el agua y servir en el mismo molde a temperatura ambiente.

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