La soya puede reemplazar radio y quimioterapia

Un estudio realizado por científicas del IPN con ratones redujo 99 por ciento el cáncer cervicouterino en etapa terminal usando una proteína obtenida de esa planta.

 

México • Investigadoras del Instituto Politécnico Nacional lograron en un experimento con ratones reducir en 99 por ciento el cáncer cervicouterino en etapa terminal, con la elaboración de una proteína aislada basada en soya germinada que identifica las células blanco cancerígenas hasta reducirlas o bien desaparecerlas, sin que haya necesidad de usar radio o quimioterapia, fármacos agresivos que actualmente se utilizan como rimer tratamiento terapéutico.

María del Carmen Robles, Rosalva Mora y Eva Ramón explicaron que la investigación “Soya germinada, una alternativa para el tratamiento del cáncer cervicouterino” —que obtuvo el 35 Premio Nacional en Ciencia y Tecnología de Alimentos—, fue desarrollada en cuatro años y se espera que pronto se aplique en humanos como alternativa para tratar el cáncer cervicouterino, causante de 4 mil 600 decesos al año en México.

Robles explicó que la primera fase tuvo una inversión de 300 mil pesos y para iniciar la fase dos, donde ya se incluye a humanos, se requieren por lo menos 100 mil dólares. “Sería una alternativa para el tratamiento del cáncer sin utilizar radio y quimioterapia, sin sufrir sus efectos agresivos y secundarios, también sustituiría los fármacos caros que, de igual forma, tienen reacciones adversas”.

En caso de desarrollar el proyecto entre humanos, una vez que sea aprobado por los comités científicos, se piensa comercializar la soya germinada a través de alimentos accesibles como bebidas, botanas, sopas comestibles o presentarse como suplemento alimenticio con licuado.

El desarrollo y aislamiento de la proteína de la soya germinada, explicó Robles, puede curar otro tipo de cánceres como de colon, estómago, páncreas y mama. “Tenemos una investigación prometedora pero nos hace falta financiamiento”, señaló. El cáncer se ha convertido en la enfermedad crónica más cara y de alta morbilidad en México; cada año se registran 170 mil casos.

NUEVO PROCESO

La especialista comentó que este tipo de leguminosa ha sido desde hace años estudiado por sus propiedades nutricionales y específicamente por sus proteínas. Con este nuevo proceso de laboratorio desarrollado en el Politécnico, abundó, se comprobó que los ratones al ingerir la soya germinada y tratada lograban el doble de beneficio, es decir, se pasó de 44 por ciento de mejoría ya reportada en estudios anteriores, a 99 por ciento en la reducción de los tumores con la proteina obtenida en el IPN.

“Encontramos algo fantástico dado que la dieta y la proteína de la soya germinada disminuyeron el crecimiento del tumor en 99 por ciento. Hubo un grupo de ratones alimentados con soya germinada cuyos tumores se comenzaron a degradar, hasta quedar un anillo o simplemente desapareció”, aseguró Robles.

El proceso, en apariencia, es sencillo, se utiliza el frijol de soya cristalizada común y corriente, que no es otra cosa que los granos completos, luego se les pasa por desinfección y por agua por un periodo de dos días, que activa todos los mecanismos bioquímicos. En ese lapso de la leguminosa comienza a germinar el hipocotilo y los péptidos (fragmento de una proteína) que surgen como raíces, de un centímetro, de los largos hilos de soya y, finalmente, a los seis días esos hipocotilo y los péptidos se aislan, se hidrolizan, se deshidratan, muelen, se vuelven a separar las proteínas, se selecciona lo mejor de sus propiedades, hasta obtener una especie de harina.

Con esa harina procesada, recordó, se hicieron croquetas para los ratones, los cuales consumían a diario como parte de su dieta y por un periodo mayor de cuatro meses. Una vez que pasaron a revisión se pudo comprobar que los roedores, a los que les implantaron cáncer del más agresivo, comenzaron a tener mejoría. “Al pasar por el tracto digestivo la soya tiene efecto directo sobre las células HeLa y C-33 de cáncer cervicouterino, sin afectar las células sanas o no cancerosas”.

Una de los datos que arrojó la investigación es que el tumor a mayor expresión, la malignidad es mayor, pero con este procedimiento se induce incluso la muerte de las células de cáncer.

Fuente: http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011

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